— Pensaron que sería una misión sencilla, como tantas otras. El comandante Norton repasó la orden en el virtualizador: “Infiltración sigilosa en el sector de transferencia. Recuperen y extraigan.” Las órdenes militaban en la soledad de...
—Llueve. Llueve aún, y los trillos de agua resbalada en el alfeizar tocan la inanidad del tiempo mismo—, piensa Stephen, o tal vez no es Stephen, sino Martha con sus manos ásperas recogiendo pétalos del suelo gris de la cocina, allá donde el...
La noche había envuelto la vieja mansión de los Vallegrand desde hacía ya horas, tiñendo sus muros de un negro tan espeso como la sangre coagulada en un tajo olvidado. Las ventanas, altivas, se alzaban como ojos apagados bajo el cielo rojizo, y ...
El viento del Atlántico arrecia con un silbido inquietante sobre la cubierta de la goleta, ese tipo de nota que entona siempre a medianoche, cuando solo los marineros y los que huyen de sí mismos se mantienen en vela. Yo, Michael Carver, he cruzad...
El sonido de tacones resonó a lo largo del pasillo antiguo, mezclándose con el tenue olor a sándalo y cenizas que emanaba de las velas al borde de extinguirse. Aquel lugar era un secreto incluso para los secretos, un club dentro del corazón noct...
No hay rincón en la ciudad que no conozca la leyenda de Olga, la costurera. Dicen que el eco de sus tijeras sigue resonando por los adoquines entre la plaza desierta y el túnel del Metro que ya nadie usa. Solo los borrachos y los desvelados se atr...
El salón, largo y caliginoso, se extendía bajo la vigilancia inmóvil de los retratos. Anochecía detrás de las vidrieras ennegrecidas, y ninguna lámpara osaba aún quebrar la penumbra. La estancia respiraba un musgo antiguo, como si la piedra y...
Estaba prohibido mirar por la ventana después del toque de queda. A veces, cuando el sol moría tras los rascacielos oxidados, Leona no podía contenerse y se asomaba entre los jirones de cortinas, apenas apartadas, para ver el fulgor de los drones...
La señora Wythe llegó a la casa de su difunto esposo en un día de gris sutileza. El automóvil, rojo apagado bajo la llovizna apacible, era el último vestigio de un mundo predecible. El bosque apretaba como una mano alrededor de la casa y de ell...
El aguacero era una sábana negra lavando la ciudad, y la lluvia raspaba el asfalto como si buscara algo perdido y roto años antes. La capucha de Mike Cavanaugh chorreaba un ácido azul bajo el neón de la licorería, mientras él apretaba la empu...
La sala del trono olía muy levemente a violetas y, quizá, a fracaso. Suelo de obsidiana, columnas que parecían retorcidas por un dios borracho: así era la decoración preferida del rey Melquinor, un hombre que consideraba el brillo opulento, y c...
Estaba lloviendo, como casi todas las noches en esta ciudad olvidada. Olivia acostumbraba caminar por el parque justo antes del anochecer, con su abrigo largo ondeando tras ella, el cabello mojado pegándose a su frente. No era devoción a la natura...
La noche apretaba sobre la ciudad como una corbata mal ajustada; totalmente ajena, indiferente, pero sin dejar nunca de apretar. Bajo la pálida luz de los semáforos intermitentes, un puñado de sombras bien vestidas trepaban la escalinata de márm...
En aquellos años, la vida parecía esculpida en oro y rodeada de un halo casi mítico, donde cada elección se sentía definitiva y cada error parecía irreparable. Hannia tenía veintitrés años cuando la noche en que decidió dejar el pequeño a...
Había aprendido a no confiar en las noches de Los Ángeles. Lo entendí por primera vez años atrás, cuando aún escuchaba la radio en vez de los gritos del asfalto. Pero ahora, el eco de los disparos era casi un canto de cuna. Harry Bosch camin...
Me llamo Annelies Marie Frank. Nací el 12 de junio de 1929 en Frankfurt, Alemania. Crecí en una familia judía acomodada. Mi padre, Otto Frank, era un hombre culto, sensible y comprensivo; mi madre, Edith, una mujer tierna pero atormentada por la ...
Imaginen, si pueden, ese breve instante de silencio absoluto que se produce justo antes de que una verdad terrible salga a la superficie. A veces, esa verdad no tiene forma concreta; otras, tiene más peso que el vacío mismo. Lawrence Delray lo sab...
Al oír un estrépito digno de la caída de los Habsburgo, pensé de inmediato en uno de dos posibles responsables: Jeeves, que jamás hace un ruido semejante, o el primo Egbert, que sólo se desenvuelve en la vida a fuerza de desastres. No es neces...
Lady Trevelyan, de pelo cano y mirada recelosa, observaba la ciudad desde la ventana de su apartamento en Mayfair como si contemplara el epílogo de una civilización. Un silencioso desfile de coches eléctricos pasaba como sombras furtivas bajo la ...
Cuando el hombre sin rostro preguntó la hora, el reloj ya se había derretido en la acera. Nadie se inmutó: los oficinistas cruzaron la avenida, las pantallas gigantes seguían su desfile estático de gráficas y rostros pixelados, alguien perdió...
Comienza, pues, la desgracia cuando Norberto B. De Santillán decide un jueves, sin razón aparente salvo lo inexplicable, afeitarse con la máquina que robó de la habitación 419 del hotel Cherbourg. Lo de menos es el robo, lo de más es que no er...
La ciudad estaba dormida bajo la palidez de un cielo violetáceo, tan quieta que sólo el zumbido sordo de los cañones neumáticos, en lo alto de las torres oxidadas, rompía la quietud. Abdiel Tern caminaba desnudo de memoria—nadie en sus tiem...
El carruaje se detuvo entre la bruma que cubría los bosques de Hampshire, el repiqueteo de las gotas suaves sobre el techo mezclándose con el temblor sutil del corazón de Arabella. Había dejado atrás la comodidad de su hogar y los susurros de u...
El sol se arrastraba por el horizonte entre una neblina de polvo rojo, arrancando reflejos de cobre a las piedras fragmentadas. Nadie atisbaba nada al llegar a Dry Needle, salvo el rótulo cubierto de balas y la música, lejana y persistente, de una...
El atardecer teñía de carmesí y oro la vasta extensión de la sabana, mientras el tren de vapor ralentizaba su marcha a la entrada de un villorrio polvoriento, perdido en la frontera meridional del África desconocida. Los postes telegráficos, r Leer más...
El estruendo era sordo, y parecía llegarle desde dentro de los huesos. Desde aquella línea irregular de trincheras excavadas entre estructuras mutiladas, Lucas Sinn percibía el pulso de la guerra como un tambor en la médula, al ritmo de las bota Leer más...
Nací en un pequeño y caluroso poblado del Transkei, llamado Mvezo, en el corazón rural del África austral, en 1918. Yo era uno de los trece hijos de Henry Mphakanyiswa, un hombre que, aunque perdió sus tierras y su título por enfrentarse a la Leer más...
El primer destello ocurrió a las 05:17, hora estándar en la región de los antiguos Himalayas. Nadie en la estación científica Gama-8, empotrada en el flanco sur del macizo, había notado el cambio inmediato en la luminosidad, apenas un leve mat Leer más...
La neblina bajaba torcida aquella noche sobre el estadio, con la suficiente densidad como para que los reflejos de las luces se hicieran halos fantasmales en cada rincón de la grada. Casi nadie miraba el partido en ese instante: el drama ocurría l Leer más...
Aquella mañana, cuando Manuel despertó, la luz tenue filtrándose desde la ventana apenas parecía querer anunciar el día. Tenía la costumbre de quedarse unos minutos en la cama, contemplando la danza de las motas de polvo y escuchando su propia Leer más...
Cuando los reflejos de las pantallas se volvieron más familiares que los rostros, y los nombres propios se perdieron bajo avatares luminosos, la ciudad se replegó sobre sí misma como un sueño inhóspito. Era una urbe suspendida en la vigilia con Leer más...
Era lunes cuando finalmente decidiste quedarte en casa. La luz entraba desde la rendija de la cortina y el polvo bailaba en el haz del sol como si supiera que solo tú lo mirabas. A lo lejos, el ruido de los camiones que descargan víveres en la tie Leer más...
He caminado por la última salina del oeste, cuando el sol todavía filtra su luz dorada entre los dedos temblorosos de las nubes. La maleza alta toca mis pantorrillas; la brisa huele fuerte a sal y al sudor seco de la tierra. He venido sola, pero s Leer más...
El viejo André bajó al bosque esa mañana con la misma calma de siempre, aunque sentía que algo diferente flotaba en el aire. Sus pasos eran lentos pero decididos y la brisa jugaba con los cabellos que le quedaban, plateados como la luna de la no Leer más...
Trémula lámpara que cuelga tal médula impregnada de aire rancio, temblorosa, aquí, justo donde los dedos se arrinconan contra sí mismos, el jadeo lentamente creciendo como un musgo sobre superficies pulidas, repitiendo. Hay un espejo. No de los Leer más...
Hubo un tiempo anterior a los nombres y a los calendarios, en el que los hombres desconocían la distinción entre el vigilia y los sueños, y las ciudades se levantaban y desvanecían al compás de la imaginación de algún dios indolente. De ese a Leer más...
El reloj marcaba las dos de la madrugada cuando Pilar sintió, por fin, que la ciudad la dejaba respirar. Caminaba sola, la chaqueta desgastada abrazando su figura menuda, entre las aceras húmedas de una Madrid insomne. Sabía que al cruzar la esqu Leer más...
Hay una grieta en el suelo del dormitorio de Hélène, una línea tan delgada que podría confundirse con la sombra que lanza una aguja olvidada. Hélène la descubrió una madrugada, cuando la ciudad dormía bajo la quietud densa del verano y su pe Leer más...
El carruaje se fracturó contra un bache del sendero como la respiración súbita de un moribundo, y Estella empujó la puerta de terciopelo con una mano enguantada, su corazón batiendo con una mezcla deliciosa de recelo y ansia. La cerca de hierro Leer más...
La escarcha aún gobernaba la orilla del río Tíber cuando los mensajeros enlutados llegaron a la villa de Livia Aelia. Sus sandalias resonaban suavemente sobre los húmedos mosaicos mientras portaban en alto un pliego lacrado con cera púrpura: la Leer más...
Todo comenzó en el apartamento 17B, donde Vivian, gerente de recursos humanos con una afición por los croissants robados de las reuniones matutinas, descubrió que su gatita Odette había decidido usar el buzón de los vecinos como caja de arena. Leer más...
Aquella primavera, la ciudad de Butterwick olía a tomate frito y nieve derretida, un contraste imposible que sólo notaban quienes creían en lo improbable. Bajo el toldo rojo y desteñido del anticuario Keeble, un hombre menudito con gafas azules Leer más...
En una de las antiguas mansiones de Hampstead, donde los jardines se aferran a la niebla como su último respiro, la familia Cresswell se reunió una tarde de marzo para la lectura del testamento del difunto patriarca. Las habitaciones, retorcidas d Leer más...
En las profundas y frías entrañas de la noche helénica, mucho después de que los héroes hubieran sellado su destino en canciones y las labores de los mortales parecieran minúsculas en comparación con los trabajos de los dioses, se tejía una Leer más...
Manuela cerró la puerta del apartamento que acababa de alquilar, sabiendo instintivamente que el aire estaba demasiado quieto. Era un sexto piso en una de esas casas antiguas del centro, techos altos, vigas de madera a la vista y ventanas que respi Leer más...
Una noche en Los Ángeles nunca es completamente silenciosa, ni aún en esos barrios donde el asfalto brilla bajo los faroles cansados y los gatos miran desde las azoteas con esa sabiduría inquietante. El detective Raymond Valli está sentado al vo Leer más...
Madame Fardel llevaba el abrigo apretado contra el pecho, aunque el clima no lo requería. Era un gesto aprendido, uno de esos movimientos automáticos que el cuerpo adopta cuando la vida lo ha acostumbrado a cruzar el barrio con los ojos bajos y el Leer más...
Había algo en la manera en que Oliver Dempsey movía la ceja izquierda cuando se sentía incómodo que podría haber puesto nerviosa incluso a una estatua de Trafalgar Square. Pero a Gemma Parker, de 35 años, le resultaba entrañable. Lo había no Leer más...
En una ciudad que lamía sus propias heridas con algarabía, los habitantes habían aprendido el arte supremo de mirarse en el reflejo de los escaparates sin jamás descifrar su imagen. La calle principal era el escenario de una procesión diaria de Leer más...
Un relámpago fragmentó el cielo sobre la ciudad adormilada, iluminando por instantes las ventanas mugrosas de los edificios descuidados. El ruido del trueno calló la sirena que solía entonar su quejido cada noche, recordando a todos que la vigil Leer más...
Era una noche en que la bruma reptaba densa por las calles desiertas de Arkham, aferrándose a los faroles y difuminando la realidad en una maraña de formas indeterminadas. El reloj de la biblioteca universitaria acababa de marcar las tres cuando s Leer más...
La lluvia golpeaba con fuerza la cristalera del Penthouse de Tyler Cavanagh. Un perfil de confiado ejecutivo tecnológico, ojos que parecían escanear el entorno midiendo distancia y amenaza, Tyler repasaba los informes de acceso al servidor. No hab Leer más...
El día huía ya, derramando los últimos ríos de oro viejo sobre la frontera. Entre los álamos resecos y la vasta soledad que zumbaba de chicharras y polvo, Gregor yacía apoyado en la tapia desmoronada de la cantina. Una estación más y sólo q Leer más...
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