El viento recorría los torreones de Sakarath con un lamento casi humano, silbando deteniéndose en los ángulos rotos de las almenas como si buscase rincones donde ocultar antiguas verdades. Entre los muros —cubiertos de líquenes grises y las ci...
En una densa floresta donde los árboles contaban historias en susurros, y el musgo era tan antiguo como la luna, se encontraba un ciervo llamado Erlán, portador de una cornamenta tan espléndida que opacaba incluso la belleza de los pájaros canor...
La niebla bailaba sobre el Ródano en aquella tarde de noviembre, cubriendo las colinas y los campos en un gris recatado, como si la naturaleza misma siguiera la moda de la corte. Eleanor apoyó la frente en el ventanal del solar de Montfort, sus de...
La linterna de la noche temblaba, incapaz de romper la neblina. Philippe se detuvo en el umbral de la habitación 42: la llave crujió en su mano sudada como si fuésemos nosotros quienes girábamos —no la llave, ni la mano, sino la oscura evidenc...
El cuchicheo de la madrugada era mi despertador: el aire se movía hondo detrás de la cabaña, la brisa húmeda anunciando el primer trabajo y el último resplandor de los sueños. Nací llama pequeña en una casa grande de paredes que sudaban el l...
En la primavera de 1874, la ciudad de Beirut se hallaba cubierta por el aroma persistente de los naranjos en flor. Aun cuando los titulares de los periódicos se desvivían en anunciar nuevas medidas del gobernador otomano y los comerciantes apuraba...
Había una sala secreta excavada en la profundidad de los acantilados que abrazaban la costa del Adriático, donde la luz del mediodía se filtraba a través de los respiraderos de piedra, arrojando arabescos dorados sobre los mapas y cofres desperd...
La niebla de Londres, en las postrimerías de 1897, abrazaba los edificios con un manto níveo que absorbía el ruido de los carruajes y embotaba los pasos presurosos de los peatones. En el corazón de Bloomsbury, la mansión Adderley permanecía aj...
El reloj marcaba las once menos cuarto cuando Helena empujó la puerta giratoria del Hotel Arlington. El vestíbulo olía a mármol frío y a una colonia barata que intentaba colarse con insistencia por las rendijas de la historia. A esa hora, todos...
Lejos de toda civilización y mucho más allá de los senderos que conoce la mayoría de los hombres, me encontré, en esa edad turbulenta en que el hombre y la naturaleza se miran de igual a igual, frente al desierto interminable. Había seguido el...
Las noches de la vieja Britania siempre olían a humo, a turba húmeda y algo más: la promesa de sangre. El año era 871. Tras la última nevada, el pasto bajo los cascos de los caballos de Uhtred crujía como huesos marchitos y el miedo, aunque ne...
Érase en el pliegue de un día tan perezoso y retorcido que incluso el sol decidió dormirse encima de una nube, un lugar que jamás podrás encontrar dos veces, porque cada vez que giras la esquina allí, la esquina gira contigo y termina en otro ...
Había una vez, cuando los relojes aún marcaban las horas con campanadas reales y la noche tenía bordes nítidos, una pequeña ciudad parada entre el rumor de colinas violetas y el eco de un río siempre al fondo. A esa ciudad llegaban los jueves ...
I. En la caja amarilla de zapatos, junto al fondo de armario donde duerme el abrigo raído de tu padre, reposan las lentejuelas que sobraron del disfraz de payaso. Un inventario incompleto: tres postales sin dirección, una cuenta bancaria cancela...
Había una vez una ciudad tan vieja que todos, incluso sus fachadas, habían olvidado sus nombres. Por la noche, las calles se desdoblaban como pañuelos y todo parecía girar en torno a unos rumores misteriosos: en algún sitio había una puerta qu...
El crepúsculo se abatía sobre la mansión de los Etheredge como una mano gélida, tiñendo los cortinajes de la gran escalera de un púrpura marchito y esparciendo largas sombras donde parecía dormir el polvo de siglos. No era el eco de pasos lo ...
Desde el ventanal del sexto piso, Harry Stenger observaba cómo la pista de atletismo se llenaba de figuras titilantes bajo los focos. De noche, el estadio era una catedral desierta envuelta en silencios y remedos de esfuerzos pasados. Aquella era s...
El anciano reloj de la casa siempre marcó una hora extraña, que nadie más parecía notar. Sonaba a las tres y veintitrés de la madrugada, ni un minuto antes, ni uno después, y con cada campanada el aire se volvía más denso; la sombra de los c...
En el fondo del bosque, donde la niebla no acaba de disiparse ni en pleno verano, vivía una comunidad extraña, mezcla de astucia, temor y viejos recuerdos. Bajo la higuera más gorda y retorcida, se reunían los animales cada luna llena, convocado...
El aire estaba impregnado de humedad y promesas rotas. Afuera, el ruido lejano del tráfico nocturno apenas llegaba, como si la ciudad entera contuviera el aliento. El inspector Marcos Deza caminaba despacio por el vestíbulo del edificio apenas ilu...
Las nubes recorrían el horizonte como bestias oscuras, extendiéndose sobre los llanos áridos del noroeste de Arizona, y el viento traía consigo el seco lamento de la arena. Bajo el firmamento enrojecido, el saloon de Burnt Hollow se erguía como...
El gimnasio olía a madera envejecida, linimento y derrota. Afuera caía la noche como un peso sobre los hombros, pero dentro las bombillas desnudas—amarillas y tímidas—sólo lograban remarcar la oscuridad en vez de espantarla. Paulie D’Amato...
Harry Max temblaba en el vestuario como una hoja. No hacía frío, no allí, envuelto en esas cuatro paredes sudorosas del sótano del Gran Brío. Era la ansiedad, el olor de la brea sobre la lona húmeda, el crujido del vendaje mientras se apretaba...
Era la medianoche cuando Everett Alencar encendió, por última vez, el brillante anillo de cobre que rodeaba el acelerador en su laboratorio clandestino. Había pasado ocho años en la penumbra de una ciudad que nunca dormía, pero que tampoco acab...
El atardecer teñía de carmesí y oro la vasta extensión de la sabana, mientras el tren de vapor ralentizaba su marcha a la entrada de un villorrio polvoriento, perdido en la frontera meridional del África desconocida. Los postes telegráficos, r Leer más...
El estruendo era sordo, y parecía llegarle desde dentro de los huesos. Desde aquella línea irregular de trincheras excavadas entre estructuras mutiladas, Lucas Sinn percibía el pulso de la guerra como un tambor en la médula, al ritmo de las bota Leer más...
Nací en un pequeño y caluroso poblado del Transkei, llamado Mvezo, en el corazón rural del África austral, en 1918. Yo era uno de los trece hijos de Henry Mphakanyiswa, un hombre que, aunque perdió sus tierras y su título por enfrentarse a la Leer más...
El primer destello ocurrió a las 05:17, hora estándar en la región de los antiguos Himalayas. Nadie en la estación científica Gama-8, empotrada en el flanco sur del macizo, había notado el cambio inmediato en la luminosidad, apenas un leve mat Leer más...
La neblina bajaba torcida aquella noche sobre el estadio, con la suficiente densidad como para que los reflejos de las luces se hicieran halos fantasmales en cada rincón de la grada. Casi nadie miraba el partido en ese instante: el drama ocurría l Leer más...
Aquella mañana, cuando Manuel despertó, la luz tenue filtrándose desde la ventana apenas parecía querer anunciar el día. Tenía la costumbre de quedarse unos minutos en la cama, contemplando la danza de las motas de polvo y escuchando su propia Leer más...
Cuando los reflejos de las pantallas se volvieron más familiares que los rostros, y los nombres propios se perdieron bajo avatares luminosos, la ciudad se replegó sobre sí misma como un sueño inhóspito. Era una urbe suspendida en la vigilia con Leer más...
Era lunes cuando finalmente decidiste quedarte en casa. La luz entraba desde la rendija de la cortina y el polvo bailaba en el haz del sol como si supiera que solo tú lo mirabas. A lo lejos, el ruido de los camiones que descargan víveres en la tie Leer más...
He caminado por la última salina del oeste, cuando el sol todavía filtra su luz dorada entre los dedos temblorosos de las nubes. La maleza alta toca mis pantorrillas; la brisa huele fuerte a sal y al sudor seco de la tierra. He venido sola, pero s Leer más...
El viejo André bajó al bosque esa mañana con la misma calma de siempre, aunque sentía que algo diferente flotaba en el aire. Sus pasos eran lentos pero decididos y la brisa jugaba con los cabellos que le quedaban, plateados como la luna de la no Leer más...
Trémula lámpara que cuelga tal médula impregnada de aire rancio, temblorosa, aquí, justo donde los dedos se arrinconan contra sí mismos, el jadeo lentamente creciendo como un musgo sobre superficies pulidas, repitiendo. Hay un espejo. No de los Leer más...
Hubo un tiempo anterior a los nombres y a los calendarios, en el que los hombres desconocían la distinción entre el vigilia y los sueños, y las ciudades se levantaban y desvanecían al compás de la imaginación de algún dios indolente. De ese a Leer más...
El reloj marcaba las dos de la madrugada cuando Pilar sintió, por fin, que la ciudad la dejaba respirar. Caminaba sola, la chaqueta desgastada abrazando su figura menuda, entre las aceras húmedas de una Madrid insomne. Sabía que al cruzar la esqu Leer más...
Hay una grieta en el suelo del dormitorio de Hélène, una línea tan delgada que podría confundirse con la sombra que lanza una aguja olvidada. Hélène la descubrió una madrugada, cuando la ciudad dormía bajo la quietud densa del verano y su pe Leer más...
El carruaje se fracturó contra un bache del sendero como la respiración súbita de un moribundo, y Estella empujó la puerta de terciopelo con una mano enguantada, su corazón batiendo con una mezcla deliciosa de recelo y ansia. La cerca de hierro Leer más...
La escarcha aún gobernaba la orilla del río Tíber cuando los mensajeros enlutados llegaron a la villa de Livia Aelia. Sus sandalias resonaban suavemente sobre los húmedos mosaicos mientras portaban en alto un pliego lacrado con cera púrpura: la Leer más...
Todo comenzó en el apartamento 17B, donde Vivian, gerente de recursos humanos con una afición por los croissants robados de las reuniones matutinas, descubrió que su gatita Odette había decidido usar el buzón de los vecinos como caja de arena. Leer más...
Aquella primavera, la ciudad de Butterwick olía a tomate frito y nieve derretida, un contraste imposible que sólo notaban quienes creían en lo improbable. Bajo el toldo rojo y desteñido del anticuario Keeble, un hombre menudito con gafas azules Leer más...
En una de las antiguas mansiones de Hampstead, donde los jardines se aferran a la niebla como su último respiro, la familia Cresswell se reunió una tarde de marzo para la lectura del testamento del difunto patriarca. Las habitaciones, retorcidas d Leer más...
En las profundas y frías entrañas de la noche helénica, mucho después de que los héroes hubieran sellado su destino en canciones y las labores de los mortales parecieran minúsculas en comparación con los trabajos de los dioses, se tejía una Leer más...
Manuela cerró la puerta del apartamento que acababa de alquilar, sabiendo instintivamente que el aire estaba demasiado quieto. Era un sexto piso en una de esas casas antiguas del centro, techos altos, vigas de madera a la vista y ventanas que respi Leer más...
Una noche en Los Ángeles nunca es completamente silenciosa, ni aún en esos barrios donde el asfalto brilla bajo los faroles cansados y los gatos miran desde las azoteas con esa sabiduría inquietante. El detective Raymond Valli está sentado al vo Leer más...
Madame Fardel llevaba el abrigo apretado contra el pecho, aunque el clima no lo requería. Era un gesto aprendido, uno de esos movimientos automáticos que el cuerpo adopta cuando la vida lo ha acostumbrado a cruzar el barrio con los ojos bajos y el Leer más...
Había algo en la manera en que Oliver Dempsey movía la ceja izquierda cuando se sentía incómodo que podría haber puesto nerviosa incluso a una estatua de Trafalgar Square. Pero a Gemma Parker, de 35 años, le resultaba entrañable. Lo había no Leer más...
En una ciudad que lamía sus propias heridas con algarabía, los habitantes habían aprendido el arte supremo de mirarse en el reflejo de los escaparates sin jamás descifrar su imagen. La calle principal era el escenario de una procesión diaria de Leer más...
Un relámpago fragmentó el cielo sobre la ciudad adormilada, iluminando por instantes las ventanas mugrosas de los edificios descuidados. El ruido del trueno calló la sirena que solía entonar su quejido cada noche, recordando a todos que la vigil Leer más...
Era una noche en que la bruma reptaba densa por las calles desiertas de Arkham, aferrándose a los faroles y difuminando la realidad en una maraña de formas indeterminadas. El reloj de la biblioteca universitaria acababa de marcar las tres cuando s Leer más...
La lluvia golpeaba con fuerza la cristalera del Penthouse de Tyler Cavanagh. Un perfil de confiado ejecutivo tecnológico, ojos que parecían escanear el entorno midiendo distancia y amenaza, Tyler repasaba los informes de acceso al servidor. No hab Leer más...
El día huía ya, derramando los últimos ríos de oro viejo sobre la frontera. Entre los álamos resecos y la vasta soledad que zumbaba de chicharras y polvo, Gregor yacía apoyado en la tapia desmoronada de la cantina. Una estación más y sólo q Leer más...
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