La niebla había bajado tan espesa esa tarde que parecía que la vieja rectoría flotaba sin cimientos, un islote empapado en el corazón de Irlanda. Alison llevaba apenas tres semanas en su nuevo puesto como administradora, y todavía no se acostum...
Había una vez un pueblo pequeño y algo grisáceo llamado Balbuceo, donde casi nada crecía excepto los niños y las historias. En este pueblo vivía la señorita Plum, una señora bajita con el cabello tan azul como el mar de un cómic, y unos ojo...
El burgués es un animal de costumbres, y, es sabido, la costumbre no es sino el barniz adelantado de la respetabilidad. En la vieja calle de los Arpilleros –llamada así por la ruindad del comercio textil que la nutre, aunque, con el tiempo, la n...
Dicen que los lunes vienen con resaca hasta para quienes no bebieron el domingo. Pero a mí la resaca me empezó el viernes, cuando el viejo Tacho me llamó tres veces al móvil y yo ignoré a las tres. Es mi entrenador desde hace quince años y cad...
La silla, siempre movida un poco hacia la izquierda cuando entraba. Marta cree que es Lucas, pero Lucas no pisa ese cuarto desde abril, o eso dice. Hay un olor en la madera que no acaba de irse. No es humedad. Marta ha olido suficiente humedad para ...
El viento no cantaba ya sobre la piel del mundo como antes, cuando las estaciones eran reconocibles y la diferencia entre primavera y otoño estaba escrita en cada rama, en el pulso de las raíces. Ahora, el viento arrastraba consigo sólo residuos ...
El hombre se inclinó para atarse los cordones junto a la verja oxidada del cementerio, sus dedos temblaban bajo la bufanda gris. Era un día de enero de 1888, y la niebla del Támesis parecía amasar el mundo en un blanco sin contornos. William Tre...
Las montañas del norte sirvieron de frontera durante siglos. No una frontera de esa clase que los cartógrafos dibujan, no una raya que se rompe en triángulos bajo la lupa de los hombres de leyes. Sino la frontera que marca el miedo y el frío, el...
La niebla era espesa, de esa que parece beberse el sonido y convierte las luces de la calle en una hilera de faroles flotantes sobre un mundo sumergido. Madeleine ajustó el cuello de su abrigo y caminó por la acera de piedra, el eco de sus pasos p...
La verja entornada chirrió cuando Amanda la empujó con un leve roce, apenas un sonido ahogado bajo el sopor del otoño. Las hojas se agolpaban contra el muro, formando pequeños remolinos que parecían deshacerse al paso de sus botas. Más allá d...
Había una vez un reino que no figuraba en los mapas más antiguos, pues su localización fluctuaba, deslizándose entre laderas de realidades sobrepuestas, como bruma atrapada entre los dedos de los dioses cansados. No era difícil extraviarse en s...
La noche era más que oscura, con la clase de oscuridad que no oculta nada, sino que lo muestra todo: los detalles carcomidos por el tiempo, las huellas de manos infames en la banqueta de entrada, el reflejo retorcido de una luna demasiado llena sob...
I La luz de la mañana tiene un modo extraño de entrar en la cocina. Del gris al ámbar: un corte impreciso, movimiento vago sobre los objetos alineados. En la mesa, tres tazas, el azucarero, la mancha de café que nadie ha limpiado y un periódi...
En la espiral del tiempo, cuando los dioses yacían cansados de su propia gloria y los hombres ya no se estremecían bajo su mirada, se tejió en secreto otro mito, apenas susurrado en el rincón más oscuro de los salones del Olimpo. Este relato no...
En el inicio de todo, cuando los árboles aún susurraban los nombres de los dioses muertos y la luna temblaba en un cielo recién nacido, los hombres vivían en el borde del miedo y del asombro. El mundo era joven y viejo a la vez, y las fronteras ...
El sabor del sudor mezclado con sangre le quemaba los labios a Helena cuando, jadeando, sintió la arena pegarse a los restos de su piel rasgada. El sol del desierto, inclemente como el ojo de un dios, apretaba más fuerte que la bota del hombre que...
El silencio era tan denso como el humo de un cigarro olvidado en un cenicero junto al cristal lluvioso del ventanal. Son las seis de la tarde, y el Gran Salón de la residencia de Chequers, cálido y atestado de papeles, parece un refugio improbable...
Tendría que usar la memoria con más cautela, después de los últimos ajustes realizados por los ingenieros psicopolíticos. Sin embargo, Armand aún era capaz, en algunas madrugadas indecisas, de aferrarse a fragmentos de recuerdos que no encajab...
Bajo las luces agónicas del viejo estadio, la ciudad parecía contener el aliento. En la línea blanca, apenas visible ya, crepitaban los nervios y los ecos de los cánticos, más roncos y adultos, menos festivos que otras noches. Era el partido de...
En la calle Kershaw, la quinta casa a la izquierda, una edificación de dos alturas vestida de ladrillo antiguo y ecos viejos, se erguía entre árboles obstinados. A menudo, cuando el ocaso se filtraba por sus cortinas melladas, los Walton recordab...
El olor acre del aceite sintético era más penetrante que nunca en la estación de transferencia de Orion Lane, como si la ciudad hubiera decidido sudar el miedo de un millón de habitantes en vez de simple sudor. Cinthya levantó la mirada cuando ...
Papá solía decir que las casas antiguas nunca dormían del todo. Que si te quedabas muy quieto, podías sentir cómo su corazón latía, apenas perceptible bajo capas de polvo, madera reseca y secretos olvidados. La casa de mi infancia era así, c...
Amanecía con la promesa oxidada de un día improbable, y los hannafords ya habían copado los raíles del distrito decimonónico. Entre las lanzaderas de cobre y la bruma envenenada de los lomos del Támesis, Harriet St. James bajaba la escalera de...
El timbre de la librería sonó con su música solitaria y metálica justo cuando Claire estaba archivando un nuevo lote de novelas románticas. No solía haber clientes a esas horas de la tarde, mucho menos en un día en que la lluvia golpeaba incl...
El atardecer teñía de carmesí y oro la vasta extensión de la sabana, mientras el tren de vapor ralentizaba su marcha a la entrada de un villorrio polvoriento, perdido en la frontera meridional del África desconocida. Los postes telegráficos, r Leer más...
El estruendo era sordo, y parecía llegarle desde dentro de los huesos. Desde aquella línea irregular de trincheras excavadas entre estructuras mutiladas, Lucas Sinn percibía el pulso de la guerra como un tambor en la médula, al ritmo de las bota Leer más...
Nací en un pequeño y caluroso poblado del Transkei, llamado Mvezo, en el corazón rural del África austral, en 1918. Yo era uno de los trece hijos de Henry Mphakanyiswa, un hombre que, aunque perdió sus tierras y su título por enfrentarse a la Leer más...
El primer destello ocurrió a las 05:17, hora estándar en la región de los antiguos Himalayas. Nadie en la estación científica Gama-8, empotrada en el flanco sur del macizo, había notado el cambio inmediato en la luminosidad, apenas un leve mat Leer más...
La neblina bajaba torcida aquella noche sobre el estadio, con la suficiente densidad como para que los reflejos de las luces se hicieran halos fantasmales en cada rincón de la grada. Casi nadie miraba el partido en ese instante: el drama ocurría l Leer más...
Aquella mañana, cuando Manuel despertó, la luz tenue filtrándose desde la ventana apenas parecía querer anunciar el día. Tenía la costumbre de quedarse unos minutos en la cama, contemplando la danza de las motas de polvo y escuchando su propia Leer más...
Cuando los reflejos de las pantallas se volvieron más familiares que los rostros, y los nombres propios se perdieron bajo avatares luminosos, la ciudad se replegó sobre sí misma como un sueño inhóspito. Era una urbe suspendida en la vigilia con Leer más...
Era lunes cuando finalmente decidiste quedarte en casa. La luz entraba desde la rendija de la cortina y el polvo bailaba en el haz del sol como si supiera que solo tú lo mirabas. A lo lejos, el ruido de los camiones que descargan víveres en la tie Leer más...
He caminado por la última salina del oeste, cuando el sol todavía filtra su luz dorada entre los dedos temblorosos de las nubes. La maleza alta toca mis pantorrillas; la brisa huele fuerte a sal y al sudor seco de la tierra. He venido sola, pero s Leer más...
El viejo André bajó al bosque esa mañana con la misma calma de siempre, aunque sentía que algo diferente flotaba en el aire. Sus pasos eran lentos pero decididos y la brisa jugaba con los cabellos que le quedaban, plateados como la luna de la no Leer más...
Trémula lámpara que cuelga tal médula impregnada de aire rancio, temblorosa, aquí, justo donde los dedos se arrinconan contra sí mismos, el jadeo lentamente creciendo como un musgo sobre superficies pulidas, repitiendo. Hay un espejo. No de los Leer más...
Hubo un tiempo anterior a los nombres y a los calendarios, en el que los hombres desconocían la distinción entre el vigilia y los sueños, y las ciudades se levantaban y desvanecían al compás de la imaginación de algún dios indolente. De ese a Leer más...
El reloj marcaba las dos de la madrugada cuando Pilar sintió, por fin, que la ciudad la dejaba respirar. Caminaba sola, la chaqueta desgastada abrazando su figura menuda, entre las aceras húmedas de una Madrid insomne. Sabía que al cruzar la esqu Leer más...
Hay una grieta en el suelo del dormitorio de Hélène, una línea tan delgada que podría confundirse con la sombra que lanza una aguja olvidada. Hélène la descubrió una madrugada, cuando la ciudad dormía bajo la quietud densa del verano y su pe Leer más...
El carruaje se fracturó contra un bache del sendero como la respiración súbita de un moribundo, y Estella empujó la puerta de terciopelo con una mano enguantada, su corazón batiendo con una mezcla deliciosa de recelo y ansia. La cerca de hierro Leer más...
La escarcha aún gobernaba la orilla del río Tíber cuando los mensajeros enlutados llegaron a la villa de Livia Aelia. Sus sandalias resonaban suavemente sobre los húmedos mosaicos mientras portaban en alto un pliego lacrado con cera púrpura: la Leer más...
Todo comenzó en el apartamento 17B, donde Vivian, gerente de recursos humanos con una afición por los croissants robados de las reuniones matutinas, descubrió que su gatita Odette había decidido usar el buzón de los vecinos como caja de arena. Leer más...
Aquella primavera, la ciudad de Butterwick olía a tomate frito y nieve derretida, un contraste imposible que sólo notaban quienes creían en lo improbable. Bajo el toldo rojo y desteñido del anticuario Keeble, un hombre menudito con gafas azules Leer más...
En una de las antiguas mansiones de Hampstead, donde los jardines se aferran a la niebla como su último respiro, la familia Cresswell se reunió una tarde de marzo para la lectura del testamento del difunto patriarca. Las habitaciones, retorcidas d Leer más...
En las profundas y frías entrañas de la noche helénica, mucho después de que los héroes hubieran sellado su destino en canciones y las labores de los mortales parecieran minúsculas en comparación con los trabajos de los dioses, se tejía una Leer más...
Manuela cerró la puerta del apartamento que acababa de alquilar, sabiendo instintivamente que el aire estaba demasiado quieto. Era un sexto piso en una de esas casas antiguas del centro, techos altos, vigas de madera a la vista y ventanas que respi Leer más...
Una noche en Los Ángeles nunca es completamente silenciosa, ni aún en esos barrios donde el asfalto brilla bajo los faroles cansados y los gatos miran desde las azoteas con esa sabiduría inquietante. El detective Raymond Valli está sentado al vo Leer más...
Madame Fardel llevaba el abrigo apretado contra el pecho, aunque el clima no lo requería. Era un gesto aprendido, uno de esos movimientos automáticos que el cuerpo adopta cuando la vida lo ha acostumbrado a cruzar el barrio con los ojos bajos y el Leer más...
Había algo en la manera en que Oliver Dempsey movía la ceja izquierda cuando se sentía incómodo que podría haber puesto nerviosa incluso a una estatua de Trafalgar Square. Pero a Gemma Parker, de 35 años, le resultaba entrañable. Lo había no Leer más...
En una ciudad que lamía sus propias heridas con algarabía, los habitantes habían aprendido el arte supremo de mirarse en el reflejo de los escaparates sin jamás descifrar su imagen. La calle principal era el escenario de una procesión diaria de Leer más...
Un relámpago fragmentó el cielo sobre la ciudad adormilada, iluminando por instantes las ventanas mugrosas de los edificios descuidados. El ruido del trueno calló la sirena que solía entonar su quejido cada noche, recordando a todos que la vigil Leer más...
Era una noche en que la bruma reptaba densa por las calles desiertas de Arkham, aferrándose a los faroles y difuminando la realidad en una maraña de formas indeterminadas. El reloj de la biblioteca universitaria acababa de marcar las tres cuando s Leer más...
La lluvia golpeaba con fuerza la cristalera del Penthouse de Tyler Cavanagh. Un perfil de confiado ejecutivo tecnológico, ojos que parecían escanear el entorno midiendo distancia y amenaza, Tyler repasaba los informes de acceso al servidor. No hab Leer más...
El día huía ya, derramando los últimos ríos de oro viejo sobre la frontera. Entre los álamos resecos y la vasta soledad que zumbaba de chicharras y polvo, Gregor yacía apoyado en la tapia desmoronada de la cantina. Una estación más y sólo q Leer más...
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