Las brasas moribundas del último fuego titilaban, su luz escarlata derramando figuras que eran casi monstruos en las paredes de la tienda de lona. Siegfried Arlen se levantó pesadamente de su jergón de viaje. Durante semanas había soñado siempr...
Había transcurrido una semana desde la noche en que Gerald Montague, caballero de desmedida curiosidad y escasa prudencia, halló el manuscrito. El atardecer se derramaba sobre las callejuelas de Portsmouth como una cortina de oro sucio, y el puert...
Era noche cerrada cuando Judith ascendió los 47 escalones que conducían al apartamento 6B de la calle Villiers. Una fragancia antigua empapaba el aire, un suspiro de lavanda y algo más denso, casi como hueso mojado. El pasillo parecía respirar c...
Alicia encendió la lámpara del escritorio y observó cómo una marina azulada se deslizaba temblorosa sobre la tibia superficie de la mesa. Afuera, la ciudad se desmoronaba bajo la lluvia, irreconocible, como si la noche intentara convencerla de q...
Una ráfaga de voces vibraba en el estadio, tantos acentos y lenguas deslizadas en el aire pesado de agosto que cualquiera podría haberse sentido diminuto y grandioso al mismo tiempo. Era tarde, las competiciones de la jornada habían concluido, pe...
En la ciudad de Plutomares, ilustre por sus relojes que marcaban la misma hora sin detenerse jamás, amaneció un día repleto de serenidad artificial. El sol, que apenas se atrevía a mirar el empedrado pulcro, rayaba los balcones entoldados tras l...
El reloj marcaba las tres de la mañana cuando Nadia Rivera se despertó de golpe, empapada en sudor. El eco de las últimas palabras de su mentor aún rebotaba en su mente: "La verdad te perseguirá, incluso en la oscuridad". Arrastrándose fuera d...
En el país de los días, donde adultos pasean, hay montañas de proyectos y un mar de tarea. Pero, ¡espera un segundo! ¿No puede el aprender brillar en la rutina y hacerte crecer? No todo se aprende en libros cerrados ni en salas callad...
Caminaba bajo la lluvia perenne —siempre la lluvia, como un comentario marginal que no se atreve a tocar el argumento— mirando los charcos que, en la ciudad arqueada, tienen vocación de espejos. Era tarde de domingo, como cualquier otra, y mis ...
En la ciudad que nunca duerme, el ruido constante de los coches era como una corriente subterránea que acaso sólo los solitarios alcanzan a percibir en su plenitud. Julia tenía el cabello recogido en una coleta apurada, la bufanda trenzada dos ve...
La "Medusa" brillaba en la penumbra del ducto interestelar, deslizándose por la matriz espacio-temporal como una silueta en el agua turbia de un lago ancestral. El capitán Liem, de cabellos como sombra y ojos reflejando la última ruina conocida d...
La noche caía sobre el Bosque de Asmura como una ola de vino negro, denso y frío, barriendo los claros y ahogando la última luz del día. El silencio vibraba entre los troncos rojos de los pinos, sus agujas cargadas del peso de un reciente asesin...
En ocasiones, la mayor transformación llega sin anuncio ni estrépito. Primero fue el silencio, ese modo sutil en que desaparecen ciertas aves, en los claros del bosque junto al arroyo. Annie lo notó una tarde cualquiera, mientras recogía astilla...
Muy apreciado lector, permítame, antes de tirar la primera palabra sobre este lienzo despeinado, advertirle que está usted a punto de ingresar en una casa de espejos rotos y pasillos demasiado estrechos para el decoro narrativo, donde los hechos, ...
Cierta noche, tan densa como la tinta vertida sobre un pergamino olvidado, la aldea de Árida yacía silenciosa entre los aullidos del viento. Sólo los más viejos recordaban las historias de aquel paraje, aunque palidecían ahora ante los horrores...
Domitila se levantaba cada mañana antes del alba, con los huesos rechinando en el frío que se colaba desde la laguna hasta su chabola de adobe. A menudo era la primera en poner los pies en la orilla húmeda, pisando la arena negra y desparramada d...
El aire era espeso y gris, como una sábana echada sobre el valle que alguna vez fue fértil. Entre las hileras de maíz marchito y los nogales amenazados por el olvido, deambulaban los hombres con las cabezas gachas y las camisas pegadas a la piel ...
Había aprendido desde niño que los hombres no nacen para la quietud. En Northumbria, los inviernos se alargan como una herida. Mis primeras memorias son de la voz de mi padre, siempre tan terca como la neblina; y del hedor del cuero mojado y la fo...
Había una quietud impía en la mansión Brackenridge, hecha de rugidos apagados y pasos amortiguados por alfombras suntuosas que nadie podía ya identificar como reales o simulados. La residencia, erguida desde hacía siglos sobre una colina de pie...
El timbre de la puerta chilló en la bruma. Eran las nueve pasadas, nubladas de neón y nicotina. Había terminado mi whisky, llevándome el vaso a los labios con la mano que aún conservaba algo de pulso, y estaba pensando en salir cuando la voz de...
No se trataba de la mesa (la mesa podría haber sido cualquiera), ni de la postura, ni siquiera de la costumbre que ambos reconocían cuando se sentaban ahí a la misma hora, antes de que el edificio empezara a hablar consigo mismo: tubos chillando, ...
La luz de la tarde penetraba oblicua por las ventanas del tercer piso, manchando el suelo en franjas temblorosas que no alcanzaban a calentar el aire cargado. Selma sostuvo la carta en sus manos temblorosas, leyendo el remitente por enésima vez sin...
El viento de la tarde arrastraba hojas secas a través de la ventana entreabierta, donde la luz del ocaso resbalaba tímidamente sobre la falda de Irina. La mansión en el extremo del bosque, vetusta y casi olvidada, parecía contener susurros en ca...
La noche se extendía, implacable y muda, sobre la ciudad. Detrás de los cristales empañados de una casa antigua, Alexéi Ivánovich, hombre de edad indefinida y ojos ansiosos, permanecía sentado ante su escritorio, contemplando, más allá de lo...
El atardecer teñía de carmesí y oro la vasta extensión de la sabana, mientras el tren de vapor ralentizaba su marcha a la entrada de un villorrio polvoriento, perdido en la frontera meridional del África desconocida. Los postes telegráficos, r Leer más...
El estruendo era sordo, y parecía llegarle desde dentro de los huesos. Desde aquella línea irregular de trincheras excavadas entre estructuras mutiladas, Lucas Sinn percibía el pulso de la guerra como un tambor en la médula, al ritmo de las bota Leer más...
Nací en un pequeño y caluroso poblado del Transkei, llamado Mvezo, en el corazón rural del África austral, en 1918. Yo era uno de los trece hijos de Henry Mphakanyiswa, un hombre que, aunque perdió sus tierras y su título por enfrentarse a la Leer más...
El primer destello ocurrió a las 05:17, hora estándar en la región de los antiguos Himalayas. Nadie en la estación científica Gama-8, empotrada en el flanco sur del macizo, había notado el cambio inmediato en la luminosidad, apenas un leve mat Leer más...
La neblina bajaba torcida aquella noche sobre el estadio, con la suficiente densidad como para que los reflejos de las luces se hicieran halos fantasmales en cada rincón de la grada. Casi nadie miraba el partido en ese instante: el drama ocurría l Leer más...
Aquella mañana, cuando Manuel despertó, la luz tenue filtrándose desde la ventana apenas parecía querer anunciar el día. Tenía la costumbre de quedarse unos minutos en la cama, contemplando la danza de las motas de polvo y escuchando su propia Leer más...
Cuando los reflejos de las pantallas se volvieron más familiares que los rostros, y los nombres propios se perdieron bajo avatares luminosos, la ciudad se replegó sobre sí misma como un sueño inhóspito. Era una urbe suspendida en la vigilia con Leer más...
Era lunes cuando finalmente decidiste quedarte en casa. La luz entraba desde la rendija de la cortina y el polvo bailaba en el haz del sol como si supiera que solo tú lo mirabas. A lo lejos, el ruido de los camiones que descargan víveres en la tie Leer más...
He caminado por la última salina del oeste, cuando el sol todavía filtra su luz dorada entre los dedos temblorosos de las nubes. La maleza alta toca mis pantorrillas; la brisa huele fuerte a sal y al sudor seco de la tierra. He venido sola, pero s Leer más...
El viejo André bajó al bosque esa mañana con la misma calma de siempre, aunque sentía que algo diferente flotaba en el aire. Sus pasos eran lentos pero decididos y la brisa jugaba con los cabellos que le quedaban, plateados como la luna de la no Leer más...
Trémula lámpara que cuelga tal médula impregnada de aire rancio, temblorosa, aquí, justo donde los dedos se arrinconan contra sí mismos, el jadeo lentamente creciendo como un musgo sobre superficies pulidas, repitiendo. Hay un espejo. No de los Leer más...
Hubo un tiempo anterior a los nombres y a los calendarios, en el que los hombres desconocían la distinción entre el vigilia y los sueños, y las ciudades se levantaban y desvanecían al compás de la imaginación de algún dios indolente. De ese a Leer más...
El reloj marcaba las dos de la madrugada cuando Pilar sintió, por fin, que la ciudad la dejaba respirar. Caminaba sola, la chaqueta desgastada abrazando su figura menuda, entre las aceras húmedas de una Madrid insomne. Sabía que al cruzar la esqu Leer más...
Hay una grieta en el suelo del dormitorio de Hélène, una línea tan delgada que podría confundirse con la sombra que lanza una aguja olvidada. Hélène la descubrió una madrugada, cuando la ciudad dormía bajo la quietud densa del verano y su pe Leer más...
El carruaje se fracturó contra un bache del sendero como la respiración súbita de un moribundo, y Estella empujó la puerta de terciopelo con una mano enguantada, su corazón batiendo con una mezcla deliciosa de recelo y ansia. La cerca de hierro Leer más...
La escarcha aún gobernaba la orilla del río Tíber cuando los mensajeros enlutados llegaron a la villa de Livia Aelia. Sus sandalias resonaban suavemente sobre los húmedos mosaicos mientras portaban en alto un pliego lacrado con cera púrpura: la Leer más...
Todo comenzó en el apartamento 17B, donde Vivian, gerente de recursos humanos con una afición por los croissants robados de las reuniones matutinas, descubrió que su gatita Odette había decidido usar el buzón de los vecinos como caja de arena. Leer más...
Aquella primavera, la ciudad de Butterwick olía a tomate frito y nieve derretida, un contraste imposible que sólo notaban quienes creían en lo improbable. Bajo el toldo rojo y desteñido del anticuario Keeble, un hombre menudito con gafas azules Leer más...
En una de las antiguas mansiones de Hampstead, donde los jardines se aferran a la niebla como su último respiro, la familia Cresswell se reunió una tarde de marzo para la lectura del testamento del difunto patriarca. Las habitaciones, retorcidas d Leer más...
En las profundas y frías entrañas de la noche helénica, mucho después de que los héroes hubieran sellado su destino en canciones y las labores de los mortales parecieran minúsculas en comparación con los trabajos de los dioses, se tejía una Leer más...
Manuela cerró la puerta del apartamento que acababa de alquilar, sabiendo instintivamente que el aire estaba demasiado quieto. Era un sexto piso en una de esas casas antiguas del centro, techos altos, vigas de madera a la vista y ventanas que respi Leer más...
Una noche en Los Ángeles nunca es completamente silenciosa, ni aún en esos barrios donde el asfalto brilla bajo los faroles cansados y los gatos miran desde las azoteas con esa sabiduría inquietante. El detective Raymond Valli está sentado al vo Leer más...
Madame Fardel llevaba el abrigo apretado contra el pecho, aunque el clima no lo requería. Era un gesto aprendido, uno de esos movimientos automáticos que el cuerpo adopta cuando la vida lo ha acostumbrado a cruzar el barrio con los ojos bajos y el Leer más...
Había algo en la manera en que Oliver Dempsey movía la ceja izquierda cuando se sentía incómodo que podría haber puesto nerviosa incluso a una estatua de Trafalgar Square. Pero a Gemma Parker, de 35 años, le resultaba entrañable. Lo había no Leer más...
En una ciudad que lamía sus propias heridas con algarabía, los habitantes habían aprendido el arte supremo de mirarse en el reflejo de los escaparates sin jamás descifrar su imagen. La calle principal era el escenario de una procesión diaria de Leer más...
Un relámpago fragmentó el cielo sobre la ciudad adormilada, iluminando por instantes las ventanas mugrosas de los edificios descuidados. El ruido del trueno calló la sirena que solía entonar su quejido cada noche, recordando a todos que la vigil Leer más...
Era una noche en que la bruma reptaba densa por las calles desiertas de Arkham, aferrándose a los faroles y difuminando la realidad en una maraña de formas indeterminadas. El reloj de la biblioteca universitaria acababa de marcar las tres cuando s Leer más...
La lluvia golpeaba con fuerza la cristalera del Penthouse de Tyler Cavanagh. Un perfil de confiado ejecutivo tecnológico, ojos que parecían escanear el entorno midiendo distancia y amenaza, Tyler repasaba los informes de acceso al servidor. No hab Leer más...
El día huía ya, derramando los últimos ríos de oro viejo sobre la frontera. Entre los álamos resecos y la vasta soledad que zumbaba de chicharras y polvo, Gregor yacía apoyado en la tapia desmoronada de la cantina. Una estación más y sólo q Leer más...
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