Cuando los reflejos de las pantallas se volvieron más familiares que los rostros, y los nombres propios se perdieron bajo avatares luminosos, la ciudad se replegó sobre sí misma como un sueño inhóspito. Era una urbe suspendida en la vigilia con...
El crujir metálico de la verja se escuchaba a unos pocos metros, mezclado con el murmullo grave de los altavoces que inundaba la ciudad con órdenes suaves y definitivas. Desde el sexto piso del Edificio Mirador, Lucía tomaba notas en un papel ape...
La luz neón de la ciudad nunca desaparece; ni siquiera el manto perpetuo de ceniza que, desde hace años, cae silenciosamente desde unos cielos donde los helicópteros zumban como insectos, logra apagar el resplandor artificial que lo abarca todo. ...
Recuerdo bien el día en que los espejos fueron prohibidos. En aquel entonces las razones parecieron sensatas: decían que la imagen reflejada sembraba disconformidad, creaba apetitos de comparación, y —lo más peligroso— fomentaba la rebelión...
La comunidad se extendía bajo una nube de vidrio, vasta y reluciente. Bajo la cúpula, la luz del sol era regulada, filtrada hasta suavizar la realidad de los vivos. Programadores de clima alteraban la lluvia en finos intervalos, mares de casas id...
A veces, cuando la noche es especialmente densa y el silbido de los transmisores apenas roza los cristales del apartamento, puedo ver los rostros de los que fui antes. No son recuerdos, exactamente. Son proyecciones, fantasmas electrónicos que surg...
Cuando el sol daba apenas para simular una tibieza remota sobre el hormigón pulido de la ciudad, Serena caminaba entre columnas de vidrio y acero, rodeada de miles de rostros acoplados al letargo de sus dispositivos. Nadie alzaba la vista más all...
La niebla lo adensa todo en una pátina entre la razón y el olvido. Los camiones de los censores pasan cada alba por el bulevar, ventilan aguardiente y pólvora, recogen niños bautizados con nombres de caída y fragmentan las conversaciones en las...
A veces, Eva se preguntaba cómo sonaban las campanas. Decían que muchos años atrás, antes del Gran Silencio, el aire vibraba con su llamado metálico, y que la gente escuchaba para saber cuándo despertar, cuándo rezar, cuándo morir. Ahora, en...
Ellos la llamaban Armonía porque nadie sabía cómo había sido antes. No se hablaba de antes, no porque estuviera prohibido, sino porque no tenía sentido traer cenizas a la mesa. Las calles estaban alineadas con árboles genéticamente idénticos...
El sudor le bajaba por la nuca y aún así no sentía que su cuerpo respondiera. Eric había olvidado cómo se sentía el cansancio real: tenía una pastilla pequeña y traslúcida sobre la lengua, lista para desintegrarse, para prometerle otra noch...
La niebla se derramaba sobre la ciudad como un sudario, tan espesa que nadie veía más allá de su propio aliento. Elise trató de orientarse entre los edificios agrietados, recordando la época en que la Avenida Central era un lugar de encuentro y...
Las sombras desbordaban los edificios de Neoterria, donde once mil días de vigilancia habían conformado a sus habitantes en autómatas obedientes. A esa hora, cuando la luz de los drones se filtraba por los cristales rotos, Helena Vangard tomaba a...
Sientes el polvo como si fuesen diminutos insectos arrastrándose por tu piel. Hace años que el cielo dejó de mostrarse azul, y ninguna persona en este lado del continente recuerda la última vez que la lluvia cayó limpiamente, sin arrastrar cons...
La niebla de la tarde se adhería a las losas heladas como un sudario, mientras los delegados caminaban en silencio, protegidos por burbujas traslúcidas de inmunidad institucional. Nadie pronunciaba un saludo. Las barnizadas fachadas de la Plaza de...
Cuando todas las torres de la ciudad se alumbraban a la vez, lo llamaban “El Efecto Cortina”: una forma de disuadir a los insomnes de mirar hacia abajo. Las calles, bidimensionales desde tan alto, ocultaban mucho más que sombras: los espectros ...
La niebla caía temprano en la mañana. Cubría las vastas avenidas rectas de la ciudad, ahora poco más que tallas fantasmales bajo un cielo amarillo. Karin caminaba en silencio, evitando las cámaras que zumbaban suavemente en los postes. Había u...
De todos los errores de los hombres, quizás ninguno rivaliza en su elegancia y grandeza con el de pretender conquistar el Paraíso a fuerza de ingenio. Desde la colina, bajo los vidrios que se curvan hacia el cielo como enredaderas translúcidas, O...
Había aprendido a no mirar hacia arriba. Sobre su cabeza, el manto de sensores bullía como nubes dispersas, esferas negras flotando silentes, vigilando hasta la raíz de los gestos y los suspiros. Loris caminaba por la calle revestida de holograma...
La sirena no era más que un zumbido apagado en el fondo de lo cotidiano. De todas formas, nadie la escuchaba ya. Las ciudades llevaban años resignadas a la rutina del miedo, a la displicencia de esperar, como si la costumbre de la amenaza las hu...
La primera vez que Alex vio un pájaro verdadero, sintió una punzada de inquietud. No estaba seguro de por qué el algoritmo de su retina había dejado pasar ese detalle: una mota oscura en el cielo suave, girando entre la maraña de drones y anunc...
En la ciudad de Kersh, donde el tiempo no era una flecha sino una cinta gris interminable, la madrugada nunca llegaba completa, y las sombras eran tan densas como el silencio de los que miraban por la ventana esperando una señal. Tessa abrió los o...
En la noche más profunda, cuando las campanas del sur convocan el silencio en las calles, en las mentes de los insomnes resuena el eco de una pregunta prohibida: ¿Cuándo empezó todo? Ya nadie recuerda. O tal vez han aprendido a no recordar para ...
El cielo de la ciudad nunca oscurecía del todo. Permanecía ahí arriba, con su pálida claridad de neón, como una membrana lechosa que a veces parecía palpitar, como si la misma atmósfera respirase la ansiedad de los ciudadanos. Bajo esa semilu...
Cuando los reflejos de las pantallas se volvieron más familiares que los rostros, y los nombres propios se perdieron bajo avatares luminosos, la ciudad se replegó sobre sí misma como un sueño inhóspito. Era una urbe suspendida en la vigilia con Leer más...
La luz neón de la ciudad nunca desaparece; ni siquiera el manto perpetuo de ceniza que, desde hace años, cae silenciosamente desde unos cielos donde los helicópteros zumban como insectos, logra apagar el resplandor artificial que lo abarca todo. Leer más...
El crujir metálico de la verja se escuchaba a unos pocos metros, mezclado con el murmullo grave de los altavoces que inundaba la ciudad con órdenes suaves y definitivas. Desde el sexto piso del Edificio Mirador, Lucía tomaba notas en un papel ape Leer más...
Cuando los reflejos de las pantallas se volvieron más familiares que los rostros, y los nombres propios se perdieron bajo avatares luminosos, la ciudad se replegó sobre sí misma como un sueño inhóspito. Era una urbe suspendida en la vigilia con Leer más...
La comunidad se extendía bajo una nube de vidrio, vasta y reluciente. Bajo la cúpula, la luz del sol era regulada, filtrada hasta suavizar la realidad de los vivos. Programadores de clima alteraban la lluvia en finos intervalos, mares de casas id Leer más...
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