Imagina una oficina gubernamental a las 6:15 de la tarde, donde las luces fluorescentes parpadean con toda la sensualidad de un semáforo con ansiedad social. El clima es una mezcla entre calor de impresora recalentada y ese aroma embriagador de hoja...
Había una vez, como en todas las historias con finales peores que el principio, una familia respetable, repleta de esas pequeñas exquisiteces inglesas: costumbres rancias, sarcasmo afilado y la incapacidad genética de expresar afecto sin un insul...
Eustasio siempre mostró cierta inclinación por desayunar telarañas. No es que las telarañas aportasen nutrientes especiales ni que sustituyeran de forma eficiente al pan tostado; sencillamente, Eustasio tenía una especie de acuerdo tácito con ...
Hubo una vez, en una galaxia sospechosamente contigua a la nuestra (y solo levemente más propensa al uso indebido de la mantequilla), una diminuta civilización cuyo pasatiempo nacional era perder la ropa interior y filosofar sobre la trascendencia...
Todo comenzó en el apartamento 17B, donde Vivian, gerente de recursos humanos con una afición por los croissants robados de las reuniones matutinas, descubrió que su gatita Odette había decidido usar el buzón de los vecinos como caja de arena. ...
Bernardina Rubio era una señora respetable de mediana edad, con tantos gatos como sombreros de copa (diecisiete, para quienes necesitan certezas). Vivía en la esquina de una ciudad donde los vecinos aún se saludaban y compartían memeces por deba...
Era una fría mañana de jueves, lo cual no sería problemático si Tim Draxford no hubiera perdido el último jueves en una partida de póker la semana anterior. Técnicamente, él se encontraba ahora atascado en un bucle burocrático donde el juev...
Guardo una cierta debilidad, no lo voy a negar, por los sótanos mal iluminados y las promesas incumplidas. Y así fue como acabé en una convención de entusiastas de lo mundanamente absurdo, una congregación tan memorable que en la recepción ofr...
María estaba convencida de que el miércoles sería un día normal. Eso, claro, era subestimar el potencial caótico de la familia López, expertos internacionales en el arte de meterse en problemas por pura mala suerte (o, como decía su madre, â€...
— Las posibilidades de que un hombre respetable (o incluso modestamente decente) terminara en la Biblioteca del Oso Verde a las dos de la mañana de un lunes eran, estadísticamente hablando, inferiores a que un ornitorrinco diera clases de cant...
Cuando Gregorio consultó el horóscopo del salmón empanizado jamás pensó que sería el detonante de la mayor catástrofe existencial desde que los caracoles aprendieron a bailar mambo. Pero no nos adelantemos, porque a diferencia del dedo gordo ...
Era una noche húmeda en Nueva York, lo que sólo puede significar dos cosas: humedad y Nueva York. Yo, Murray Fishbein, psicoanalista en formación y neurótico a tiempo completo, me encontraba en el fondo de un local llamado “El Cliché Existenc...
La historia empieza en una zona residencial que pretende ser más elegante de lo que se permite ser, ya que los lunes la basura siempre se apila con la dignidad de una ópera menor de Verdi. En una de las casas gemelas, donde las cortinas nunca han ...
Nunca fui un hombre de muchas esperanzas ni, debo confesar, de muchas alegrías, aunque una vez me tocó ganar una rifa en una morgue. No me malinterpreten, aquello fue sin querer: yo sólo iba a buscar a mi tío, que se había ido de parranda y ter...
Eran las trescientos veinticuatro de la tarde en el ínfimo planeta de Borittle, un horario que sólo tenía sentido porque sus habitantes consideraban la siesta más importante que la rotación planetaria. Sir Gilbert Pantuflo, célebre por haber e...
El señor Filiberto Antonini, reputado cazador de sellos invisibles y ocasional amante de los paraguas rotos, despertó aquella mañana con una incómoda sensación de haber sido mordido en el alma por una oruga filosófica. Miró el techo de su coc...
Hay cosas de las que uno no debería reírse. Bueno, ese era el precepto de mi tía Clara, y sospechábamos todos en el funeral que nunca le habría hecho gracia la forma en que acabó: con la dentadura postiza en la mano y un filete a medio mastica...
No puedo recordar en qué momento exacto empecé a identificar los días por el tipo de refresco que quedaba en la nevera, pero fue en torno al tiempo en que la tía Audrey decidió regalarme un libro de autoayuda con el seductor título: “Sé tu ...
En el corazón lánguidamente desordenado de una ciudad británica donde la arquitectura georgiana lucha —y pierde— contra la insistencia de cables sueltos, buzones ladeados y la constante amenaza de la humedad, vivía Barnaby Thistlewaite. Era ...
La tarde en casa de los Fairbanks solía ser una experiencia protocolaria, pulcra como una servilleta recién almidonada y casi tan excitante como una hoja de Excel. Todo el mundo acudía despacio, como si cuanto más tarde llegaran, más posibilida...
Verás, querido lector—oh, protagonista cómplice de mi desastre—, que los martes son, en efecto, los días más peligrosos para comprar alfileres de gancho. Pero nadie pudo advertir a Gregorio Mantarraya acerca de esto, principalmente porque na...
Hay una expresión entre quienes nunca han leído a Immanuel Kant: "Las mejores decisiones se toman con el vientre vacío y los cordones desatados". Por eso Filiberto Gómez, responsable interino de que la luna no se caiga sobre el supermercado de s...
Cuando Gregorio Porfidio recibió la notificación de que había sido multado por comportarse como un alce en una oficina de correos, supo que su día no iba bien. Para empezar, ni siquiera recordaba haberse puesto el disfraz de alce esa mañana, y ...
Gregorio Buiten es un hombre hecho de huecos. Literalmente: un cuerpo humano como de catalogo médico, pero los órganos han sido sustituidos por globos de cumpleaños a medio inflar y, si uno escucha con atención, oyen dentro una melodía de jazz ...
Imagina una oficina gubernamental a las 6:15 de la tarde, donde las luces fluorescentes parpadean con toda la sensualidad de un semáforo con ansiedad social. El clima es una mezcla entre calor de impresora recalentada y ese aroma embriagador de hoja Leer más...
Todo comenzó en el apartamento 17B, donde Vivian, gerente de recursos humanos con una afición por los croissants robados de las reuniones matutinas, descubrió que su gatita Odette había decidido usar el buzón de los vecinos como caja de arena. Leer más...
Eustasio siempre mostró cierta inclinación por desayunar telarañas. No es que las telarañas aportasen nutrientes especiales ni que sustituyeran de forma eficiente al pan tostado; sencillamente, Eustasio tenía una especie de acuerdo tácito con Leer más...
Había una vez, como en todas las historias con finales peores que el principio, una familia respetable, repleta de esas pequeñas exquisiteces inglesas: costumbres rancias, sarcasmo afilado y la incapacidad genética de expresar afecto sin un insul Leer más...
Imagina una oficina gubernamental a las 6:15 de la tarde, donde las luces fluorescentes parpadean con toda la sensualidad de un semáforo con ansiedad social. El clima es una mezcla entre calor de impresora recalentada y ese aroma embriagador de hoja Leer más...
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