Entre las viejas metrópolis portuarias, en la grieta perenne donde la bruma de la industria mezclaba el futuro con lo innombrado, Maceo deambuló por la noche de aluminio. La calle humeante, las lámparas autosuficientes devorando sus sombras como ...
— La lluvia golpeaba con terquedad los ventanales de la biblioteca del Instituto Tempora. Afuera, la noche era un espejo reflejando sólo las luces distantes de una ciudad que prefería olvidar, antes que recordar. Al interior, el doctor Leonard...
Hay una forma en que las tardes adquieren peso, una gravedad alternativa tejida por los arrepentimientos. Te diré cómo lo descubrí yo: no fue ni en un laboratorio ni tras años de ecuaciones, sino en la rutina misma del desgaste, en ese umbral do...
Era el undécimo invierno desde que se abriera el paso —o el desgarro, según los físicos más inclinados al drama—. Las rutas temporales se ramificaban desde la vieja estación de Mireille, una estructura circular de vigas oxidadas y cristales...
La historia comienza en una oficina anodina del centro de Seattle, donde el aire acondicionado resopla como un animal viejo y enfermo. Allí, en una morgue de software donde los ingenieros mueren por dentro mientras sus proyectos son revividos para ...
La noche comenzaba a envolver los árboles con sombra líquida cuando Daniel notó el reblandecimiento de los ruidos domésticos. La taza sobre la mesa tembló ligeramente, como si una presencia invisible hubiese rozado el mantel. La más leve anoma...
Cuando era niño y vivía en Tucson, las tardes se extendían en mi memoria como filamentos de metal fundido. Era 2042, y la gente hablaba de la quietud del aire, el polvo dorado y los rumores susurrados sobre los primeros saltos cronotrópicos: una...
Era la medianoche cuando Everett Alencar encendió, por última vez, el brillante anillo de cobre que rodeaba el acelerador en su laboratorio clandestino. Había pasado ocho años en la penumbra de una ciudad que nunca dormía, pero que tampoco acab...
La ciudad nunca duerme del todo. Por las arterias doradas de las avenidas fluyen automóviles, voces perdidas y los pasos arrastrados de los desesperados. Es en estas horas de penumbra húmeda cuando los relámpagos de las farolas crean reflejos impo...
El primer destello ocurrió a las 05:17, hora estándar en la región de los antiguos Himalayas. Nadie en la estación científica Gama-8, empotrada en el flanco sur del macizo, había notado el cambio inmediato en la luminosidad, apenas un leve mat Leer más...
La lluvia caía en hilos tan finos que parecían rozar la piel como las notas de una melodía olvidada. Entre las torres de concreto y vidrio, allí donde la ciudad misma parecía retorcerse bajo el peso de sus propios sueños, Akira se deslizó a t Leer más...
El primer destello ocurrió a las 05:17, hora estándar en la región de los antiguos Himalayas. Nadie en la estación científica Gama-8, empotrada en el flanco sur del macizo, había notado el cambio inmediato en la luminosidad, apenas un leve mat Leer más...
El viento atravesaba la avenida desierta, arrastrando jirones de papeles convertidos en filigrana blanca, repitiendo su giro ciego en torno a los huesos agrietados de un mundo que no terminaba nunca de morir. A lo lejos, encaramado sobre los cimient Leer más...
No puedo recordar el nombre que tuve antes de la dispersión. Sé que algún día, tal vez en otra vida o en la matriz de una conciencia que apenas puedo calificar como mía, respondí al acento de un nombre breve Leer más...
En el corazón de la vetusta ciudad de Brastin, entre tejados encabalgados y torres de hierro cubiertas de hollín, la niebla refulgía bajo el sol postrero, mientras locomotoras de cobre lanzaban sus rugidos al atardecer. Era un tiempo en que el va Leer más...
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