HabÃa una vez, en el rincón escondido de una ciudad que nadie recordaba, una tienda curiosa, inaudita incluso para quienes se enorgullecÃan de conocer todos los secretos del barrio antiguo. Estaba encajada entre una sombrererÃa encantada y una p...
En las profundidades de un vergel antiguo, donde los árboles susurran secretos con hojas marchitas y el musgo tapiza los recuerdos como un viejo abrigo, vivÃa Miriam, una mujer de mediana edad cuyo corazón se sostenÃa de la tenue cuerda de la es...
Érase una vez, allá donde los dÃas parecÃan interminables y las noches estaban envueltas en un susurro de tiempo, una pequeña calle de casas discretas en la ciudad vieja. En el número 17 vivÃa Camille, una mujer de unos cuarenta y tantos, con...
En un lejano rincón donde el tiempo baila al revés, un pueblo pequeño se llamaba Nuncajamás, aunque los mapas lo confundÃan constantemente con Allálejos. Aquà vivÃa Don Hilario Largo, un hombre con un bigote tan enroscado que a veces atrapab...
HabÃa una vez, en el confÃn de una ciudad que nadie recordaba cómo se llamaba, un hombre que coleccionaba palabras olvidadas en una maleta hecha de sombras y recuerdos. No era un hombre corriente: vestÃa abrigos hechos con retazos de páginas de...
HabÃa una vez, entre dos colinas grises y una senda de piedras doradas apenas holladas por los caminantes, un pequeño pueblo que se desvanecÃa en los mapas y en la memoria de los cartógrafos expertos. En este pueblo crecÃan helechos con hojas c...
HabÃa una vez, cuando los relojes aún marcaban las horas con campanadas reales y la noche tenÃa bordes nÃtidos, una pequeña ciudad parada entre el rumor de colinas violetas y el eco de un rÃo siempre al fondo. A esa ciudad llegaban los jueves ...
HabÃa una vez, en un rincón donde el musgo y la nostalgia crecÃan a la par, una cabaña de madera que desafió el paso de las estaciones. Su tejado carcomido por la lluvia y las historias antiguas, sus ventanas bordadas de huellas de manos pequeÃ...
En la ciudad donde los edificios parecÃan no tener fin y las ventanas temblaban cada vez que pasaban los trenes, vivÃa Adela, quien tenÃa treinta y nueve relojes y ninguna razón para levantarse temprano. Adela coleccionaba relojes porque ansiaba ...
Aquella primavera, la ciudad de Butterwick olÃa a tomate frito y nieve derretida, un contraste imposible que sólo notaban quienes creÃan en lo improbable. Bajo el toldo rojo y desteñido del anticuario Keeble, un hombre menudito con gafas azules Leer más...
HabÃa dejado atrás la ciudad una tarde gris de octubre, con una mochila a la espalda y una nota inconclusa en la mesa del comedor. Jamás habÃa sentido un pulso tan fuerte, ese zumbido eléctrico desde el estómago hasta la punta de los dedos, co Leer más...
La lluvia sobre la avenida estaba cargada de una promesa sorda, un murmullo Ãntimo que sólo la reconocÃa en los años en que acumular promesas rotas era el deporte favorito de su generación. Lara cruzó la calle contra la luz roja bajo el toldo Leer más...
En la ciudad de Curiosa, en la orilla del dÃa, llegaron unos seres distintos, venÃan con mochilas repletas, ropas de algas y hilos, con gafas de ver lejos y linternas para brillos. No eran duendes, ni magos, ni pájaros raros, eran adult Leer más...
Aquella primavera, la ciudad de Butterwick olÃa a tomate frito y nieve derretida, un contraste imposible que sólo notaban quienes creÃan en lo improbable. Bajo el toldo rojo y desteñido del anticuario Keeble, un hombre menudito con gafas azules Leer más...
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