La primera vez que Mariana sintió verdadero miedo no fue durante una guerra, ni en una invasión súbita, ni siquiera en el tumulto de una manifestación. Fue una noche cualquiera, de aquellas que caen lentas sobre el asfalto mojado de una ciudad q...
La madrugada cae sobre la ciudad como una prenda húmeda, pegajosa, que oprime los pechos y enmudece hasta el rumor de los sueños. Lars recogía los casquillos del último tiroteo con manos temblorosas, atrapando su reflejo distorsionado en los cha...
Sara estaba sentada ante su portátil en una noche templada, la ventana semicerrada ahogando el bullicio de la metrópoli. La pantalla proyectaba una luz fría sobre su rostro, mientras el cursor titilaba expectante en la respuesta a un correo que p...
El día comenzaba como una repetición gris para Laura: la luz filtrada a través de la persiana astillada, el murmullo tenue del tráfico y el gorjeo distante del portátil que ya necesitaba un reinicio. Era el tercer lunes del mes, el lunes "de lo...
Parecía que no había noche suficiente para cubrir la vibración azulada de los falos de luz en las ventanas de ese rascacielos. En el piso veintitrés, las figuras que se movían alrededor de la mesa—caretas intercambiables de ejecutivos, hacker...
Era el vestíbulo de un aeropuerto internacional. Afuera, un aluvión de vehículos cercaban el perímetro con el pulso impaciente de los cláxones, y dentro, los rostros mezclaban resignación y prisa. Julián, con la espalda pegada a una columna, ...
El viento del mediodía llevaba un eco oxido desde las autopistas congestionadas, como si el rugido sordo de los motores quisiera ahogar los pensamientos de quienes caminaban a ras de suelo. Samuel, de barba descuidada y camisa arrugada, marcaba el ...
Lady Trevelyan, de pelo cano y mirada recelosa, observaba la ciudad desde la ventana de su apartamento en Mayfair como si contemplara el epílogo de una civilización. Un silencioso desfile de coches eléctricos pasaba como sombras furtivas bajo la ...
El verano polar avanzaba sobre el valle como una marabunta de luz. Habían pasado ya tres días desde que dejamos atrás el último refugio de los leñadores, y yo observaba cómo mi guía, un hombre magro y curtido de la región, apenas conversaba. ...
El estruendo era sordo, y parecía llegarle desde dentro de los huesos. Desde aquella línea irregular de trincheras excavadas entre estructuras mutiladas, Lucas Sinn percibía el pulso de la guerra como un tambor en la médula, al ritmo de las bota Leer más...
El estruendo era sordo, y parecía llegarle desde dentro de los huesos. Desde aquella línea irregular de trincheras excavadas entre estructuras mutiladas, Lucas Sinn percibía el pulso de la guerra como un tambor en la médula, al ritmo de las bota Leer más...
Nadie recuerda el nombre exacto del hombre que llegó de refuerzo aquella madrugada de marzo, cuando la humedad se pegaba como una segunda piel y el mundo terminaba en el tronco podrido de un árbol muerto al borde de la trinchera. Cayó de rodillas Leer más...
La tarde había caído sobre la ciudad como una losa. En el despacho de la embajada, el olor a papel mojado y cuero viejo se mezclaba con la humedad del río distante. El cristal de la ventana, astillado tras la última ofensiva, distorsionaba la lu Leer más...
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