Bajo la luz incierta de un farol sin tiempo, Milo Tallarín caminaba por la doble curva de la Callejón Sardina, donde las piedras mascullan secretos en el oído de las ratas mayores. Llevaba botas de charol gastado y una gabardina que había hereda...
En el verano del año 866 después de la fundación de Roma, el aire entrelazaba calores y rumores en las colinas y valles de una Galia que ya no era la misma. No habría habido nada fuera de lo común en aquellos días si no fuera porque, siglos an...
Amanecía, y sobre los muros desconchados de la ciudad, los primeros rayos recorrían una silueta que se adivinaba humana, pero crujía bajo el peso del cansancio acumulado. No había más milagros que el sudor y el llanto; eso había aprendido Greg...
Por encima de los portones de hierro forjado, las gárgolas alzaban rostros que no eludían la carne, sino que la convocaban. Talladas con tal repulsiva meticulosidad que sus ojos parecían girar para mirarte. Un aire mortecino anegaba los campos ol...
Mis primeros recuerdos suelen invadirme como ráfagas de viento frío, inesperadas y a menudo dolorosas. Crecí en la Viena elegante de principios del siglo, una ciudad rebosante de promesas culturales y vibraciones intelectuales. Mi padre era un fu...
En una pequeña aldea, escondida entre colinas que besaban las nubes, vivía una anciana llamada Clara. Era conocida por todos como la cuidadora del jardín del convento, pero nadie sabía realmente lo que se escondía detrás de sus silencios y su ...
¿Conocéis la calma tibia que resta después de la tormenta? A muchos les gustaría creer que es la victoria de la razón sobre el salvajismo del vendaval; pero yo, que he visto cómo se apagan las ciudades y se incineran las promesas, desconozco e...
Así, en una noche aún sin fecha (las noches verdaderamente aburridas suelen, de algún modo, no pertenecer al calendario), la Sra. Foxglove, con sus tacones de gel y su chaqueta de lana en espiral, deslizó la mano por la baranda de la planta nucl...
El viento silbaba entre las tablas sueltas del Lester’s, el único saloon abierto más allá de las montañas. Nadie recordaba quién había clavado el cartel de madera que colgaba torcido sobre la puerta; tal vez fue el propio Lester, aunque de e...
En los albores de un tiempo donde las sombras todavía bailaban libres entre las llanuras de Arcadia, vivía un hombre nombrado Echedor, célebre por la belleza grave de su voz pero más aún por la inquietud insaciable que le roía el corazón. Hij...
Nada se ha vestido nunca de manera tan impecable y con tanto sarcasmo como el doctor Martino De la Vega, en la mismísima antesala de la Media Tech. Martino llevaba un traje de lino blanco, recién planchado por alguien de la casta de los remordimie...
Bajo el cielo teñido de sangre, el viento del norte traía consigo el hedor de la derrota y los ecos de un conjuro maldito. Nadie reparaba ya en los estandartes desgarrados, ni en la promesa rota que anunciaban aquellas flámulas caídas. Ni siquie...
En el frescor perezoso de un atardecer, bajo una bóveda de ramas entrelazadas donde la luz se filtraba como hilos en movimiento, Mosi caminaba, siguiendo un sendero trazado por generaciones que apenas rozaba la corteza de la antigua selva. Sus bota...
Cuando Ingrid al fin regresó a la ciudad, hacía ya quince años que no caminaba por esas calles donde todo, hasta el polvo entre los adoquines, tenía la textura áspera de la infancia. No volvía buscando nada, o eso se repetía mientras descend...
Ellos caminaban en líneas, piernas extendiéndose hacia adelante como si el suelo costoso pudiera quebrarse bajo el peso de una duda. El aire tenía ese tinte lechoso de lo ajeno: una mezcla de humedad, sudor y el casi imperceptible rastro de ceniz...
Cuando la señora Appleby murió, sus hijos se deshicieron de sus pertenencias casi a la carrera, como si al hacerlo cada reloj, cada marco labrado minara un poco más el recuerdo viscoseo de su última semana, los pasillos tediosos y sofocantes don...
La carretera secundaria serpenteaba a través del bosque de Red Creek, iluminada apenas por los faros mortecinos de la vieja furgoneta en que viajaban seis amigos, cada uno cargando su propio equipaje de secretos y rencores enterrados. Era mediados ...
Gregorio Buiten es un hombre hecho de huecos. Literalmente: un cuerpo humano como de catalogo médico, pero los órganos han sido sustituidos por globos de cumpleaños a medio inflar y, si uno escucha con atención, oyen dentro una melodía de jazz ...
Nunca ames una casa más de lo que amas tu propia vida. Es una advertencia que aprendí demasiado tarde. Esta no es una historia de fantasmas en la forma en que la entienden los niños, sino más bien una crónica sobre el deseo humano y los espacio...
En algún recóndito rincón del Viejo Continente, lugar olvidado incluso por los mapas más generosos, yacía una nación prodigiosa llamada Clandenburgo. Llámesele así porque en ella aquello que debía permanecer oculto era siempre lo más visib...
La ciudad respiraba con dificultad. Siempre había escuchado la teoría de que las cosas vivas respiran, pero ¿y los lugares? Ahora, bajo el zumbido constante de los generadores y la luz estéril de los faroles volcados de energía solar, me parec...
La medianoche en Kingswell era un animal sigiloso, resbalando entre las calles empedradas como una sombra indefinida, y pocas veces más vivida que en el pecho de Oliver, justo cuando aquel tren no anunciado zumbó, casi en silencio, a través de la...
El viento del mediodía llevaba un eco oxido desde las autopistas congestionadas, como si el rugido sordo de los motores quisiera ahogar los pensamientos de quienes caminaban a ras de suelo. Samuel, de barba descuidada y camisa arrugada, marcaba el ...
Un hombre de mediana edad, cuyo nombre este relato desvanecerá en la niebla de lo no esencial, cruza la plaza de una ciudad que parece estar siempre esperando la llegada del sol. No sabe, al cruzar, que está a sólo un paso, tan cerca como un susp...
El atardecer teñía de carmesí y oro la vasta extensión de la sabana, mientras el tren de vapor ralentizaba su marcha a la entrada de un villorrio polvoriento, perdido en la frontera meridional del África desconocida. Los postes telegráficos, r Leer más...
El estruendo era sordo, y parecía llegarle desde dentro de los huesos. Desde aquella línea irregular de trincheras excavadas entre estructuras mutiladas, Lucas Sinn percibía el pulso de la guerra como un tambor en la médula, al ritmo de las bota Leer más...
Nací en un pequeño y caluroso poblado del Transkei, llamado Mvezo, en el corazón rural del África austral, en 1918. Yo era uno de los trece hijos de Henry Mphakanyiswa, un hombre que, aunque perdió sus tierras y su título por enfrentarse a la Leer más...
El primer destello ocurrió a las 05:17, hora estándar en la región de los antiguos Himalayas. Nadie en la estación científica Gama-8, empotrada en el flanco sur del macizo, había notado el cambio inmediato en la luminosidad, apenas un leve mat Leer más...
La neblina bajaba torcida aquella noche sobre el estadio, con la suficiente densidad como para que los reflejos de las luces se hicieran halos fantasmales en cada rincón de la grada. Casi nadie miraba el partido en ese instante: el drama ocurría l Leer más...
Aquella mañana, cuando Manuel despertó, la luz tenue filtrándose desde la ventana apenas parecía querer anunciar el día. Tenía la costumbre de quedarse unos minutos en la cama, contemplando la danza de las motas de polvo y escuchando su propia Leer más...
Cuando los reflejos de las pantallas se volvieron más familiares que los rostros, y los nombres propios se perdieron bajo avatares luminosos, la ciudad se replegó sobre sí misma como un sueño inhóspito. Era una urbe suspendida en la vigilia con Leer más...
Era lunes cuando finalmente decidiste quedarte en casa. La luz entraba desde la rendija de la cortina y el polvo bailaba en el haz del sol como si supiera que solo tú lo mirabas. A lo lejos, el ruido de los camiones que descargan víveres en la tie Leer más...
He caminado por la última salina del oeste, cuando el sol todavía filtra su luz dorada entre los dedos temblorosos de las nubes. La maleza alta toca mis pantorrillas; la brisa huele fuerte a sal y al sudor seco de la tierra. He venido sola, pero s Leer más...
El viejo André bajó al bosque esa mañana con la misma calma de siempre, aunque sentía que algo diferente flotaba en el aire. Sus pasos eran lentos pero decididos y la brisa jugaba con los cabellos que le quedaban, plateados como la luna de la no Leer más...
Trémula lámpara que cuelga tal médula impregnada de aire rancio, temblorosa, aquí, justo donde los dedos se arrinconan contra sí mismos, el jadeo lentamente creciendo como un musgo sobre superficies pulidas, repitiendo. Hay un espejo. No de los Leer más...
Hubo un tiempo anterior a los nombres y a los calendarios, en el que los hombres desconocían la distinción entre el vigilia y los sueños, y las ciudades se levantaban y desvanecían al compás de la imaginación de algún dios indolente. De ese a Leer más...
El reloj marcaba las dos de la madrugada cuando Pilar sintió, por fin, que la ciudad la dejaba respirar. Caminaba sola, la chaqueta desgastada abrazando su figura menuda, entre las aceras húmedas de una Madrid insomne. Sabía que al cruzar la esqu Leer más...
Hay una grieta en el suelo del dormitorio de Hélène, una línea tan delgada que podría confundirse con la sombra que lanza una aguja olvidada. Hélène la descubrió una madrugada, cuando la ciudad dormía bajo la quietud densa del verano y su pe Leer más...
El carruaje se fracturó contra un bache del sendero como la respiración súbita de un moribundo, y Estella empujó la puerta de terciopelo con una mano enguantada, su corazón batiendo con una mezcla deliciosa de recelo y ansia. La cerca de hierro Leer más...
La escarcha aún gobernaba la orilla del río Tíber cuando los mensajeros enlutados llegaron a la villa de Livia Aelia. Sus sandalias resonaban suavemente sobre los húmedos mosaicos mientras portaban en alto un pliego lacrado con cera púrpura: la Leer más...
Todo comenzó en el apartamento 17B, donde Vivian, gerente de recursos humanos con una afición por los croissants robados de las reuniones matutinas, descubrió que su gatita Odette había decidido usar el buzón de los vecinos como caja de arena. Leer más...
Aquella primavera, la ciudad de Butterwick olía a tomate frito y nieve derretida, un contraste imposible que sólo notaban quienes creían en lo improbable. Bajo el toldo rojo y desteñido del anticuario Keeble, un hombre menudito con gafas azules Leer más...
En una de las antiguas mansiones de Hampstead, donde los jardines se aferran a la niebla como su último respiro, la familia Cresswell se reunió una tarde de marzo para la lectura del testamento del difunto patriarca. Las habitaciones, retorcidas d Leer más...
En las profundas y frías entrañas de la noche helénica, mucho después de que los héroes hubieran sellado su destino en canciones y las labores de los mortales parecieran minúsculas en comparación con los trabajos de los dioses, se tejía una Leer más...
Manuela cerró la puerta del apartamento que acababa de alquilar, sabiendo instintivamente que el aire estaba demasiado quieto. Era un sexto piso en una de esas casas antiguas del centro, techos altos, vigas de madera a la vista y ventanas que respi Leer más...
Una noche en Los Ángeles nunca es completamente silenciosa, ni aún en esos barrios donde el asfalto brilla bajo los faroles cansados y los gatos miran desde las azoteas con esa sabiduría inquietante. El detective Raymond Valli está sentado al vo Leer más...
Madame Fardel llevaba el abrigo apretado contra el pecho, aunque el clima no lo requería. Era un gesto aprendido, uno de esos movimientos automáticos que el cuerpo adopta cuando la vida lo ha acostumbrado a cruzar el barrio con los ojos bajos y el Leer más...
Había algo en la manera en que Oliver Dempsey movía la ceja izquierda cuando se sentía incómodo que podría haber puesto nerviosa incluso a una estatua de Trafalgar Square. Pero a Gemma Parker, de 35 años, le resultaba entrañable. Lo había no Leer más...
En una ciudad que lamía sus propias heridas con algarabía, los habitantes habían aprendido el arte supremo de mirarse en el reflejo de los escaparates sin jamás descifrar su imagen. La calle principal era el escenario de una procesión diaria de Leer más...
Un relámpago fragmentó el cielo sobre la ciudad adormilada, iluminando por instantes las ventanas mugrosas de los edificios descuidados. El ruido del trueno calló la sirena que solía entonar su quejido cada noche, recordando a todos que la vigil Leer más...
Era una noche en que la bruma reptaba densa por las calles desiertas de Arkham, aferrándose a los faroles y difuminando la realidad en una maraña de formas indeterminadas. El reloj de la biblioteca universitaria acababa de marcar las tres cuando s Leer más...
La lluvia golpeaba con fuerza la cristalera del Penthouse de Tyler Cavanagh. Un perfil de confiado ejecutivo tecnológico, ojos que parecían escanear el entorno midiendo distancia y amenaza, Tyler repasaba los informes de acceso al servidor. No hab Leer más...
El día huía ya, derramando los últimos ríos de oro viejo sobre la frontera. Entre los álamos resecos y la vasta soledad que zumbaba de chicharras y polvo, Gregor yacía apoyado en la tapia desmoronada de la cantina. Una estación más y sólo q Leer más...
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