La cantina de Fayette, al filo del pueblo, había dejado de ser bulliciosa mucho antes de que la luna asomara aquella noche. Hubo un tiempo en que el piano tintineaba y las risas rodaban como monedas caídas, pero ahora solo quedaban ecos y un aire ...
Estaba oscuro, mucho más allá de la simple ausencia de luz. Una oscuridad que tenía peso, que jadeaba, que susurraba su deseo hambriento en recovecos de mármol frío y terciopelo rojo. En el vestíbulo del antiguo teatro, una figura aguardaba de...
Me llamo Godwin, aunque pocos conocen mi nombre, y menos aún recuerdan que alguna vez existí. Es habitual que la historia depare esa suerte a quienes nacen lejos de los palacios y las cámaras de consejo, a quienes la herrumbre de las armas es má...
El sol asomaba tímidamente entre los pliegues de una madrugada aún indecisa. En un cuarto pequeño, al borde entre el sueño y la vigilia, Julia abrió los ojos y sintió la familiar tensión de sus hombros, esa leve ansiedad que parece colarse en...
El sonido gélido de la campana de medianoche se esfumó entre las cortinas de la niebla cuando Helena abrió los ojos. Afuera, las ramas desnudas de los olmos raspaban el cristal de la ventana como uñas inquietas, y la vieja mansión en la cima de...
El sol de Lagos filtraba su calor por las rendijas oxidadas del techo de zinc, proyectando manchas de luz amarilla sobre la mesa de trabajo de Maureen. Doce años había tenido el taller de costura, sobreviviente a asonadas, a saqueos y a los temido...
Era una noche que traía consigo el peso del invierno, y la bruma espesa descendía por las callejuelas de Gilead como una boca hambrienta. Entre las piedras húmedas y las ventanas enteladas, Rema avanzaba con sigilo, ocultando entre los pliegues d...
El invierno arreciaba en la llanura, y los campos dormían bajo el peso helado de la nieve recién caída. En la casa solariega de la familia Korovin, las velas titilaban temprano, consumidas por el viento que se colaba por las junturas de las venta...
Las luces del estadio titilaban como faros dispersos sobre una ciudad dormida, mientras se respiraba ese aire cargado de esperanzas, sudor y algo más; algo viscoso como una promesa rota tras el pitido final. Aquella noche, el estadio no estaba llen...
Era una vez, cuando los relojes decían la verdad y las sombras aún no sabían mentir, que al borde de un bosque anegado de musgo y de historias, vivía un coleccionista insomne. Era hombre de pocas palabras y menos sonrisa, siempre en busca de pro...
SALA DE ESTAR. Muebles austeros, luz cenicienta filtrándose por cortinas sucias, aire denso con olor a polvo viejo. Unos golpes secos en la puerta obligan a Martha a dejar el bordado, su hilo temblando entre los dedos. Afuera, la lluvia amenaza con...
En la época en que las estrellas aún podían ser persuadidas por las plegarias humanas, y los dioses erraban ocultos bajo capas de sombras y relámpagos, surgió una tribu de mortales alejados de la gracia temporal. Esta tribu, los Baldrios, habit...
Hortense se despertó antes del alba; la claridad que penetraba por la rendija de la persiana no era suficiente para dibujar del todo la silla donde, desde hacía semanas, dormitaba el abrigo marrón de Gérard. Tan sólo un contorno vaga e imperfec...
Era común caminar a través de las calles cubiertas de neblina, con los ojos esquivando a cualquier desconocido. Las piedras parecían susurrar advertencias bajo las suelas de los que todavía se aventuraban afuera. Nadie salía dos veces en un mis...
Las calles duermen bajo una capa de ceniza que, a cada paso, se levanta apenas un suspiro, como si la tierra respirara todavía, a pesar de todo. Robert camina despacio, sorteando charcos de agua aceitosa donde antes hubo parques y risas de niños. ...
En una pequeña aldea situada entre los arrozales y las montañas, vivía un hombre llamado An, cuyo corazón siempre sentía una pesada tristeza. An, como muchos de nosotros, sentía que algo le faltaba, pero no sabía bien qué era. Sus días se d...
Siempre he tenido la sensación de que hay algo podrido dentro de las casas, especialmente cuando todo parece estar en calma. Como si la vida doméstica solo fuera un delicado disfraz tendido sobre un pozo de agravios sin resolver. Esta noche, por e...
En la ciudad de Parla, donde las avenidas eran anchas y el tiempo parecía amodorrado por el tibio sol, los días se deslizaban entre la rutina de los oficinistas, las promesas elevadas como palomas blancas en la plaza mayor, y los recuerdos de una ...
En una noche tan oscura como la cerveza barata de la taberna del "Oso y la Rana Bisexual", la ciudad de Ankh-Morpork resoplaba, protestaba y trataba de ignorar los gritos procedentes del Callejón del Almizcleufo. Allí, bajo el parpadeo nervioso de...
En algún lugar donde el tiempo no se deja medir, existía una ciudad cuyas casas tenían las mismas fachadas, como rostros reproducidos por una mano torpe que apenas distingue una emoción de otra. Cada mañana, los habitantes fingían olvidar el s...
En el año 2174, la aurora bailaba sobre los desiertos de óxido de Marte como una cortina de lavas azules. Allí, donde el hombre había levantado fortificaciones en la roca y cúpulas para sorber el oxígeno raro, la guerra nunca había sido tan ...
El rugido de la ciudad eran doce voces en mi mente, cada una suplicando por más, por otra victoria, por esa gloria eléctrica que se filtra con el humo de los cigarros y el sudor en los vestuarios. Desde que crucé la verja lateral de El Granado, l...
Las luces de la estación exterior nunca dejaban de parpadear. Era algo que ni Samira ni los otros habitantes lograban ignorar, pero desconocían si importaba. La conversación en los pasillos era escasa y cuidadosa, un murmullo constante de sospech...
La ciudad era una trama de niebla y reflejos, extendiéndose hasta donde la vista cedía ante las líneas azules de los monitores suspendidos en el aire. No existía el silencio, porque todo lo llenaban las voces recicladas de los anuncios, los avis...
El atardecer teñía de carmesí y oro la vasta extensión de la sabana, mientras el tren de vapor ralentizaba su marcha a la entrada de un villorrio polvoriento, perdido en la frontera meridional del África desconocida. Los postes telegráficos, r Leer más...
El estruendo era sordo, y parecía llegarle desde dentro de los huesos. Desde aquella línea irregular de trincheras excavadas entre estructuras mutiladas, Lucas Sinn percibía el pulso de la guerra como un tambor en la médula, al ritmo de las bota Leer más...
Nací en un pequeño y caluroso poblado del Transkei, llamado Mvezo, en el corazón rural del África austral, en 1918. Yo era uno de los trece hijos de Henry Mphakanyiswa, un hombre que, aunque perdió sus tierras y su título por enfrentarse a la Leer más...
El primer destello ocurrió a las 05:17, hora estándar en la región de los antiguos Himalayas. Nadie en la estación científica Gama-8, empotrada en el flanco sur del macizo, había notado el cambio inmediato en la luminosidad, apenas un leve mat Leer más...
La neblina bajaba torcida aquella noche sobre el estadio, con la suficiente densidad como para que los reflejos de las luces se hicieran halos fantasmales en cada rincón de la grada. Casi nadie miraba el partido en ese instante: el drama ocurría l Leer más...
Aquella mañana, cuando Manuel despertó, la luz tenue filtrándose desde la ventana apenas parecía querer anunciar el día. Tenía la costumbre de quedarse unos minutos en la cama, contemplando la danza de las motas de polvo y escuchando su propia Leer más...
Cuando los reflejos de las pantallas se volvieron más familiares que los rostros, y los nombres propios se perdieron bajo avatares luminosos, la ciudad se replegó sobre sí misma como un sueño inhóspito. Era una urbe suspendida en la vigilia con Leer más...
Era lunes cuando finalmente decidiste quedarte en casa. La luz entraba desde la rendija de la cortina y el polvo bailaba en el haz del sol como si supiera que solo tú lo mirabas. A lo lejos, el ruido de los camiones que descargan víveres en la tie Leer más...
He caminado por la última salina del oeste, cuando el sol todavía filtra su luz dorada entre los dedos temblorosos de las nubes. La maleza alta toca mis pantorrillas; la brisa huele fuerte a sal y al sudor seco de la tierra. He venido sola, pero s Leer más...
El viejo André bajó al bosque esa mañana con la misma calma de siempre, aunque sentía que algo diferente flotaba en el aire. Sus pasos eran lentos pero decididos y la brisa jugaba con los cabellos que le quedaban, plateados como la luna de la no Leer más...
Trémula lámpara que cuelga tal médula impregnada de aire rancio, temblorosa, aquí, justo donde los dedos se arrinconan contra sí mismos, el jadeo lentamente creciendo como un musgo sobre superficies pulidas, repitiendo. Hay un espejo. No de los Leer más...
Hubo un tiempo anterior a los nombres y a los calendarios, en el que los hombres desconocían la distinción entre el vigilia y los sueños, y las ciudades se levantaban y desvanecían al compás de la imaginación de algún dios indolente. De ese a Leer más...
El reloj marcaba las dos de la madrugada cuando Pilar sintió, por fin, que la ciudad la dejaba respirar. Caminaba sola, la chaqueta desgastada abrazando su figura menuda, entre las aceras húmedas de una Madrid insomne. Sabía que al cruzar la esqu Leer más...
Hay una grieta en el suelo del dormitorio de Hélène, una línea tan delgada que podría confundirse con la sombra que lanza una aguja olvidada. Hélène la descubrió una madrugada, cuando la ciudad dormía bajo la quietud densa del verano y su pe Leer más...
El carruaje se fracturó contra un bache del sendero como la respiración súbita de un moribundo, y Estella empujó la puerta de terciopelo con una mano enguantada, su corazón batiendo con una mezcla deliciosa de recelo y ansia. La cerca de hierro Leer más...
La escarcha aún gobernaba la orilla del río Tíber cuando los mensajeros enlutados llegaron a la villa de Livia Aelia. Sus sandalias resonaban suavemente sobre los húmedos mosaicos mientras portaban en alto un pliego lacrado con cera púrpura: la Leer más...
Todo comenzó en el apartamento 17B, donde Vivian, gerente de recursos humanos con una afición por los croissants robados de las reuniones matutinas, descubrió que su gatita Odette había decidido usar el buzón de los vecinos como caja de arena. Leer más...
Aquella primavera, la ciudad de Butterwick olía a tomate frito y nieve derretida, un contraste imposible que sólo notaban quienes creían en lo improbable. Bajo el toldo rojo y desteñido del anticuario Keeble, un hombre menudito con gafas azules Leer más...
En una de las antiguas mansiones de Hampstead, donde los jardines se aferran a la niebla como su último respiro, la familia Cresswell se reunió una tarde de marzo para la lectura del testamento del difunto patriarca. Las habitaciones, retorcidas d Leer más...
En las profundas y frías entrañas de la noche helénica, mucho después de que los héroes hubieran sellado su destino en canciones y las labores de los mortales parecieran minúsculas en comparación con los trabajos de los dioses, se tejía una Leer más...
Manuela cerró la puerta del apartamento que acababa de alquilar, sabiendo instintivamente que el aire estaba demasiado quieto. Era un sexto piso en una de esas casas antiguas del centro, techos altos, vigas de madera a la vista y ventanas que respi Leer más...
Una noche en Los Ángeles nunca es completamente silenciosa, ni aún en esos barrios donde el asfalto brilla bajo los faroles cansados y los gatos miran desde las azoteas con esa sabiduría inquietante. El detective Raymond Valli está sentado al vo Leer más...
Madame Fardel llevaba el abrigo apretado contra el pecho, aunque el clima no lo requería. Era un gesto aprendido, uno de esos movimientos automáticos que el cuerpo adopta cuando la vida lo ha acostumbrado a cruzar el barrio con los ojos bajos y el Leer más...
Había algo en la manera en que Oliver Dempsey movía la ceja izquierda cuando se sentía incómodo que podría haber puesto nerviosa incluso a una estatua de Trafalgar Square. Pero a Gemma Parker, de 35 años, le resultaba entrañable. Lo había no Leer más...
En una ciudad que lamía sus propias heridas con algarabía, los habitantes habían aprendido el arte supremo de mirarse en el reflejo de los escaparates sin jamás descifrar su imagen. La calle principal era el escenario de una procesión diaria de Leer más...
Un relámpago fragmentó el cielo sobre la ciudad adormilada, iluminando por instantes las ventanas mugrosas de los edificios descuidados. El ruido del trueno calló la sirena que solía entonar su quejido cada noche, recordando a todos que la vigil Leer más...
Era una noche en que la bruma reptaba densa por las calles desiertas de Arkham, aferrándose a los faroles y difuminando la realidad en una maraña de formas indeterminadas. El reloj de la biblioteca universitaria acababa de marcar las tres cuando s Leer más...
La lluvia golpeaba con fuerza la cristalera del Penthouse de Tyler Cavanagh. Un perfil de confiado ejecutivo tecnológico, ojos que parecían escanear el entorno midiendo distancia y amenaza, Tyler repasaba los informes de acceso al servidor. No hab Leer más...
El día huía ya, derramando los últimos ríos de oro viejo sobre la frontera. Entre los álamos resecos y la vasta soledad que zumbaba de chicharras y polvo, Gregor yacía apoyado en la tapia desmoronada de la cantina. Una estación más y sólo q Leer más...
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