La historia empieza en una zona residencial que pretende ser más elegante de lo que se permite ser, ya que los lunes la basura siempre se apila con la dignidad de una ópera menor de Verdi. En una de las casas gemelas, donde las cortinas nunca han ...
De todos los errores de los hombres, quizás ninguno rivaliza en su elegancia y grandeza con el de pretender conquistar el Paraíso a fuerza de ingenio. Desde la colina, bajo los vidrios que se curvan hacia el cielo como enredaderas translúcidas, O...
Bajo un cielo siempre cubierto de vapores aceitosos y lejanas columnas de humo, la ciudad de Rástiga resplandecía con luces eléctricas opacas clavadas en la espesa bruma. Nadie podía decir exactamente dónde comenzaban los zócalos de hierro for...
A la sombra inquieta del templo de Vesta, en la calurosa Roma republicana, donde el sudor de los hombres olía a incienso y las piedras guardaban el rumor de la ambición, Cornelio Graco volvía a casa con las sandalias marcadas de arcilla y el ma...
Nunca fui un hombre de muchas esperanzas ni, debo confesar, de muchas alegrías, aunque una vez me tocó ganar una rifa en una morgue. No me malinterpreten, aquello fue sin querer: yo sólo iba a buscar a mi tío, que se había ido de parranda y ter...
Eran las 03:41, hora estándar de la colonia. En la luna de Ganymedes la noche era sólo una mentira impuesta por los domos y los reguladores de luz, pero Ada Rybakov había aprendido a tomarse muy en serio hasta las mentiras. Extendió la mano, pal...
Se cuenta en la región del Dorsey, donde las tierras onduladas se tornan en páramos y las antiguas haciendas permanecen testarudas frente al tiempo, que ninguna historia ocurre sin causa ni testigo. De todas las propiedades, ninguna tan cargada de...
La neblina ambarina se arrastraba por sobre los campos antes gloriosos, cubriendo los esqueletos de lo que una vez fueron álamos, girasoles, trigo. Francis, con los ojos entornados para filtrar la luz ponzoñosa, se arrodilló junto a los restos de...
El zumbido de la lámpara no era lo único que llenaba el aire. El salón —estrecho, resguardado detrás de cortinas que olían a cera vieja— parecía acoger cada sonido y devolverlo filtrado a media voz. Allí, sentados en torno a una mesa oval...
Nací en Omaha, Nebraska, una madrugada helada de 1925. No recuerdo la sensación de paz en la casa. Mi madre, siempre inquieta, cocinaba mirando la puerta, el miedo en sus ojos. Mi padre era un predicador que atronaba las calles, con la voz más po...
El sol todavía no ha roto la neblina. El río serpentea negro y lento entre los árboles y hay una humedad pegajosa, aferrándose como un secreto a la piel. Markus lleva tres días sin escuchar otra voz humana. Nadie lo siguió cuando decidió inte...
La lámpara titilaba en silencio sobre la mesa. No era la luz la que inquietaba, sino ese rumor casi imperceptible en el aire, como si las palabras quisieran cruzar de una boca a otra y no supieran cómo. Emma giró la cucharilla en su taza con el m...
La lluvia caía persistente sobre el pequeño pueblo, filtrándose entre las grietas de las viejas casas y adornando de brillo las hojas de los árboles cansados. Laura, de pie junto a la ventana, observaba el lento desfile de gotas como si cada una...
El vestuario olía a derrota antes de que el partido siquiera comenzara. Los bancos fríos, hileras de camisetas empapadas en talco, el eco lejano de un discurso apagado por el retumbar de la lluvia en los cristales. Ricardo ataba sus botas lentamen...
El día comenzaba como una repetición gris para Laura: la luz filtrada a través de la persiana astillada, el murmullo tenue del tráfico y el gorjeo distante del portátil que ya necesitaba un reinicio. Era el tercer lunes del mes, el lunes "de lo...
Poco antes de la medianoche, la ciudad parecía menos una red de calles y más una suma de promesas, detenidas en la esquina del bar donde nos habíamos refugiado tras el partido. Afuera la lluvia empapaba el asfalto, y el neón de una farmacia cerc...
La lluvia golpeaba el ventanal con intensidad, ocultando por momentos el lejano ulular del viento entre los riscos. El salón apenas se iluminaba con el débil resplandor de la chimenea, proyectando sombras movedizas sobre las paredes cubiertas de a...
La lluvia caía con furia densa sobre los viejos tejados de la cabaña, silenciando incluso los jadeos temblorosos de Julia. Una ventana traqueteaba presa del viento; no era el único ritmo siniestro en esa noche. Le llegaba el latido violento de su...
No bien la silueta del ocaso abrazó los contornos de la vieja mansión —esa que reposa, solitaria y orgullosa, sobre la colina ceñida por sauces demasiado pesados para asirse al día—, la señora Linton supo que el silencio nutría algo más e...
Había aprendido a no mirar hacia arriba. Sobre su cabeza, el manto de sensores bullía como nubes dispersas, esferas negras flotando silentes, vigilando hasta la raíz de los gestos y los suspiros. Loris caminaba por la calle revestida de holograma...
El viento llegaba del sur, cargado con la humedad de la mar y una extraña fragancia, como de flores putrefactas ocultas entre algas y osamentas. Nadie en el pueblo de Yarisal dormitaba bien cuando la niebla bajaba a los Bajíos: ni niños ni ancian...
La señora Morán había vivido toda su vida en el mismo pueblo, una línea de casas encaramadas en la falda de un cerro donde las piedras, decían los viejos, susurraban por la noche. Nadie sabía bien el idioma de las piedras y aún así, si uno s...
Mi nombre es Timothy Black, y para cuando la última armazón de la tormenta se rindió devolviéndome al mundo, agradecí estar vivo solo por poder sorprenderme aún del encarnizamiento de la naturaleza. El barco naufragó a menos de una milla, cre...
La noche caía lenta, deslizando sombras frías sobre los matorrales resecos y los retazos de alambrado que alguna vez separaron la esperanza del hombre de la obstinación silvestre del desierto. Ethan MacAllister espoleó con suavidad a su cansado ...
El atardecer teñía de carmesí y oro la vasta extensión de la sabana, mientras el tren de vapor ralentizaba su marcha a la entrada de un villorrio polvoriento, perdido en la frontera meridional del África desconocida. Los postes telegráficos, r Leer más...
El estruendo era sordo, y parecía llegarle desde dentro de los huesos. Desde aquella línea irregular de trincheras excavadas entre estructuras mutiladas, Lucas Sinn percibía el pulso de la guerra como un tambor en la médula, al ritmo de las bota Leer más...
Nací en un pequeño y caluroso poblado del Transkei, llamado Mvezo, en el corazón rural del África austral, en 1918. Yo era uno de los trece hijos de Henry Mphakanyiswa, un hombre que, aunque perdió sus tierras y su título por enfrentarse a la Leer más...
El primer destello ocurrió a las 05:17, hora estándar en la región de los antiguos Himalayas. Nadie en la estación científica Gama-8, empotrada en el flanco sur del macizo, había notado el cambio inmediato en la luminosidad, apenas un leve mat Leer más...
La neblina bajaba torcida aquella noche sobre el estadio, con la suficiente densidad como para que los reflejos de las luces se hicieran halos fantasmales en cada rincón de la grada. Casi nadie miraba el partido en ese instante: el drama ocurría l Leer más...
Aquella mañana, cuando Manuel despertó, la luz tenue filtrándose desde la ventana apenas parecía querer anunciar el día. Tenía la costumbre de quedarse unos minutos en la cama, contemplando la danza de las motas de polvo y escuchando su propia Leer más...
Cuando los reflejos de las pantallas se volvieron más familiares que los rostros, y los nombres propios se perdieron bajo avatares luminosos, la ciudad se replegó sobre sí misma como un sueño inhóspito. Era una urbe suspendida en la vigilia con Leer más...
Era lunes cuando finalmente decidiste quedarte en casa. La luz entraba desde la rendija de la cortina y el polvo bailaba en el haz del sol como si supiera que solo tú lo mirabas. A lo lejos, el ruido de los camiones que descargan víveres en la tie Leer más...
He caminado por la última salina del oeste, cuando el sol todavía filtra su luz dorada entre los dedos temblorosos de las nubes. La maleza alta toca mis pantorrillas; la brisa huele fuerte a sal y al sudor seco de la tierra. He venido sola, pero s Leer más...
El viejo André bajó al bosque esa mañana con la misma calma de siempre, aunque sentía que algo diferente flotaba en el aire. Sus pasos eran lentos pero decididos y la brisa jugaba con los cabellos que le quedaban, plateados como la luna de la no Leer más...
Trémula lámpara que cuelga tal médula impregnada de aire rancio, temblorosa, aquí, justo donde los dedos se arrinconan contra sí mismos, el jadeo lentamente creciendo como un musgo sobre superficies pulidas, repitiendo. Hay un espejo. No de los Leer más...
Hubo un tiempo anterior a los nombres y a los calendarios, en el que los hombres desconocían la distinción entre el vigilia y los sueños, y las ciudades se levantaban y desvanecían al compás de la imaginación de algún dios indolente. De ese a Leer más...
El reloj marcaba las dos de la madrugada cuando Pilar sintió, por fin, que la ciudad la dejaba respirar. Caminaba sola, la chaqueta desgastada abrazando su figura menuda, entre las aceras húmedas de una Madrid insomne. Sabía que al cruzar la esqu Leer más...
Hay una grieta en el suelo del dormitorio de Hélène, una línea tan delgada que podría confundirse con la sombra que lanza una aguja olvidada. Hélène la descubrió una madrugada, cuando la ciudad dormía bajo la quietud densa del verano y su pe Leer más...
El carruaje se fracturó contra un bache del sendero como la respiración súbita de un moribundo, y Estella empujó la puerta de terciopelo con una mano enguantada, su corazón batiendo con una mezcla deliciosa de recelo y ansia. La cerca de hierro Leer más...
La escarcha aún gobernaba la orilla del río Tíber cuando los mensajeros enlutados llegaron a la villa de Livia Aelia. Sus sandalias resonaban suavemente sobre los húmedos mosaicos mientras portaban en alto un pliego lacrado con cera púrpura: la Leer más...
Todo comenzó en el apartamento 17B, donde Vivian, gerente de recursos humanos con una afición por los croissants robados de las reuniones matutinas, descubrió que su gatita Odette había decidido usar el buzón de los vecinos como caja de arena. Leer más...
Aquella primavera, la ciudad de Butterwick olía a tomate frito y nieve derretida, un contraste imposible que sólo notaban quienes creían en lo improbable. Bajo el toldo rojo y desteñido del anticuario Keeble, un hombre menudito con gafas azules Leer más...
En una de las antiguas mansiones de Hampstead, donde los jardines se aferran a la niebla como su último respiro, la familia Cresswell se reunió una tarde de marzo para la lectura del testamento del difunto patriarca. Las habitaciones, retorcidas d Leer más...
En las profundas y frías entrañas de la noche helénica, mucho después de que los héroes hubieran sellado su destino en canciones y las labores de los mortales parecieran minúsculas en comparación con los trabajos de los dioses, se tejía una Leer más...
Manuela cerró la puerta del apartamento que acababa de alquilar, sabiendo instintivamente que el aire estaba demasiado quieto. Era un sexto piso en una de esas casas antiguas del centro, techos altos, vigas de madera a la vista y ventanas que respi Leer más...
Una noche en Los Ángeles nunca es completamente silenciosa, ni aún en esos barrios donde el asfalto brilla bajo los faroles cansados y los gatos miran desde las azoteas con esa sabiduría inquietante. El detective Raymond Valli está sentado al vo Leer más...
Madame Fardel llevaba el abrigo apretado contra el pecho, aunque el clima no lo requería. Era un gesto aprendido, uno de esos movimientos automáticos que el cuerpo adopta cuando la vida lo ha acostumbrado a cruzar el barrio con los ojos bajos y el Leer más...
Había algo en la manera en que Oliver Dempsey movía la ceja izquierda cuando se sentía incómodo que podría haber puesto nerviosa incluso a una estatua de Trafalgar Square. Pero a Gemma Parker, de 35 años, le resultaba entrañable. Lo había no Leer más...
En una ciudad que lamía sus propias heridas con algarabía, los habitantes habían aprendido el arte supremo de mirarse en el reflejo de los escaparates sin jamás descifrar su imagen. La calle principal era el escenario de una procesión diaria de Leer más...
Un relámpago fragmentó el cielo sobre la ciudad adormilada, iluminando por instantes las ventanas mugrosas de los edificios descuidados. El ruido del trueno calló la sirena que solía entonar su quejido cada noche, recordando a todos que la vigil Leer más...
Era una noche en que la bruma reptaba densa por las calles desiertas de Arkham, aferrándose a los faroles y difuminando la realidad en una maraña de formas indeterminadas. El reloj de la biblioteca universitaria acababa de marcar las tres cuando s Leer más...
La lluvia golpeaba con fuerza la cristalera del Penthouse de Tyler Cavanagh. Un perfil de confiado ejecutivo tecnológico, ojos que parecían escanear el entorno midiendo distancia y amenaza, Tyler repasaba los informes de acceso al servidor. No hab Leer más...
El día huía ya, derramando los últimos ríos de oro viejo sobre la frontera. Entre los álamos resecos y la vasta soledad que zumbaba de chicharras y polvo, Gregor yacía apoyado en la tapia desmoronada de la cantina. Una estación más y sólo q Leer más...
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