La lluvia caía furiosa sobre los viejos adoquines de Saint-Denis. Kurian siempre pensaba que las noches lluviosas eran perfectas para morir. El sonido constante del agua le permitía esconder las lágrimas que aún no sabía si pertenecían a sus a...
A veces se preguntaba, mientras escuchaba el lento crujir de la madera bajo sus pies, si no habría un deleite secreto en dejarse asustar. El caserón la recibió envuelto en ese silencio húmedo que parecía escurrirse por entre los tablones del su...
El sonido sordo de la porcelana al romperse estremeció el silencio del comedor. Era un silencio espeso, cultivado durante décadas, que se aferraba a las columnas y a los rincones como un papel tapiz que nadie se atrevía a arrancar. Julia sostení...
— La luz de la ventana había cambiado de tono, y ese solo hecho, empequeñecido y sin embargo perceptible, era cuanto bastaba para que Gérard abriera los ojos en la penumbra de su salón. No había sueño del que despertar, pues si era cierto...
En la ciudad de Formol, donde las estatuas discutían entre sí a la medianoche y las farolas ignoraban cualquier súplica después de la una, vivía Don Jacinto, un hombre bajo, de barba seca y dignidad enjuta, cuya mayor pasión era contemplar la ...
En una ciudad que no tenía nombre salvo para los mapas, el despliegue de vitrinas relucientes acompañaba el paso del transeúnte, como si la esperanza residiera entre etiquetas de descuento y la mueca forzada de los maniquíes. Eileen caminaba cad...
El carruaje, barnizado con el lustre de huesos pulidos, se deslizaba por la calzada como un escarabajo inmenso, cincelado por manos que ignoraban los nombres de la piedad. Un cielo enfermo de nubes rojas miraba el viaje de Lady Birn, quien apretó l...
El tam-tam lejano de los nativos se extendía como un zumbido incómodo a través del espeso sudario de neblina. James Claymore avanzaba, machete en mano, sintiendo cómo el sudor se mezclaba con el barro en el cuello de su camisa. Aquella parte del...
El reloj de la posada vieja latía en la penumbra, sus golpes marcaban un tiempo que parecía flotar fuera del mundo, igual que las motas de polvo danzando en el aire denso del pasillo. Margot llegó a ese lugar una lluvia de marzo, con el vestido e...
La tarde tejía sus hilos de oro sobre el asfalto, pero dentro del pequeño apartamento del tercer piso, la luz apenas se atrevía a entrar. Marta se sentó en la mesa redonda, con el mantel blanco que ahora tenía manchas irremediables de café y o...
Murmullos. La voz de la radio a la hora en que el sol se derrite como cera vieja, recogiendo advertencias, listas incompletas de cosas extraviadas y nombres olvidados en ventanillas de trenes sucesivos. Jim fumaba frente a una persiana deshilachada:...
Una sutil vibración, casi desoída, martilla el cristal. El reloj sobre la chimenea presta el primer latido, un pulso breve, persistente. Lo miro desde el otro lado de la mesa y, apenas guiñando los ojos, juro que lo veo escribiendo: no las horas,...
En el siglo XXIV, la humanidad había renunciado al miedo de olvidar. Había dispositivos, procedimientos, contratos y pactos sociales para asegurar la perpetuidad del recuerdo. Cada ser poseía, apenas traspasaba la adulta ciudadanía, su Perfil: u...
El despertador sonó a las 5:17, un timbre afilado que desgarró el sueño, arrastrando a la detective Maite Arnáiz de vuelta a la realidad. Mientras se frotaba el rostro aún marcado por la almohada, sabía que aquela jornada no sería distinta a ...
El crepitar del fuego era apenas un murmullo frente al concierto incesante de la lluvia. Afuera, las ramas se arqueaban bajo el peso del agua y el mundo parecía tan lejano como un recuerdo. Ellen permanecía quieta, de pie junto a la ventana peque...
En la noble villa de Madrigal, allá por las primeras horas de una tarde fresca de primavera, se reunían los vecinos de la Plazuela de los Romeros bajo la complaciente vigilancia de las tapias encaladas y los balcones abigarrados de macetas. El adu...
En el invierno del año 1066, el humo de los hogares sajones se mezclaba con el aliento frío del mar. Había corrido la voz de que Harald, rey de Noruega, había sido rechazado en Stamford Bridge, pero los hombres aún temblaban bajo las sombras de...
Cuando Amélie Deschars llegó a París en la gélida mañana del 12 de febrero de 1848, el aire olía a miedos revueltos y deseos de revolución. Había recorrido cien leguas desde su pequeña aldea, en el sur de Borgoña, acunando en su memoria el...
Muchos años después, cuando la tormenta dejó de asustarle y el mar era ya un reflejo plano en sus recuerdos, Iris aún sentía el escozor eléctrico de aquella noche. Todo empezó una mañana cualquiera, con el simple sonido de las gaviotas en el...
Era miércoles. Lo sabían los relojes de la plaza, las lágrimas sin razones vertidas en los cajones de los jubilados, y la sonrisa utilizada a medias por el Ministro de Asuntos Inaugurales. El clima, por razones obvias, permanecía indiferente, co...
Lexi Varela pasaba desapercibida en el mundo real, pero en la malla digital subterránea de Lattice era una sombra que arrastraba rumores a su paso. Llevaba tres semanas rastreando el eco de una palabra cifrada que nadie más parecía haber notado e...
Desde las montañas profundas, donde el viento no lleva nombre y los arroyos cantan a solas en la penumbra del alba, descendía un hombre cubierto por el polvo de muchos caminos. Su nombre era Sahi, aunque pocos lo conocían, y menos aún podían le...
La lluvia caía fina y constante en la ciudad, como una vieja canción que nadie quiere oír pero todos conocen. Yo estaba en mi oficina, un cubículo del cuarto piso en un edificio que jamás vio un ascensor, cuando ella entró. Llevaba un abrigo m...
El sol ni siquiera había resquebrajado las sombras cuando Mateo salió al pasillo de su edificio decadente. Desde la puerta mal pintada, oído atento, supo que ese día tampoco ofrecería tregua: los gritos de los vendedores ambulantes ya se confun...
El atardecer teñía de carmesí y oro la vasta extensión de la sabana, mientras el tren de vapor ralentizaba su marcha a la entrada de un villorrio polvoriento, perdido en la frontera meridional del África desconocida. Los postes telegráficos, r Leer más...
El estruendo era sordo, y parecía llegarle desde dentro de los huesos. Desde aquella línea irregular de trincheras excavadas entre estructuras mutiladas, Lucas Sinn percibía el pulso de la guerra como un tambor en la médula, al ritmo de las bota Leer más...
Nací en un pequeño y caluroso poblado del Transkei, llamado Mvezo, en el corazón rural del África austral, en 1918. Yo era uno de los trece hijos de Henry Mphakanyiswa, un hombre que, aunque perdió sus tierras y su título por enfrentarse a la Leer más...
El primer destello ocurrió a las 05:17, hora estándar en la región de los antiguos Himalayas. Nadie en la estación científica Gama-8, empotrada en el flanco sur del macizo, había notado el cambio inmediato en la luminosidad, apenas un leve mat Leer más...
La neblina bajaba torcida aquella noche sobre el estadio, con la suficiente densidad como para que los reflejos de las luces se hicieran halos fantasmales en cada rincón de la grada. Casi nadie miraba el partido en ese instante: el drama ocurría l Leer más...
Aquella mañana, cuando Manuel despertó, la luz tenue filtrándose desde la ventana apenas parecía querer anunciar el día. Tenía la costumbre de quedarse unos minutos en la cama, contemplando la danza de las motas de polvo y escuchando su propia Leer más...
Cuando los reflejos de las pantallas se volvieron más familiares que los rostros, y los nombres propios se perdieron bajo avatares luminosos, la ciudad se replegó sobre sí misma como un sueño inhóspito. Era una urbe suspendida en la vigilia con Leer más...
Era lunes cuando finalmente decidiste quedarte en casa. La luz entraba desde la rendija de la cortina y el polvo bailaba en el haz del sol como si supiera que solo tú lo mirabas. A lo lejos, el ruido de los camiones que descargan víveres en la tie Leer más...
He caminado por la última salina del oeste, cuando el sol todavía filtra su luz dorada entre los dedos temblorosos de las nubes. La maleza alta toca mis pantorrillas; la brisa huele fuerte a sal y al sudor seco de la tierra. He venido sola, pero s Leer más...
El viejo André bajó al bosque esa mañana con la misma calma de siempre, aunque sentía que algo diferente flotaba en el aire. Sus pasos eran lentos pero decididos y la brisa jugaba con los cabellos que le quedaban, plateados como la luna de la no Leer más...
Trémula lámpara que cuelga tal médula impregnada de aire rancio, temblorosa, aquí, justo donde los dedos se arrinconan contra sí mismos, el jadeo lentamente creciendo como un musgo sobre superficies pulidas, repitiendo. Hay un espejo. No de los Leer más...
Hubo un tiempo anterior a los nombres y a los calendarios, en el que los hombres desconocían la distinción entre el vigilia y los sueños, y las ciudades se levantaban y desvanecían al compás de la imaginación de algún dios indolente. De ese a Leer más...
El reloj marcaba las dos de la madrugada cuando Pilar sintió, por fin, que la ciudad la dejaba respirar. Caminaba sola, la chaqueta desgastada abrazando su figura menuda, entre las aceras húmedas de una Madrid insomne. Sabía que al cruzar la esqu Leer más...
Hay una grieta en el suelo del dormitorio de Hélène, una línea tan delgada que podría confundirse con la sombra que lanza una aguja olvidada. Hélène la descubrió una madrugada, cuando la ciudad dormía bajo la quietud densa del verano y su pe Leer más...
El carruaje se fracturó contra un bache del sendero como la respiración súbita de un moribundo, y Estella empujó la puerta de terciopelo con una mano enguantada, su corazón batiendo con una mezcla deliciosa de recelo y ansia. La cerca de hierro Leer más...
La escarcha aún gobernaba la orilla del río Tíber cuando los mensajeros enlutados llegaron a la villa de Livia Aelia. Sus sandalias resonaban suavemente sobre los húmedos mosaicos mientras portaban en alto un pliego lacrado con cera púrpura: la Leer más...
Todo comenzó en el apartamento 17B, donde Vivian, gerente de recursos humanos con una afición por los croissants robados de las reuniones matutinas, descubrió que su gatita Odette había decidido usar el buzón de los vecinos como caja de arena. Leer más...
Aquella primavera, la ciudad de Butterwick olía a tomate frito y nieve derretida, un contraste imposible que sólo notaban quienes creían en lo improbable. Bajo el toldo rojo y desteñido del anticuario Keeble, un hombre menudito con gafas azules Leer más...
En una de las antiguas mansiones de Hampstead, donde los jardines se aferran a la niebla como su último respiro, la familia Cresswell se reunió una tarde de marzo para la lectura del testamento del difunto patriarca. Las habitaciones, retorcidas d Leer más...
En las profundas y frías entrañas de la noche helénica, mucho después de que los héroes hubieran sellado su destino en canciones y las labores de los mortales parecieran minúsculas en comparación con los trabajos de los dioses, se tejía una Leer más...
Manuela cerró la puerta del apartamento que acababa de alquilar, sabiendo instintivamente que el aire estaba demasiado quieto. Era un sexto piso en una de esas casas antiguas del centro, techos altos, vigas de madera a la vista y ventanas que respi Leer más...
Una noche en Los Ángeles nunca es completamente silenciosa, ni aún en esos barrios donde el asfalto brilla bajo los faroles cansados y los gatos miran desde las azoteas con esa sabiduría inquietante. El detective Raymond Valli está sentado al vo Leer más...
Madame Fardel llevaba el abrigo apretado contra el pecho, aunque el clima no lo requería. Era un gesto aprendido, uno de esos movimientos automáticos que el cuerpo adopta cuando la vida lo ha acostumbrado a cruzar el barrio con los ojos bajos y el Leer más...
Había algo en la manera en que Oliver Dempsey movía la ceja izquierda cuando se sentía incómodo que podría haber puesto nerviosa incluso a una estatua de Trafalgar Square. Pero a Gemma Parker, de 35 años, le resultaba entrañable. Lo había no Leer más...
En una ciudad que lamía sus propias heridas con algarabía, los habitantes habían aprendido el arte supremo de mirarse en el reflejo de los escaparates sin jamás descifrar su imagen. La calle principal era el escenario de una procesión diaria de Leer más...
Un relámpago fragmentó el cielo sobre la ciudad adormilada, iluminando por instantes las ventanas mugrosas de los edificios descuidados. El ruido del trueno calló la sirena que solía entonar su quejido cada noche, recordando a todos que la vigil Leer más...
Era una noche en que la bruma reptaba densa por las calles desiertas de Arkham, aferrándose a los faroles y difuminando la realidad en una maraña de formas indeterminadas. El reloj de la biblioteca universitaria acababa de marcar las tres cuando s Leer más...
La lluvia golpeaba con fuerza la cristalera del Penthouse de Tyler Cavanagh. Un perfil de confiado ejecutivo tecnológico, ojos que parecían escanear el entorno midiendo distancia y amenaza, Tyler repasaba los informes de acceso al servidor. No hab Leer más...
El día huía ya, derramando los últimos ríos de oro viejo sobre la frontera. Entre los álamos resecos y la vasta soledad que zumbaba de chicharras y polvo, Gregor yacía apoyado en la tapia desmoronada de la cantina. Una estación más y sólo q Leer más...
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