Nací en el palacio de Blenheim, bajo luces doradas y la expectativa titilante de quienes piensan que el linaje es un augurio. Mis padres, distantes y fascinantes, tejían su tapiz de escándalos y grandezas mientras yo observaba, con la perspectiva...
Nevaba afuera, pero la nevada era una excusa. Una justificación para el olor a sudor, cuero y linimento que empapaba el sótano hondo de la avenida Grant. El ring estaba quieto, como un animal dormido, y por la ventana de ventilación la noche empu...
A la orilla de un lago tranquilo en las afueras de Yásnaya, una antigua finca se alzaba entre la bruma matutina. Entre sus paredes carcomidas y retratos cubiertos de polvo habitaban los recuerdos de una historia que nunca encontró su final, tan s...
Entre los huecos de una mansión salvaje, rodeada por acantilados que se precipitaban hacia el mar furioso, Lady Elisabetta Ward deambulaba en las brumas de su propio desconcierto. El cielo estaba surcado de nubes negras y el crujir de las ramas en ...
Había una vez, en la frontera invisible entre el día y la noche, un pueblo que no figuraba en los mapas ni era reconocido por los calendarios. Se llamaba Lirbiana, y aunque quienes lo habitaban podían atravesar sus calles de memoria incluso a osc...
La noche había caído sobre la ciudad como un líquido denso y pegajoso, cubriéndolo todo con un velo de irrealidad. Erik regresaba a casa por el mismo sendero sombrío que tantas veces había transitado, pero aquella vez había algo diferente; lo...
La puerta se cerró con más suavidad de la que pensaba. Había dejado atrás el eco extenuante de las calles, el burbujeo tímido de la lluvia sobre los árboles. En el recibidor olía a lino húmedo y a cera de abejas, y una alfombra de nudos torp...
No era exactamente una noche oscura y tormentosa, aunque no hubiera estado fuera de contexto encontrar relámpagos dibujándose en los cielos de la ciudad. Era, más bien, una de esas noches viscosas, en las que el aire parece saberse portador del s...
La noche era densa en Washington, apenas cortada por el zumbido perpetuo de mi mente, por el sabor amargo de un café tardío y ese perfume inconfundible de cuero viejo y documentos frescos. Me llamo Richard Milhous Nixon, y estuviera donde estuvier...
El viento lamía con gruñidos las colinas de la Vendée, trayendo consigo el olor a pólvora antigua y sangre fresca. Jean-Baptiste Charcot acomodó la bayoneta en el cinto y apretó el papel arrugado en su chaqueta, la carta lacrada con las palabr...
El 24 de julio de 1846, las colinas de St. Hesperia estaban invadidas por una luz dorada que parecía derretirse sobre los pastizales aún frescos de rocío. Nadine Carrow atravesaba el sendero de guijarros enfundada en un vestido de muselina color ...
La noche aullaba sobre las vastas extensiones de los páramos, recubriendo de escarcha los matorrales retorcidos y los pajonales adormecidos, cuando la diligencia se detuvo ante las verjas oxidadas de la mansión Thornton. Un farol tembloroso apenas...
La mañana amaneció en Madrid, entre la bruma y el tañido lejano de los carruajes que aún se atrevían por las calles de adoquín húmedo. En la casa de los Ortega, las paredes descascaradas parecían albergar fantasmas; tenía aquel hogar un col...
El viento de junio hacía deslizar las hojas por aquel largo andén donde Clara esperaba cada tarde. Lo que para otros era rutina –el silbido del tren, los pasos apresurados de viajeros ajenos, las ruedas que a veces chirriaban como un quejido vie...
En el corazón del bosque más viejo que el tiempo, donde la niebla se estira a lo largo del suelo como una manta sobre un lecho olvidado y los árboles inclinan sus cuerpos nudosos para escuchar los secretos de la tierra, sucedió cierta noche una ...
La primera señal fue el olor, no el estruendo. Antes de que la artillería rugiera como la garganta de un gigante enfermo, la trinchera olía a humedad rancia, aceite de máquina, tabaco, y ese aroma metálico e inconfundible que dejaban las noches...
El aguacero de finales de abril había dado paso a una bruma que se retorcía a lo largo de los muros de piedra de la casa Whittle, ocultando el sendero y la huerta, cubriendo las flores tempranas con un velo azulado. Lady Eleanor se asomó al alfé...
Al principio del tiempo, cuando las montañas aún soñaban con su forma definitiva y los valles eran cuna de nieblas espesas, había una aldea escondida bajo el dosel más antiguo de la selva. Nadie recordaba cuándo se fundó, sólo que siempre ha...
Cae la tarde sobre la aldea de Pemberleigh, y el aire se llena de esa fragancia terrosa que sólo las raíces antiguas y la promesa de tormenta pueden producir. En la última casa del sendero, donde la hiedra se aferra a la piedra como recuerdos al ...
Manos de niebla se extendían más allá de los acantilados, donde la espuma se transformaba en algo menos, y algo más, que agua y aire. Yo había regresado a Mawnan, el pueblo de mi infancia, para ordenar la casa familiar tras la muerte de mi tía...
Eran las seis y media cuando Julien dejó detrás el café, aquel enjambre de murmullos y cuchicheos recalentados por la atmósfera invernal y el humo de las pipas. Sentía la chaqueta empapada de olores; bastaba caminar unos pasos por el bulevar Sa...
Nunca supe exactamente cuándo dejé de ser joven. Intuía el paso del tiempo en mi rostro, en una arruga que antes no estaba o en el modo en que la gente más joven me miraba con una mezcla de respeto y distancia. A veces sentía una nostalgia dolo...
La noche se colaba húmeda entre las piedras antiguas de la Abadía de Glendalough, y el eco de pasos apresurados se perdía enseguida bajo los arcos rotos. Emma Larkin detuvo su recorrido, el corazón acelerado, los pulmones robándole el aliento f...
Aún se discute en los simposios de la Hélade la noche en que los dioses juzgaron a los hombres, no en asambleas ruidosas ni en paroxismos de tragedias, sino bajo la cortina sutil de la ambición, el deseo y la traición. Pues no siempre los divino...
El atardecer teñía de carmesí y oro la vasta extensión de la sabana, mientras el tren de vapor ralentizaba su marcha a la entrada de un villorrio polvoriento, perdido en la frontera meridional del África desconocida. Los postes telegráficos, r Leer más...
El estruendo era sordo, y parecía llegarle desde dentro de los huesos. Desde aquella línea irregular de trincheras excavadas entre estructuras mutiladas, Lucas Sinn percibía el pulso de la guerra como un tambor en la médula, al ritmo de las bota Leer más...
Nací en un pequeño y caluroso poblado del Transkei, llamado Mvezo, en el corazón rural del África austral, en 1918. Yo era uno de los trece hijos de Henry Mphakanyiswa, un hombre que, aunque perdió sus tierras y su título por enfrentarse a la Leer más...
El primer destello ocurrió a las 05:17, hora estándar en la región de los antiguos Himalayas. Nadie en la estación científica Gama-8, empotrada en el flanco sur del macizo, había notado el cambio inmediato en la luminosidad, apenas un leve mat Leer más...
La neblina bajaba torcida aquella noche sobre el estadio, con la suficiente densidad como para que los reflejos de las luces se hicieran halos fantasmales en cada rincón de la grada. Casi nadie miraba el partido en ese instante: el drama ocurría l Leer más...
Aquella mañana, cuando Manuel despertó, la luz tenue filtrándose desde la ventana apenas parecía querer anunciar el día. Tenía la costumbre de quedarse unos minutos en la cama, contemplando la danza de las motas de polvo y escuchando su propia Leer más...
Cuando los reflejos de las pantallas se volvieron más familiares que los rostros, y los nombres propios se perdieron bajo avatares luminosos, la ciudad se replegó sobre sí misma como un sueño inhóspito. Era una urbe suspendida en la vigilia con Leer más...
Era lunes cuando finalmente decidiste quedarte en casa. La luz entraba desde la rendija de la cortina y el polvo bailaba en el haz del sol como si supiera que solo tú lo mirabas. A lo lejos, el ruido de los camiones que descargan víveres en la tie Leer más...
He caminado por la última salina del oeste, cuando el sol todavía filtra su luz dorada entre los dedos temblorosos de las nubes. La maleza alta toca mis pantorrillas; la brisa huele fuerte a sal y al sudor seco de la tierra. He venido sola, pero s Leer más...
El viejo André bajó al bosque esa mañana con la misma calma de siempre, aunque sentía que algo diferente flotaba en el aire. Sus pasos eran lentos pero decididos y la brisa jugaba con los cabellos que le quedaban, plateados como la luna de la no Leer más...
Trémula lámpara que cuelga tal médula impregnada de aire rancio, temblorosa, aquí, justo donde los dedos se arrinconan contra sí mismos, el jadeo lentamente creciendo como un musgo sobre superficies pulidas, repitiendo. Hay un espejo. No de los Leer más...
Hubo un tiempo anterior a los nombres y a los calendarios, en el que los hombres desconocían la distinción entre el vigilia y los sueños, y las ciudades se levantaban y desvanecían al compás de la imaginación de algún dios indolente. De ese a Leer más...
El reloj marcaba las dos de la madrugada cuando Pilar sintió, por fin, que la ciudad la dejaba respirar. Caminaba sola, la chaqueta desgastada abrazando su figura menuda, entre las aceras húmedas de una Madrid insomne. Sabía que al cruzar la esqu Leer más...
Hay una grieta en el suelo del dormitorio de Hélène, una línea tan delgada que podría confundirse con la sombra que lanza una aguja olvidada. Hélène la descubrió una madrugada, cuando la ciudad dormía bajo la quietud densa del verano y su pe Leer más...
El carruaje se fracturó contra un bache del sendero como la respiración súbita de un moribundo, y Estella empujó la puerta de terciopelo con una mano enguantada, su corazón batiendo con una mezcla deliciosa de recelo y ansia. La cerca de hierro Leer más...
La escarcha aún gobernaba la orilla del río Tíber cuando los mensajeros enlutados llegaron a la villa de Livia Aelia. Sus sandalias resonaban suavemente sobre los húmedos mosaicos mientras portaban en alto un pliego lacrado con cera púrpura: la Leer más...
Todo comenzó en el apartamento 17B, donde Vivian, gerente de recursos humanos con una afición por los croissants robados de las reuniones matutinas, descubrió que su gatita Odette había decidido usar el buzón de los vecinos como caja de arena. Leer más...
Aquella primavera, la ciudad de Butterwick olía a tomate frito y nieve derretida, un contraste imposible que sólo notaban quienes creían en lo improbable. Bajo el toldo rojo y desteñido del anticuario Keeble, un hombre menudito con gafas azules Leer más...
En una de las antiguas mansiones de Hampstead, donde los jardines se aferran a la niebla como su último respiro, la familia Cresswell se reunió una tarde de marzo para la lectura del testamento del difunto patriarca. Las habitaciones, retorcidas d Leer más...
En las profundas y frías entrañas de la noche helénica, mucho después de que los héroes hubieran sellado su destino en canciones y las labores de los mortales parecieran minúsculas en comparación con los trabajos de los dioses, se tejía una Leer más...
Manuela cerró la puerta del apartamento que acababa de alquilar, sabiendo instintivamente que el aire estaba demasiado quieto. Era un sexto piso en una de esas casas antiguas del centro, techos altos, vigas de madera a la vista y ventanas que respi Leer más...
Una noche en Los Ángeles nunca es completamente silenciosa, ni aún en esos barrios donde el asfalto brilla bajo los faroles cansados y los gatos miran desde las azoteas con esa sabiduría inquietante. El detective Raymond Valli está sentado al vo Leer más...
Madame Fardel llevaba el abrigo apretado contra el pecho, aunque el clima no lo requería. Era un gesto aprendido, uno de esos movimientos automáticos que el cuerpo adopta cuando la vida lo ha acostumbrado a cruzar el barrio con los ojos bajos y el Leer más...
Había algo en la manera en que Oliver Dempsey movía la ceja izquierda cuando se sentía incómodo que podría haber puesto nerviosa incluso a una estatua de Trafalgar Square. Pero a Gemma Parker, de 35 años, le resultaba entrañable. Lo había no Leer más...
En una ciudad que lamía sus propias heridas con algarabía, los habitantes habían aprendido el arte supremo de mirarse en el reflejo de los escaparates sin jamás descifrar su imagen. La calle principal era el escenario de una procesión diaria de Leer más...
Un relámpago fragmentó el cielo sobre la ciudad adormilada, iluminando por instantes las ventanas mugrosas de los edificios descuidados. El ruido del trueno calló la sirena que solía entonar su quejido cada noche, recordando a todos que la vigil Leer más...
Era una noche en que la bruma reptaba densa por las calles desiertas de Arkham, aferrándose a los faroles y difuminando la realidad en una maraña de formas indeterminadas. El reloj de la biblioteca universitaria acababa de marcar las tres cuando s Leer más...
La lluvia golpeaba con fuerza la cristalera del Penthouse de Tyler Cavanagh. Un perfil de confiado ejecutivo tecnológico, ojos que parecían escanear el entorno midiendo distancia y amenaza, Tyler repasaba los informes de acceso al servidor. No hab Leer más...
El día huía ya, derramando los últimos ríos de oro viejo sobre la frontera. Entre los álamos resecos y la vasta soledad que zumbaba de chicharras y polvo, Gregor yacía apoyado en la tapia desmoronada de la cantina. Una estación más y sólo q Leer más...
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