A veces, la prisión no tiene muros: la lleva uno debajo de la piel, pegada como una culpa antigua. Para Eugenio, aquella noche, las rejas eran, finalmente, de hierro, y la humedad de la celda carcomía los huesos con una constancia agotadora. Pensó...
En algún lugar invisible, entre el hexágono dos y la parcela de las ranas poseídas, estaba el Bosque Realmente Muy Agradable de la Señora Migaja. Era ese tipo de bosque que hacían los mapas para añadir bonita decoración de árboles, a pesar de...
Cuando los motores de los camiones dejaron de vibrar, el bosque respiró un instante y los soldados supieron lo que era la soledad. Se habían desplegado siguiendo el curso de un río que apenas era una costra de hielo bajo la luna quebrada del este....
La luz pálida del alba resbalaba sobre los tejados de Moscú cuando Dmitri Ivanovich cruzó la Plaza Roja por trigésima vez esa semana. Nadie, salvo quien lo vigila desde el banco congelado de la esquina, podría sospechar que bajo esa ruina gris d...
En la región donde el horizonte es un ceño plomizo y las nubes se recortan con la precisión de una navaja desafilada, se yergue una montaña. No es más alta ni más escarpada que otras; su lomo árido no atrae sino a las cabras más testarudas. S...
En los misteriosos acantilados de la Tésalia, donde el viento arrastra voces al vétigo del abismo y los dioses caminan en las sombras, vivían Alectrión y Melánthia, dos mortales cuyos destinos iban tejidos tan cerca el uno del otro que, sin sabe...
En la ciudad donde los edificios parecían no tener fin y las ventanas temblaban cada vez que pasaban los trenes, vivía Adela, quien tenía treinta y nueve relojes y ninguna razón para levantarse temprano. Adela coleccionaba relojes porque ansiaba ...
El tercer disparo resonó en el frío pasillo del museo, ahogado en el mármol y el miedo. Nadie más que Devika yacía entre las columnas ancestrales, apretándose la pierna, mientras la sangre formaba lentejuelas oscuras en la piedra pulida. Un des...
Claire se había mudado a la vieja casa de su tía Maureen casi sin pensarlo, en un arrebato de necesidad, o quizás nostalgia. Luego de la muerte tranquila y levemente sarcástica de su madre, lo único que necesitaba era suficiente té caliente par...
La lluvia caía con una insistencia indolente sobre el asfalto desierto, como si la ciudad estuviera siendo lavada de todas sus culpas y secretos. En el interior de la vieja casa victoriana, a dos calles de la decadente estación de tren, Nora encend...
La niebla bajaba cada tarde sobre el jardín de espinos viejos, repitiendo la misma danza en el mismo lugar donde años antes se había sellado una promesa que el tiempo prefería olvidar. La mansión, herida pero erguida, era el territorio preferido...
Había un rumor que recorría la Torre desde los cimientos mohosos hasta la cúspide, allí donde el cielo parecía curvarse, azul y pesado, sobre una baranda de vidrio blindado. En el Último Refugio, el rumor era un susurro: Nadie quería recordar ...
El comandante Saul Rucken, de la nave-interceptor Stygian, suele decir que nada te prepara para la vastedad vacía del espacio. Que los manuales hablan de física y de estrategia, pero no del escalofrío que se te mete bajo la piel cuando tu mundo es...
Jamás podré olvidar la tarde en que la lluvia golpeaba los cristales con el ímpetu de miles de lágrimas, como si el propio cielo compartiera la desolación que reinaba en mi alma. Desde hacía semanas, mi vida se consumía en aquel caserón de ve...
El viento de la tarde, espeso de polvo, traía los ecos de una primavera que nunca había terminado de llegar a Los Ángeles. Eran las seis, y el cielo se desparramaba en un mar de añil detrás de la colina. Philip Cardigan miró la casa desde la ac...
La niebla comenzaba a arremolinarse en el jardín cuando Evelyn empujó la verja oxidada. Sus tacones resonaron sobre la grava húmeda y la sensación de humedad noturna se filtró por la solapa de su abrigo, como una advertencia de lo que la esperab...
En algún lugar de Europa Central, donde las mañanas suelen impregnarse de una niebla viscosa y hostil, vivía Elena, una soprano cuyos días de fama parecían tan lejanos como las guerras de las que solo quedaban cicatrices en la piedra de las aven...
El atardecer engullía los barrios polvorientos de Laramie cuando el jefe de telégrafos, Harwood Clark, oyó el repiqueteo antiguo en la línea, tan débil como el rumor de una rata en la alacena. Llevaba tres décadas oyendo esos golpeteos; no le t...
Cuando Paul Sainte-Marie llegó a la desbordada Alejandría del año 1822, el aire ya era denso de historias impronunciables y promesas rotas. Lo había enviado su tío desde Marsella, encareciéndole que buscara en la antigua ciudad la tumba casi le...
Nunca me acostumbro al olor de la sangre. En el matadero, dicen que después de un tiempo los sentidos se apagan, que el olfato se retira como un bicho temeroso y los ojos se quedan secos, pero no es mi caso. Cada mañana, cuando el fresco de la madr...
Era una noche tan oscura que incluso las sombras parecían estar de huelga. Me encontraba en la posada del tuerto McGillicuddy, apurando un vaso (o tres) de ese whisky casero tan fuerte como el aliento de mi tía abuela. A mi alrededor, una concurren...
Siempre despierto antes del amanecer. El frío es el mismo, esa mordida pulida de metales oxidados, arrastrándome a la vigilia. Por un instante, es como si estuviera de nuevo en la Carlinga Dorada, camino de Caspia Prime, revisando los sistemas de n...
En la tarde húmeda de un jueves cualquiera, Héctor Ramírez reflexionaba sobre la cadena de decisiones que lo habían llevado a su celda en el ala este del Centro de Readaptación Social número catorce. Fuera de las paredes grises, el tiempo avanz...
Las luces del aeropuerto apenas filtraban la neblina del amanecer cuando Margot vio a Oliver por primera vez en cinco años. No se abrazaron; él sostenía sus manos en los bolsillos y ella torcía el broche del bolso una y otra vez. No sabían quié...
El atardecer teñía de carmesí y oro la vasta extensión de la sabana, mientras el tren de vapor ralentizaba su marcha a la entrada de un villorrio polvoriento, perdido en la frontera meridional del África desconocida. Los postes telegráficos, r Leer más...
El estruendo era sordo, y parecía llegarle desde dentro de los huesos. Desde aquella línea irregular de trincheras excavadas entre estructuras mutiladas, Lucas Sinn percibía el pulso de la guerra como un tambor en la médula, al ritmo de las bota Leer más...
Nací en un pequeño y caluroso poblado del Transkei, llamado Mvezo, en el corazón rural del África austral, en 1918. Yo era uno de los trece hijos de Henry Mphakanyiswa, un hombre que, aunque perdió sus tierras y su título por enfrentarse a la Leer más...
El primer destello ocurrió a las 05:17, hora estándar en la región de los antiguos Himalayas. Nadie en la estación científica Gama-8, empotrada en el flanco sur del macizo, había notado el cambio inmediato en la luminosidad, apenas un leve mat Leer más...
La neblina bajaba torcida aquella noche sobre el estadio, con la suficiente densidad como para que los reflejos de las luces se hicieran halos fantasmales en cada rincón de la grada. Casi nadie miraba el partido en ese instante: el drama ocurría l Leer más...
Aquella mañana, cuando Manuel despertó, la luz tenue filtrándose desde la ventana apenas parecía querer anunciar el día. Tenía la costumbre de quedarse unos minutos en la cama, contemplando la danza de las motas de polvo y escuchando su propia Leer más...
Cuando los reflejos de las pantallas se volvieron más familiares que los rostros, y los nombres propios se perdieron bajo avatares luminosos, la ciudad se replegó sobre sí misma como un sueño inhóspito. Era una urbe suspendida en la vigilia con Leer más...
Era lunes cuando finalmente decidiste quedarte en casa. La luz entraba desde la rendija de la cortina y el polvo bailaba en el haz del sol como si supiera que solo tú lo mirabas. A lo lejos, el ruido de los camiones que descargan víveres en la tie Leer más...
He caminado por la última salina del oeste, cuando el sol todavía filtra su luz dorada entre los dedos temblorosos de las nubes. La maleza alta toca mis pantorrillas; la brisa huele fuerte a sal y al sudor seco de la tierra. He venido sola, pero s Leer más...
El viejo André bajó al bosque esa mañana con la misma calma de siempre, aunque sentía que algo diferente flotaba en el aire. Sus pasos eran lentos pero decididos y la brisa jugaba con los cabellos que le quedaban, plateados como la luna de la no Leer más...
Trémula lámpara que cuelga tal médula impregnada de aire rancio, temblorosa, aquí, justo donde los dedos se arrinconan contra sí mismos, el jadeo lentamente creciendo como un musgo sobre superficies pulidas, repitiendo. Hay un espejo. No de los Leer más...
Hubo un tiempo anterior a los nombres y a los calendarios, en el que los hombres desconocían la distinción entre el vigilia y los sueños, y las ciudades se levantaban y desvanecían al compás de la imaginación de algún dios indolente. De ese a Leer más...
El reloj marcaba las dos de la madrugada cuando Pilar sintió, por fin, que la ciudad la dejaba respirar. Caminaba sola, la chaqueta desgastada abrazando su figura menuda, entre las aceras húmedas de una Madrid insomne. Sabía que al cruzar la esqu Leer más...
Hay una grieta en el suelo del dormitorio de Hélène, una línea tan delgada que podría confundirse con la sombra que lanza una aguja olvidada. Hélène la descubrió una madrugada, cuando la ciudad dormía bajo la quietud densa del verano y su pe Leer más...
El carruaje se fracturó contra un bache del sendero como la respiración súbita de un moribundo, y Estella empujó la puerta de terciopelo con una mano enguantada, su corazón batiendo con una mezcla deliciosa de recelo y ansia. La cerca de hierro Leer más...
La escarcha aún gobernaba la orilla del río Tíber cuando los mensajeros enlutados llegaron a la villa de Livia Aelia. Sus sandalias resonaban suavemente sobre los húmedos mosaicos mientras portaban en alto un pliego lacrado con cera púrpura: la Leer más...
Todo comenzó en el apartamento 17B, donde Vivian, gerente de recursos humanos con una afición por los croissants robados de las reuniones matutinas, descubrió que su gatita Odette había decidido usar el buzón de los vecinos como caja de arena. Leer más...
Aquella primavera, la ciudad de Butterwick olía a tomate frito y nieve derretida, un contraste imposible que sólo notaban quienes creían en lo improbable. Bajo el toldo rojo y desteñido del anticuario Keeble, un hombre menudito con gafas azules Leer más...
En una de las antiguas mansiones de Hampstead, donde los jardines se aferran a la niebla como su último respiro, la familia Cresswell se reunió una tarde de marzo para la lectura del testamento del difunto patriarca. Las habitaciones, retorcidas d Leer más...
En las profundas y frías entrañas de la noche helénica, mucho después de que los héroes hubieran sellado su destino en canciones y las labores de los mortales parecieran minúsculas en comparación con los trabajos de los dioses, se tejía una Leer más...
Manuela cerró la puerta del apartamento que acababa de alquilar, sabiendo instintivamente que el aire estaba demasiado quieto. Era un sexto piso en una de esas casas antiguas del centro, techos altos, vigas de madera a la vista y ventanas que respi Leer más...
Una noche en Los Ángeles nunca es completamente silenciosa, ni aún en esos barrios donde el asfalto brilla bajo los faroles cansados y los gatos miran desde las azoteas con esa sabiduría inquietante. El detective Raymond Valli está sentado al vo Leer más...
Madame Fardel llevaba el abrigo apretado contra el pecho, aunque el clima no lo requería. Era un gesto aprendido, uno de esos movimientos automáticos que el cuerpo adopta cuando la vida lo ha acostumbrado a cruzar el barrio con los ojos bajos y el Leer más...
Había algo en la manera en que Oliver Dempsey movía la ceja izquierda cuando se sentía incómodo que podría haber puesto nerviosa incluso a una estatua de Trafalgar Square. Pero a Gemma Parker, de 35 años, le resultaba entrañable. Lo había no Leer más...
En una ciudad que lamía sus propias heridas con algarabía, los habitantes habían aprendido el arte supremo de mirarse en el reflejo de los escaparates sin jamás descifrar su imagen. La calle principal era el escenario de una procesión diaria de Leer más...
Un relámpago fragmentó el cielo sobre la ciudad adormilada, iluminando por instantes las ventanas mugrosas de los edificios descuidados. El ruido del trueno calló la sirena que solía entonar su quejido cada noche, recordando a todos que la vigil Leer más...
Era una noche en que la bruma reptaba densa por las calles desiertas de Arkham, aferrándose a los faroles y difuminando la realidad en una maraña de formas indeterminadas. El reloj de la biblioteca universitaria acababa de marcar las tres cuando s Leer más...
La lluvia golpeaba con fuerza la cristalera del Penthouse de Tyler Cavanagh. Un perfil de confiado ejecutivo tecnológico, ojos que parecían escanear el entorno midiendo distancia y amenaza, Tyler repasaba los informes de acceso al servidor. No hab Leer más...
El día huía ya, derramando los últimos ríos de oro viejo sobre la frontera. Entre los álamos resecos y la vasta soledad que zumbaba de chicharras y polvo, Gregor yacía apoyado en la tapia desmoronada de la cantina. Una estación más y sólo q Leer más...
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