La primera noche, Lauren creyó que el vasto inmueble al pie del acantilado traería una promesa de calma. El viento, que recortaba ángulos en las aristas de piedra, apenas lograba colarse por la gruesa madera del zaguán. Era la casa más antigua ...
Era una vez una familia tan entrañable que los vecinos, por el bien de la comunidad, se turnaban para pedirles azúcar solo para asegurarse de que seguían encerrando al abuelo cada noche y no dejaban que la suegra saliera al jardín a alimentar lo...
La bruma aún colgaba en la cocina cuando Ruth descubrió la carta. No era suyo el sobre, ni reconocía la letra temblorosa, inclinada como si alguien hubiera escrito de pie, apoyado en una ventana. Dudó poco antes de leer. Afuera, en el jardín, l...
El hombre despertó en la madrugada, pero no sabía si era de verdad mañana, si aún era noche o si, finalmente, había despertado de un largo sueño sin haberse movido jamás de ese lugar. La habitación estaba fría y los ventanales abiertos deja...
El ocaso resonaba, tan diáfano como una campana sumergida, en la ciudad ya entumecida por el cansancio de los hombres. Gregor, al final de su jornada, caminaba por calles estrechas bordeadas de altos muros anaranjados. Él, que había conocido el r...
Había una época tan distante en la memoria de los hombres, que ni siquiera los dioses recordaban el primer alba de sus días. En aquellas edades tejidas con hilos de misterio, vivía en la próspera Corinto un escultor llamado Lísipo, famoso por ...
En algún sitio, en medio del texto en el que comienzo a escribir estas líneas, estoy sentado. Pero no así, como quien se recuesta en una butaca para saborear sus propias palabras, sino como un actor inseguro en el umbral de una escena escrita por...
La mañana estaba demasiado silenciosa cuando la alborada se filtró tímida entre las persianas de la oficina. Una luz sucia caía sobre viejos expedientes amontonados; la humedad del clima dublinés pegaba las hojas unas contra otras. El detective...
Nunca se había detenido a mirar la habitación después del mediodía. Siempre cruzaba la estera de juncos, abrumado por la rutina, el pensamiento encorsetado en las órbitas de una existencia pequeña. Pero aquel jueves, mientras la luz se colaba ...
A medianoche, la ciudad de Bucarest brillaba como una joya fragmentada, y el aire pesado arrastraba murmullos, secretos —y peligros. El hombre que se hacía llamar Daniel Ryder sintió el viejo latido nervioso en la sien mientras descendía por la...
--- La cortina se agitó levemente, apenas un susurro contra el marco de la ventana. Alana sostenía la taza de té entre las palmas como si fuera un secreto roto, la vista perdida en las ondulaciones borrosas del cristal. Detrás de ella, la casa ...
Andrea supo que había vuelto cuando oyó el chasquido sibilino de la puerta de la despensa, ese pequeño sonido que llevaba seis noches robándole el sueño. Era como si la madera misma sufriera, le susurrara en un idioma remoto. Cerraba los ojos, ...
El insomnio llegó como una marea inesperada, lamiendo los márgenes de la conciencia de Elena a las tres de la madrugada. Sentada en la oscuridad de su apartamento, escuchaba el tictac pegajoso del reloj y la ciudad lejana, distante, irreconocible ...
Amanecía y la luz no era limpia. Derramaba sus hilos dorados sobre la pradera recién mojada, y en esa vastedad donde el horizonte parecía respirar entre juníperos y artemisas, sentí el temblor de la tierra bajo mis pies descalzos. Entre los pas...
Ninguno de los hombres recordaba ya la fecha exacta en la que el sol les pareció por última vez algo más que una afrenta pálida sobre el fango irregular. La trinchera cortaba la tierra franca como una cicatriz aún sangrante, pero ahí abajo, ba...
La noche era pesada, abrumada por la niebla y una quietud excesiva, como si el planeta mismo contuviera el aliento. Extrañamente, los pájaros habían desaparecido unos días atrás, y hasta las ranas de los arrozales guardaban silencio, un silenci...
Era un martes, de esos que parecen pintados con la grisalla habitual de París, cuando el viejo reloj de la Rue du Faubourg marcó las siete con su campanilleo cansado. Nadie en particular reparó en aquel sonido, salvo la señora Lefèvre, quien se...
En el crepúsculo de una era rugosa, cuando las fronteras entre la fe y la traición eran más tenues que las brumas del Vath, Saren de Komagh se recogía la melena atigrada junto al fuego moribundo. Los hombres y mujeres de la caravana dormían dis...
En la ciudad nadie mira arriba. Nadie nunca lo hace—demasiadas luces abajo, demasiados peligros al ras del suelo, y demasiado miedo a encontrarse con algo que no debería estar allí, porque cuando uno vive en una ciudad como esta, las alturas cul...
La aguja del reloj marcaba las once cuando Edith Raspe, incapaz de dormir, se aproximó al ventanal del salón. Afuera, la llovizna difuminaba las siluetas del jardín, y la luz titilante de la farola parecía distorsionada, como si una sombra se ar...
Las campanas de la catedral tejían ecos de oro en el aire súbitamente frío de la alborada, mientras la ciudad aún se desperezaba bajo el manto azul de octubre. Pero bajo los tejados olorosos a leña húmeda y las fachadas grises, palpitaba el se...
La lluvia golpeaba los ventanales altos del apartamento de Marla Sforza con la intransigencia de un mundo resuelto a hundir la ciudad bajo su peso. Afuera, los coches eléctricos surcaban calles grises en una coreografía silenciosa, disciplinada, p...
La bruma del verano humedecía el jardín, colándose entre torchas de lavanda decadente y estatuas de mármol sucias, mientras la luna rasgaba pesadamente el manto de nubes. Allí, en el corazón de la campiña inglesa, se erguía, abandonada y aún...
Era un martes perfectamente olvidable, en un año que nadie admitía recordar, cuando llegaron los Críticos Invisibles a la ciudad de Cornualles del Norte. Nadie los vio llegar, por supuesto, porque eran invisibles. Nadie habló de su arribo tampoco...
El atardecer teñía de carmesí y oro la vasta extensión de la sabana, mientras el tren de vapor ralentizaba su marcha a la entrada de un villorrio polvoriento, perdido en la frontera meridional del África desconocida. Los postes telegráficos, r Leer más...
Olía a tierra mojada, a caballos muertos y a un aire agrio que dolía al respirar. Cuando desperté esa mañana debajo de la manta empapada, el ligero retumbar de los cañones alemanes anunciaba el amanecer, aunque el horizonte no mostrara otra cosa Leer más...
A veces el olor a rocío se mezclaba con el hedor del sudor y la ropa áspera antes del amanecer, cuando mi aliento temblaba en el aire húmedo del campo, y aún podía dudar de si el día sería mi último como hombre; o mejor dicho, como cosa a la Leer más...
Escucha ahora, lector invisible, el lento gemido que cruzó la geografía muerta de nuestra era, los vestigios callados de una humanidad que una vez creyó dominar la creación. La estación, un núcleo apenas funcional de concreto y hierro rasgado Leer más...
No podía recordar si el cielo siempre había sido tan pálido. Un azul desvaído, como la seda vieja de una bandera olvidada, colgaba sobre el estadio en aquel amanecer de verano. Algunas gradas estaban vacías, otras atestadas de gritos y banderas Leer más...
Era una tarde opaca en el pequeño pueblo de Osyra, cuando Ethan –un joven de cejas rebeldes y ojos llenos de tormenta– se detuvo frente al cristal empañado de la cafetería local. Sus diecinueve años colgaban pesados en su rostro, y aunque po Leer más...
Cuando los reflejos de las pantallas se volvieron más familiares que los rostros, y los nombres propios se perdieron bajo avatares luminosos, la ciudad se replegó sobre sí misma como un sueño inhóspito. Era una urbe suspendida en la vigilia con Leer más...
Era lunes cuando finalmente decidiste quedarte en casa. La luz entraba desde la rendija de la cortina y el polvo bailaba en el haz del sol como si supiera que solo tú lo mirabas. A lo lejos, el ruido de los camiones que descargan víveres en la tie Leer más...
En la bruma azul del amanecer, apenas perceptible frente al rumor del viento, avanzaba un caminante solitario por la maraña de senderos no hollados del bosque antiguo. El suelo, empapado de noche y de años, respiraba bajo sus pies, devolviéndole u Leer más...
Había un hombre que vivía en los márgenes de una ciudad grande y ruidosa. Su pequeño cuarto estaba siempre impregnado del aroma de los libros viejos, las paredes cubiertas de citas escritas a mano, algunas arrancadas de textos antiguos, otras sal Leer más...
Nadie ve el rascacielos azul reflejado sobre el parabrisas. Nadie, quizás salvo aquel hombre encorvado que, treinta y dos minutos antes de que estalle la bomba, cambia de acera con un ligero temblor en la mano. Porque esa clase de vibraciones —la Leer más...
En un tiempo anterior a la curvatura de los astros y al encaje de las montañas bajo los ojos húmedos de la aurora, vivía en el confín un hombre llamado Belario, cuyos días se arrastraban entre nieblas y memorias, y cuyas noches, extendidas y son Leer más...
El reloj marcaba las dos de la madrugada cuando Pilar sintió, por fin, que la ciudad la dejaba respirar. Caminaba sola, la chaqueta desgastada abrazando su figura menuda, entre las aceras húmedas de una Madrid insomne. Sabía que al cruzar la esqu Leer más...
En los confines de la ciudad, allí donde las antorchas no baten sus manos de fuego y la niebla se ciñe tenaz sobre las piedras gastadas, vivía un hombre que lo había visto todo y nada. Su nombre era Timo, y aunque los años curvaban su espalda y Leer más...
En el atardecer plomizo de aquel agosto, cuando la humedad parece colgar del aire como una cortina invisible, la señora Ada Beaumont se asomó al porche de la mansión, con un vaso de té helado entre las manos, sintiendo cómo el poso de la noche Leer más...
En la bruma dorada de una Inglaterra victoriana, Lady Eleanor Wynthrop alzaba la vista desde su ventana del tercer piso, donde las cortinas de muselina tamizaban la luz como si el día mismo fuera un secreto. Sus manos temblorosas acariciaron el alfà Leer más...
Imagina una oficina gubernamental a las 6:15 de la tarde, donde las luces fluorescentes parpadean con toda la sensualidad de un semáforo con ansiedad social. El clima es una mezcla entre calor de impresora recalentada y ese aroma embriagador de hoja Leer más...
Aquella tarde, la luz se filtraba entre las copas de los árboles como si las propias hojas supieran de algún misterio que, en días anteriores, no les preocupaba compartir. Había en el ambiente una expectación chispeante, una sensación de que a Leer más...
Cuando Martha Devlin recibió la carta, la lluvia caía a plomo sobre Dún Na Mara, golpeando el techo de zinc con la cadencia de un reloj impaciente. La carta, sin remitente, tenía una caligrafía anticuada, firmada sólo con las iniciales "S.C." N Leer más...
Había una región en la antigua Grecia donde las montañas parecían tocar las estrellas y las nieblas no se disipaban nunca del todo, aun en los días de mayor luz. Era una tierra que aún recordaba el paso lento y solemne de los titanes, cuyo hál Leer más...
La tarde cae como un telón de terciopelo sobre París. Allá afuera, las luces titilan como luciérnagas atrapadas y los bulevares murmuran secretos. En la penumbra de una buhardilla, Lisette contempla el reflejo de sus ojos en la ventana empañada. Leer más...
La tarde caía sobre París y una fina lluvia se arremolinaba en el empedrado del Quai des Orfèvres. En la comisaría, el inspector Luc Marcellin daba vueltas al último expediente, sin lograr decidir si la fatiga que sentía era debida al caso o al Leer más...
Nunca he contado esta historia, no porque careciera de credenciales para escribir sobre lo invisible, sino porque París no tolera lo extraordinario ni aun cuando se desliza, cauteloso, por las rendijas de la vida común. Aquí comienza, sin embargo, Leer más...
Había algo en la manera en que Oliver Dempsey movía la ceja izquierda cuando se sentía incómodo que podría haber puesto nerviosa incluso a una estatua de Trafalgar Square. Pero a Gemma Parker, de 35 años, le resultaba entrañable. Lo había no Leer más...
El teniente Casandro Yoyo se despertó sobresaltado, como cada mañana, por el crujido inquietante de su propio insomnio. Dormía con el uniforme bien puesto, excepto por los pantalones, que prefería usar en la cabeza; decía que así la guerra se l Leer más...
Nunca aprendí el verdadero significado de permanecer hasta la última luz. Las historias de mi abuelo, que me susurraba mientras la noche devoraba poco a poco el color del comedor, giraban siempre en torno a aquellos que insistieron en quedarse cuan Leer más...
Era una noche en que la bruma reptaba densa por las calles desiertas de Arkham, aferrándose a los faroles y difuminando la realidad en una maraña de formas indeterminadas. El reloj de la biblioteca universitaria acababa de marcar las tres cuando s Leer más...
La lluvia golpeaba con fuerza la cristalera del Penthouse de Tyler Cavanagh. Un perfil de confiado ejecutivo tecnológico, ojos que parecían escanear el entorno midiendo distancia y amenaza, Tyler repasaba los informes de acceso al servidor. No hab Leer más...
El día huía ya, derramando los últimos ríos de oro viejo sobre la frontera. Entre los álamos resecos y la vasta soledad que zumbaba de chicharras y polvo, Gregor yacía apoyado en la tapia desmoronada de la cantina. Una estación más y sólo q Leer más...
Copyrights © 2025 Ficcionalia.com. Todos los derechos reservados.
¿Te has leido el relato? Nos gustaría que lo valorases para que así otros lectores vean los relatos más interesantes.






