El rugido del crepúsculo deshilacha los muros, pero en la aldea de Gálif, la noche es sólida y huele a hierro frío. Las hogueras mueren pronto aquí; es costumbre ancestral no tentar a las sombras, ni dejar que las historias se enfríen en los l...
La lluvia golpeaba los cristales del tren mientras Ingrid fijaba la vista en su reflejo, tratando de encontrar algún vestigio de familiaridad en la mujer de cabello recogido y ojos brillantes que le devolvía la mirada desde el cristal. La carta qu...
Había una pequeña ciudad, y en su centro, una plaza adoquinada donde los días transcurrían con la cadencia de los relojes antiguos. Esta plaza era el corazón de la comunidad; cada piedra comprimía recuerdos, discursos, sonrisas y desencuentros...
El sol golpeaba la corteza agrietada, pero nadie, salvo una garza enferma y los hombres que instalaron el último monitor, prestaban atención a la piel reseca del manglar. Hacía años, Jara había llegado a este rincón con la esperanza ingenua de...
"Yo no quiero salir", dice Inés, sentada al borde de la cama. Se ha puesto la camiseta más vieja y menos favorecedora que encontró en el sucio armario; el algodón cuelga como una piel marchita. El reloj de la pared, encima del radiador que no fu...
Las miradas no siempre se cruzan en la ciudad de las veredas rotas. En el barrio donde viven los olvidados, las historias se escurren como el agua sucia entre los adoquines, cuerpo furtivo de secretos y sueños aplastados. Ernesto baja la vista al s...
La luz apenas osa entrar por las rendijas del ventanal, grotescamente envuelta en la melancolía de un mediodía imposible. Judith, aún descalza y con el cabello fugazmente deshecho, observa la silueta adormecida de Lucien fumar junto al estuco agr...
Era una tarde sin viento, del tipo que sólo se conoce en ciudades heridas por demasiados inviernos y escasos secretos. Clara miraba, desde la ventana de su salón, la figura persistentemente borrosa de su propia sombra proyectada sobre el papel tap...
Están en el pequeño salón, la lámpara en el centro lanzando una luz oblicua sobre la alfombra gris, el silencio tan denso que podría cortarse. Anna se balancea levemente sobre los talones, el cigarro entre los dedos sin llegar a encenderlo. ...
Un banco de madera carcomida por la humedad, cansada de los pacientes de la tarde, susurra bajo el peso de Gerardo. El abrigo pelado, que lleva años recogiendo lluvias, abismos y recuerdos, cubre su torso curvado como una promesa fallida. La plaza ...
El sudor le bajaba por la nuca y aún así no sentía que su cuerpo respondiera. Eric había olvidado cómo se sentía el cansancio real: tenía una pastilla pequeña y traslúcida sobre la lengua, lista para desintegrarse, para prometerle otra noch...
La niebla se derramaba sobre la ciudad como un sudario, tan espesa que nadie veía más allá de su propio aliento. Elise trató de orientarse entre los edificios agrietados, recordando la época en que la Avenida Central era un lugar de encuentro y...
Las sombras desbordaban los edificios de Neoterria, donde once mil días de vigilancia habían conformado a sus habitantes en autómatas obedientes. A esa hora, cuando la luz de los drones se filtraba por los cristales rotos, Helena Vangard tomaba a...
Sientes el polvo como si fuesen diminutos insectos arrastrándose por tu piel. Hace años que el cielo dejó de mostrarse azul, y ninguna persona en este lado del continente recuerda la última vez que la lluvia cayó limpiamente, sin arrastrar cons...
El puerto de Ystad, un lugar al que la niebla parecía aferrarse como un asunto sin resolver, vertebraba el ánimo de una ciudad acostumbrada a los secretos. Era un martes cualquiera, cuando Alfhild Nyström, agente de policía de rostro pálido y p...
Daniel caminaba todos los días los mismos quince minutos hasta la estación de metro. Era un trayecto programado en su vida, tan mecánico que podría haberlo hecho con los ojos cerrados. Cruzaba el parque aún somnoliento, los árboles murmullando...
Invierno, cerca del mar. La humedad atravesaba la ropa, pegando la camiseta del club a la piel hasta confundirla con una segunda epidermis. En los bares del puerto, el humo de los cigarrillos comenzaba a acudir antes que la marea, persiguiendo el ru...
En algún punto entre la penumbra y el grano de la madrugada, la ciudad tose y exhala parpadeos de neón, como si aún quisiera convencerse a sí misma de estar viva. El asfalto de la Calle Perdida transpira una especie de nostalgia eléctrica, la m...
Érase una vez, allá donde los días parecían interminables y las noches estaban envueltas en un susurro de tiempo, una pequeña calle de casas discretas en la ciudad vieja. En el número 17 vivía Camille, una mujer de unos cuarenta y tantos, con...
Una vez más amanece sobre la ciudad, aunque nadie sabe ya a ciencia cierta si el término “amanecer” conserva algún significado. Las luces artificiales ahogan la aurora, y los relojes —si aún quedaran relojes verdaderos— solo recordarían...
La ciudad respiraba como una bestia dormida, sus pulmones metálicos llenos del humo que hacía vibrar a sus habitantes hasta convertirlos en meras sombras. Era una mañana que nadie recordaría. Las fachadas de las casas, idénticas en su cansancio...
En el centro de la vasta capital, un edificio resplandecía bajo mil luces, tan ocupado con sí mismo que parecía ignorar el polvo, la miseria y el tumulto que lo rodeaban. Era una colmena de mármoles, pasillos aterciopelados, y puertas de cedro r...
La sala de la Corte estaba cargada de un silencio espeso, como si el alma del edificio mismo respirara inquieta. El juez Arbuthnot acomodó sus gafas sobre la nariz, su mirada gris perdiéndose momentáneamente en la penumbra cuajada de encaje dorad...
En el barrio de San Telmo, donde la humedad escala los muros descascarados y el empedrado guarda historias en sus grietas, la tarde desganada se desgrana entre mates y conversaciones. Los vecinos, con esa lentitud de los sábados en que nada parece ...
El atardecer teñía de carmesí y oro la vasta extensión de la sabana, mientras el tren de vapor ralentizaba su marcha a la entrada de un villorrio polvoriento, perdido en la frontera meridional del África desconocida. Los postes telegráficos, r Leer más...
El estruendo era sordo, y parecía llegarle desde dentro de los huesos. Desde aquella línea irregular de trincheras excavadas entre estructuras mutiladas, Lucas Sinn percibía el pulso de la guerra como un tambor en la médula, al ritmo de las bota Leer más...
Nací en un pequeño y caluroso poblado del Transkei, llamado Mvezo, en el corazón rural del África austral, en 1918. Yo era uno de los trece hijos de Henry Mphakanyiswa, un hombre que, aunque perdió sus tierras y su título por enfrentarse a la Leer más...
El primer destello ocurrió a las 05:17, hora estándar en la región de los antiguos Himalayas. Nadie en la estación científica Gama-8, empotrada en el flanco sur del macizo, había notado el cambio inmediato en la luminosidad, apenas un leve mat Leer más...
La neblina bajaba torcida aquella noche sobre el estadio, con la suficiente densidad como para que los reflejos de las luces se hicieran halos fantasmales en cada rincón de la grada. Casi nadie miraba el partido en ese instante: el drama ocurría l Leer más...
Aquella mañana, cuando Manuel despertó, la luz tenue filtrándose desde la ventana apenas parecía querer anunciar el día. Tenía la costumbre de quedarse unos minutos en la cama, contemplando la danza de las motas de polvo y escuchando su propia Leer más...
Cuando los reflejos de las pantallas se volvieron más familiares que los rostros, y los nombres propios se perdieron bajo avatares luminosos, la ciudad se replegó sobre sí misma como un sueño inhóspito. Era una urbe suspendida en la vigilia con Leer más...
Era lunes cuando finalmente decidiste quedarte en casa. La luz entraba desde la rendija de la cortina y el polvo bailaba en el haz del sol como si supiera que solo tú lo mirabas. A lo lejos, el ruido de los camiones que descargan víveres en la tie Leer más...
He caminado por la última salina del oeste, cuando el sol todavía filtra su luz dorada entre los dedos temblorosos de las nubes. La maleza alta toca mis pantorrillas; la brisa huele fuerte a sal y al sudor seco de la tierra. He venido sola, pero s Leer más...
El viejo André bajó al bosque esa mañana con la misma calma de siempre, aunque sentía que algo diferente flotaba en el aire. Sus pasos eran lentos pero decididos y la brisa jugaba con los cabellos que le quedaban, plateados como la luna de la no Leer más...
Trémula lámpara que cuelga tal médula impregnada de aire rancio, temblorosa, aquí, justo donde los dedos se arrinconan contra sí mismos, el jadeo lentamente creciendo como un musgo sobre superficies pulidas, repitiendo. Hay un espejo. No de los Leer más...
Hubo un tiempo anterior a los nombres y a los calendarios, en el que los hombres desconocían la distinción entre el vigilia y los sueños, y las ciudades se levantaban y desvanecían al compás de la imaginación de algún dios indolente. De ese a Leer más...
El reloj marcaba las dos de la madrugada cuando Pilar sintió, por fin, que la ciudad la dejaba respirar. Caminaba sola, la chaqueta desgastada abrazando su figura menuda, entre las aceras húmedas de una Madrid insomne. Sabía que al cruzar la esqu Leer más...
Hay una grieta en el suelo del dormitorio de Hélène, una línea tan delgada que podría confundirse con la sombra que lanza una aguja olvidada. Hélène la descubrió una madrugada, cuando la ciudad dormía bajo la quietud densa del verano y su pe Leer más...
El carruaje se fracturó contra un bache del sendero como la respiración súbita de un moribundo, y Estella empujó la puerta de terciopelo con una mano enguantada, su corazón batiendo con una mezcla deliciosa de recelo y ansia. La cerca de hierro Leer más...
La escarcha aún gobernaba la orilla del río Tíber cuando los mensajeros enlutados llegaron a la villa de Livia Aelia. Sus sandalias resonaban suavemente sobre los húmedos mosaicos mientras portaban en alto un pliego lacrado con cera púrpura: la Leer más...
Todo comenzó en el apartamento 17B, donde Vivian, gerente de recursos humanos con una afición por los croissants robados de las reuniones matutinas, descubrió que su gatita Odette había decidido usar el buzón de los vecinos como caja de arena. Leer más...
Aquella primavera, la ciudad de Butterwick olía a tomate frito y nieve derretida, un contraste imposible que sólo notaban quienes creían en lo improbable. Bajo el toldo rojo y desteñido del anticuario Keeble, un hombre menudito con gafas azules Leer más...
En una de las antiguas mansiones de Hampstead, donde los jardines se aferran a la niebla como su último respiro, la familia Cresswell se reunió una tarde de marzo para la lectura del testamento del difunto patriarca. Las habitaciones, retorcidas d Leer más...
En las profundas y frías entrañas de la noche helénica, mucho después de que los héroes hubieran sellado su destino en canciones y las labores de los mortales parecieran minúsculas en comparación con los trabajos de los dioses, se tejía una Leer más...
Manuela cerró la puerta del apartamento que acababa de alquilar, sabiendo instintivamente que el aire estaba demasiado quieto. Era un sexto piso en una de esas casas antiguas del centro, techos altos, vigas de madera a la vista y ventanas que respi Leer más...
Una noche en Los Ángeles nunca es completamente silenciosa, ni aún en esos barrios donde el asfalto brilla bajo los faroles cansados y los gatos miran desde las azoteas con esa sabiduría inquietante. El detective Raymond Valli está sentado al vo Leer más...
Madame Fardel llevaba el abrigo apretado contra el pecho, aunque el clima no lo requería. Era un gesto aprendido, uno de esos movimientos automáticos que el cuerpo adopta cuando la vida lo ha acostumbrado a cruzar el barrio con los ojos bajos y el Leer más...
Había algo en la manera en que Oliver Dempsey movía la ceja izquierda cuando se sentía incómodo que podría haber puesto nerviosa incluso a una estatua de Trafalgar Square. Pero a Gemma Parker, de 35 años, le resultaba entrañable. Lo había no Leer más...
En una ciudad que lamía sus propias heridas con algarabía, los habitantes habían aprendido el arte supremo de mirarse en el reflejo de los escaparates sin jamás descifrar su imagen. La calle principal era el escenario de una procesión diaria de Leer más...
Un relámpago fragmentó el cielo sobre la ciudad adormilada, iluminando por instantes las ventanas mugrosas de los edificios descuidados. El ruido del trueno calló la sirena que solía entonar su quejido cada noche, recordando a todos que la vigil Leer más...
Era una noche en que la bruma reptaba densa por las calles desiertas de Arkham, aferrándose a los faroles y difuminando la realidad en una maraña de formas indeterminadas. El reloj de la biblioteca universitaria acababa de marcar las tres cuando s Leer más...
La lluvia golpeaba con fuerza la cristalera del Penthouse de Tyler Cavanagh. Un perfil de confiado ejecutivo tecnológico, ojos que parecían escanear el entorno midiendo distancia y amenaza, Tyler repasaba los informes de acceso al servidor. No hab Leer más...
El día huía ya, derramando los últimos ríos de oro viejo sobre la frontera. Entre los álamos resecos y la vasta soledad que zumbaba de chicharras y polvo, Gregor yacía apoyado en la tapia desmoronada de la cantina. Una estación más y sólo q Leer más...
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