El despacho iluminado por fluorescentes parpadeaba en un compás cansino contra las paredes vestidas de expedientes. Afuera, la ciudad moría otro día bajo el susurro de sirenas y tráfico. Leonard Vance llevaba las manos entrelazadas en la nuca mi...
El sol de marzo asomaba tibio y bobo por los cristales empañados del café “La Galette”, donde a esas horas maduras de la tarde sólo humeaban las tazas vacías y dos hileras paralelas de parroquianos que parecían formar parte del mismo paisaj...
La madrugada cae sobre la ciudad como una prenda húmeda, pegajosa, que oprime los pechos y enmudece hasta el rumor de los sueños. Lars recogía los casquillos del último tiroteo con manos temblorosas, atrapando su reflejo distorsionado en los cha...
El zumbido del refrigerador era lo único que llenaba la cocina vacía, un sonido que Álvaro había aprendido a considerar compañía en las horas tardías de la noche. Se había mudado a este apartamento hace un año, todavía huyendo de sí mismo...
Cornelius P. Leclerc, hombre de costumbres tempranas y desayunos solitarios, tenía una barba perfectamente recortada y la costumbre de corregir con el lápiz cada carta publicitaria que le llegaba mal escrita. Vigilaba el vecindario a través de su...
Era una fría mañana de jueves, lo cual no sería problemático si Tim Draxford no hubiera perdido el último jueves en una partida de póker la semana anterior. Técnicamente, él se encontraba ahora atascado en un bucle burocrático donde el juev...
Tetra supo que el Planetoide Siete moriría a las 04:59:23 horas ciclo medio, porque el reloj blando programado en la médula de su columna lo anunció con un silbido inaudible para los nativos. Había venido desde la Espira de Induktor, siguiendo l...
A veces, la tierra habla en lenguas que hemos olvidado. Sigo pensando en aquella madrugada plomiza, cuando el mundo parecía rasgarse desde adentro, algo tan antiguo y vasto que nuestras palabras resultan huecas, pedazos de vidrio recogidos a ciegas...
Ni siquiera el viento se atrevía a traspasar el pasillo central de La Tormenta, la mansión victoriana que los Ridgewell habían recibido como legado. Alois Ridgewell, la mujer en cuya sangre se hería la historia de su familia, detuvo su auto bajo...
El ocaso traía consigo un extraño silencio. Anne caminaba por el sendero que zigzagueaba entre los árboles dispersos de lo que antaño fue un bosque denso, pulsante de vida. Sus pasos crujían en la hojarasca reseca, un testimonio de la llovizna ...
Nací en la esclavitud, en una plantación de Maryland, un lugar donde la dignidad de una persona era tronchada al nacer y la esperanza, muchas veces, era tan escasa como la comida. No conocí fecha exacta de mi nacimiento, pues a quienes, como yo, ...
Llevaba días anhelando el aire de la ciudad, la bruma inquieta que cabalgaba las aguas del Tíber. En los claustros resonaban las conversaciones de hombres que uno supondría sabios, la mayoría mastines gruñones, cada uno aferrado a su parcela de...
Era una noche sin luna, y la humedad del bosque ahogaba cualquier esperanza de calor. El teniente Adrián Larra miraba la manecilla fluorescente de su reloj con los ojos entornados. Lo poco que quedaba de su pelotón temía más a la espera que a lo...
La lluvia había caído toda la noche, incesante y morosa, dibujando surcos en el lodo del poblado. Allá, acurrucado bajo un alero desvencijado, se encontraba Édrik, con la capucha empapada cubriéndole el rostro y los dedos entumecidos por el frÃ...
—¿Sabes qué necesitas, Reggie?—, dijo la tía Hilda sin apartar los ojos de su taza de té, mientras el vapor danzaba suavemente por la cocina.—Una aventura. Reggie se quedó mirando la estufa como si la solución a su eterna insatisfacciÃ...
La luna brillaba, pálida y distante, sobre la llanura arrasada. Era el año del Consulado de Servius y nadie desconocía la fama de Roma, pero más allá de sus fronteras latía un mundo indómito, henchido de sueños y traiciones, donde los hombre...
Con el paso de los años, Silas aprendió a desconfiar del frío. Su niñez entre glaciares le obligó a entender que el hielo esconde secretos y codicia bajo un manto aparente de serenidad. La noche que el viento sopló desde el oeste, llevándose ...
El sol se había refugiado tras una bóveda de nubes densas, exhalando una luz mortecina sobre los márgenes del río Chagres. Las aguas, oscuras y traicioneras, eran una herida líquida abierta entre la selva panameña y el campamento improvisado. ...
Nací en una casa que ya no existe. Y sin embargo, muchos inviernos la visitan aún, cada vez que presiento el olor a leña vieja quemada y la sombra larga que proyecta la abuela en sus oficios lentos. Las paredes, entonces, eran tan frágiles como ...
En el corazón de los Nueve Reinos, donde las montañas sangran oro y los ríos arrastran anillos de olvido, se alzaba la Torre de Raigmore; negra como el carbón y tan afilada como la satisfacción de un contable tras las fiestas de impuestos. Nadi...
Había una ciudad, erigida en la ladera de una montaña cuya cima permanecía perpetuamente envuelta en nubes salobres. Sus habitantes jamás habían visto la cúspide; los ancianos decían que era invisible para quienes hubiesen consentido en mirar...
Al llegar a los veintitantos, Daniel sintió la presión de las expectativas como un peso cómodo, aunque a veces arduo. Su vida era un entretejido de sueños personales y mandatos familiares, de anhelos por la libertad y miedos a equivocarse. Solí...
La tarde había caído como una losa sobre el mundo. En Chaco Springs, el calor era sólo un rumor ya, disipado por un viento seco que traía ceniza y silencio. El pueblo no tenía más que una calle y apenas algunos edificios torcidos donde la pint...
La luz se filtraba en hilillos ígneos entre los tablones de la destartalada puerta del salón Marigold, allí donde hasta las ratas preferían hacer sus tratos de madrugada, y el polvo tenía su propio lenguaje antiguo. Carter Lee entró inclinando...
El atardecer teñía de carmesí y oro la vasta extensión de la sabana, mientras el tren de vapor ralentizaba su marcha a la entrada de un villorrio polvoriento, perdido en la frontera meridional del África desconocida. Los postes telegráficos, r Leer más...
Olía a tierra mojada, a caballos muertos y a un aire agrio que dolía al respirar. Cuando desperté esa mañana debajo de la manta empapada, el ligero retumbar de los cañones alemanes anunciaba el amanecer, aunque el horizonte no mostrara otra cosa Leer más...
A veces el olor a rocío se mezclaba con el hedor del sudor y la ropa áspera antes del amanecer, cuando mi aliento temblaba en el aire húmedo del campo, y aún podía dudar de si el día sería mi último como hombre; o mejor dicho, como cosa a la Leer más...
Escucha ahora, lector invisible, el lento gemido que cruzó la geografía muerta de nuestra era, los vestigios callados de una humanidad que una vez creyó dominar la creación. La estación, un núcleo apenas funcional de concreto y hierro rasgado Leer más...
No podía recordar si el cielo siempre había sido tan pálido. Un azul desvaído, como la seda vieja de una bandera olvidada, colgaba sobre el estadio en aquel amanecer de verano. Algunas gradas estaban vacías, otras atestadas de gritos y banderas Leer más...
Era una tarde opaca en el pequeño pueblo de Osyra, cuando Ethan –un joven de cejas rebeldes y ojos llenos de tormenta– se detuvo frente al cristal empañado de la cafetería local. Sus diecinueve años colgaban pesados en su rostro, y aunque po Leer más...
Cuando los reflejos de las pantallas se volvieron más familiares que los rostros, y los nombres propios se perdieron bajo avatares luminosos, la ciudad se replegó sobre sí misma como un sueño inhóspito. Era una urbe suspendida en la vigilia con Leer más...
Era lunes cuando finalmente decidiste quedarte en casa. La luz entraba desde la rendija de la cortina y el polvo bailaba en el haz del sol como si supiera que solo tú lo mirabas. A lo lejos, el ruido de los camiones que descargan víveres en la tie Leer más...
En la bruma azul del amanecer, apenas perceptible frente al rumor del viento, avanzaba un caminante solitario por la maraña de senderos no hollados del bosque antiguo. El suelo, empapado de noche y de años, respiraba bajo sus pies, devolviéndole u Leer más...
Había un hombre que vivía en los márgenes de una ciudad grande y ruidosa. Su pequeño cuarto estaba siempre impregnado del aroma de los libros viejos, las paredes cubiertas de citas escritas a mano, algunas arrancadas de textos antiguos, otras sal Leer más...
Nadie ve el rascacielos azul reflejado sobre el parabrisas. Nadie, quizás salvo aquel hombre encorvado que, treinta y dos minutos antes de que estalle la bomba, cambia de acera con un ligero temblor en la mano. Porque esa clase de vibraciones —la Leer más...
En un tiempo anterior a la curvatura de los astros y al encaje de las montañas bajo los ojos húmedos de la aurora, vivía en el confín un hombre llamado Belario, cuyos días se arrastraban entre nieblas y memorias, y cuyas noches, extendidas y son Leer más...
El reloj marcaba las dos de la madrugada cuando Pilar sintió, por fin, que la ciudad la dejaba respirar. Caminaba sola, la chaqueta desgastada abrazando su figura menuda, entre las aceras húmedas de una Madrid insomne. Sabía que al cruzar la esqu Leer más...
En los confines de la ciudad, allí donde las antorchas no baten sus manos de fuego y la niebla se ciñe tenaz sobre las piedras gastadas, vivía un hombre que lo había visto todo y nada. Su nombre era Timo, y aunque los años curvaban su espalda y Leer más...
En el atardecer plomizo de aquel agosto, cuando la humedad parece colgar del aire como una cortina invisible, la señora Ada Beaumont se asomó al porche de la mansión, con un vaso de té helado entre las manos, sintiendo cómo el poso de la noche Leer más...
En la bruma dorada de una Inglaterra victoriana, Lady Eleanor Wynthrop alzaba la vista desde su ventana del tercer piso, donde las cortinas de muselina tamizaban la luz como si el día mismo fuera un secreto. Sus manos temblorosas acariciaron el alfà Leer más...
Imagina una oficina gubernamental a las 6:15 de la tarde, donde las luces fluorescentes parpadean con toda la sensualidad de un semáforo con ansiedad social. El clima es una mezcla entre calor de impresora recalentada y ese aroma embriagador de hoja Leer más...
Aquella tarde, la luz se filtraba entre las copas de los árboles como si las propias hojas supieran de algún misterio que, en días anteriores, no les preocupaba compartir. Había en el ambiente una expectación chispeante, una sensación de que a Leer más...
Cuando Martha Devlin recibió la carta, la lluvia caía a plomo sobre Dún Na Mara, golpeando el techo de zinc con la cadencia de un reloj impaciente. La carta, sin remitente, tenía una caligrafía anticuada, firmada sólo con las iniciales "S.C." N Leer más...
Había una región en la antigua Grecia donde las montañas parecían tocar las estrellas y las nieblas no se disipaban nunca del todo, aun en los días de mayor luz. Era una tierra que aún recordaba el paso lento y solemne de los titanes, cuyo hál Leer más...
La tarde cae como un telón de terciopelo sobre París. Allá afuera, las luces titilan como luciérnagas atrapadas y los bulevares murmuran secretos. En la penumbra de una buhardilla, Lisette contempla el reflejo de sus ojos en la ventana empañada. Leer más...
La tarde caía sobre París y una fina lluvia se arremolinaba en el empedrado del Quai des Orfèvres. En la comisaría, el inspector Luc Marcellin daba vueltas al último expediente, sin lograr decidir si la fatiga que sentía era debida al caso o al Leer más...
Nunca he contado esta historia, no porque careciera de credenciales para escribir sobre lo invisible, sino porque París no tolera lo extraordinario ni aun cuando se desliza, cauteloso, por las rendijas de la vida común. Aquí comienza, sin embargo, Leer más...
Había algo en la manera en que Oliver Dempsey movía la ceja izquierda cuando se sentía incómodo que podría haber puesto nerviosa incluso a una estatua de Trafalgar Square. Pero a Gemma Parker, de 35 años, le resultaba entrañable. Lo había no Leer más...
El teniente Casandro Yoyo se despertó sobresaltado, como cada mañana, por el crujido inquietante de su propio insomnio. Dormía con el uniforme bien puesto, excepto por los pantalones, que prefería usar en la cabeza; decía que así la guerra se l Leer más...
Nunca aprendí el verdadero significado de permanecer hasta la última luz. Las historias de mi abuelo, que me susurraba mientras la noche devoraba poco a poco el color del comedor, giraban siempre en torno a aquellos que insistieron en quedarse cuan Leer más...
Era una noche en que la bruma reptaba densa por las calles desiertas de Arkham, aferrándose a los faroles y difuminando la realidad en una maraña de formas indeterminadas. El reloj de la biblioteca universitaria acababa de marcar las tres cuando s Leer más...
La lluvia golpeaba con fuerza la cristalera del Penthouse de Tyler Cavanagh. Un perfil de confiado ejecutivo tecnológico, ojos que parecían escanear el entorno midiendo distancia y amenaza, Tyler repasaba los informes de acceso al servidor. No hab Leer más...
El día huía ya, derramando los últimos ríos de oro viejo sobre la frontera. Entre los álamos resecos y la vasta soledad que zumbaba de chicharras y polvo, Gregor yacía apoyado en la tapia desmoronada de la cantina. Una estación más y sólo q Leer más...
Copyrights © 2025 Ficcionalia.com. Todos los derechos reservados.
¿Te has leido el relato? Nos gustaría que lo valorases para que así otros lectores vean los relatos más interesantes.






