Viaje Sin Retorno: (El Proyecto Orfeo, Libro1)
Black Bird Academy: Amor a la muerte
Cuando las dríades se mezclan con los hombres, la pasión muta...
El Archivo de las Tormentas (estuche con los tres volúmenes)
Pack Harry Potter - La serie completa
Fantasía Urbana con Romance Paranormal y Almas Destinadas a estar Juntas
Portada del relato La carta y la hiedra
Sin valoraciones
  Leer   Escuchar   PDF   ePub   Compartir

Fragmento:


Samuel la estudió, con esa intensidad igual a la de cuando, siendo niños, jugaban a esconderse entre los setos salvajes del parque. Ahora, la inocencia se veía desplazada por algo más indescifrable y peligroso. Él se acercó, su voz grave resonó en la vastedad del vestíbulo.

Duración: 04:13

La carta y la hiedra
-a / +A

La luz de la tarde se filtraba tímidamente por los vitrales de la mansión Brentwell, lanzando destellos color ámbar sobre el papel rasgado de una carta que nadie debía leer. Eleanor mantenía los dedos ateridos sobre el sello delicadamente abierto, aspirando la fragancia almizclada que se entremezclaba con el polvo de los siglos en aquel vestíbulo solitario. Su corazón latía con desorden, ajeno al compás monótono del reloj de péndulo, desvelando emociones que solo había sentido en sueños prohibidos.

El otoño era joven en Yorkshire, y sin embargo el aire ya estaba impregnado de melancolía y presagios. Cuando Lord Samuel Ashworth entró por la puerta principal, sus botas húmedas dejaron huellas inciertas sobre la madera pulida, cada paso era un augurio involuntario que interrumpía la quietud. Eleanor dobló la carta con manos temblorosas y la ocultó entre los pliegues de su falda; sus miradas se encontraron, y el aire pareció espesarse entre ellos.

Samuel la estudió, con esa intensidad igual a la de cuando, siendo niños, jugaban a esconderse entre los setos salvajes del parque. Ahora, la inocencia se veía desplazada por algo más indescifrable y peligroso. Él se acercó, su voz grave resonó en la vastedad del vestíbulo.

—¿Estás bien, Eleanor? Parece como si hubieras visto un fantasma.

Ella titubeó, incapaz de mentir ante esos ojos grises que tantas veces la habían desarmado.

—Solo… he recibido noticias inesperadas —susurró, sabiendo que la carta llevaría su vida por caminos que jamás imaginó recorrer.

La tarde se transformó en noche con la rapidez de un parpadeo, y la casa se sumió en un silencio expectante, roto solo por el murmullo lejano del viento. Samuel la invitó a caminar por la galería, y mientras la escoltaba, su brazo rozó delicadamente el suyo. Cada contacto, cada aliento compartido llevaba la promesa de una confesión.

—¿Por qué te fuiste aquel verano? —murmuró Eleanor, la pregunta arrancada de lo más hondo de su pecho.

Él la miró, los labios apretados en una línea triste.

—Creí que era lo mejor. Para ti. Para ambos. Había cosas que no podía ofrecerte, no entonces.

Eleanor tragó saliva, notando cómo se formaba un abismo entre ellos, uno hecho no de palabras sino de silencios, ausencias y cartas jamás enviadas. El eco de lo no dicho flotaba en el aire, tenso como la cuerda de un violín.

El invierno se instaló prematuramente en sus corazones aquella noche, aunque la promesa de la primavera se asomaba en la forma de una segunda oportunidad. Samuel le mostró una vieja fotografía, el blanco y negro desvaído por el tiempo. Allí estaban juntos, sonriendo ante las ruinas del invernadero junto al lago, y ella comprendió cuánto añoraba esos días.

Sin embargo, entre ellos no solo pesaba el pasado, sino también el legado de los Brentwell, un secreto guardado con celo durante generaciones, y que la carta acababa de desvelar. Eleanor sentía la urgencia de confesarle la verdad que ardía en sus manos.

Al alcanzar la biblioteca, rodeados por el perfume de libros antiguos y recuerdos mudos, Eleanor colocó la carta sobre la mesa. Sin mediar más palabras, Samuel la tomó y leyó. Su ceño se frunció al avanzar por líneas trazadas por una mano trémula: una revelación de amor prohibido, traiciones de sangre, y el sacrificio de una joven antepasada.

El silencio se hizo denso, hasta que él habló, quebrando el hechizo.

—Nuestra historia no tiene por qué repetirse, Eleanor. No mientras tengamos el valor de elegirnos, incluso cuando todo lo demás parezca imposible.

Su voz era promesa y refugio, como la primera chispa en mitad de la oscuridad. Ella extendió la mano, encontrando en la calidez de sus dedos el coraje necesario.

Mientras la mansión era envuelta por la noche, Eleanor supo que el destino podía burlarse de los Brentwell, de las leyes no escritas y de las correspondencias furtivas. Pero no podía apartar de su pecho aquella verdad: el amor, cuando llega envuelto en el aroma del pasado y el deseo del porvenir, es capaz de desafiarlo todo.

En la galería, Samuel la besó, ajeno al murmullo del viento y a los susurros de los flojos candelabros: dos almas, por fin, encontrando refugio en una historia que les pertenecía solo a ellos.

Viaje Sin Retorno: (El Proyecto Orfeo, Libro1)
Black Bird Academy: Amor a la muerte
Cuando las dríades se mezclan con los hombres, la pasión muta...
El Archivo de las Tormentas (estuche con los tres volúmenes)
Pack Harry Potter - La serie completa
Fantasía Urbana con Romance Paranormal y Almas Destinadas a estar Juntas

Copyrights © 2025 Ficcionalia.com. Todos los derechos reservados.

Ofertas Amazon: En calidad de Afiliado de Amazon, obtengo ingresos por las compras adscritas que cumplen los requisitos aplicables.