Era una tarde abotargada de sol y pereza, en la que Madrid parecía mecerse entre los estertores del verano y las primeras promesas del otoño. Doña Rita Morral, viuda de sesenta y dos años, había dado por concluidas las labores de limpieza en su...
La bruma de la tarde descendía lenta sobre la ciudad universitaria mientras Henry caminaba por el empedrado, sus pasos resonando entre los arcos góticos y los muros, testigos de generaciones de búsqueda intelectual. La vida adulta, pensaba Henry,...
Cuando el cielo sobre la ciudad de Manalpur comenzó a brillar con una luz neón improbable, Sangeeta supo que algo sumamente extraordinario o terriblemente mundano estaba a punto de suceder. Manalpur era una ciudad enmarañada, como el nudo imposib...
El hombre que una vez había sido conocido como el mayor William Fane llegó al château casi al anochecer, con el viento estival sacudiendo los tilos y barriendo el polvo de los caminos hacia los salones de mármol resquebrajados. Llevaba el unifor...
La luna pálida de Esgarda descendía sobre el Valle de Onthea, una cicatriz de piedra y negra brea en la piel del mundo. Decían que aquel valle había sido antaño un jardín de los Altos Señores, pero el tiempo y la ira de los dioses habían tri...
No puedo recordar en qué momento exacto empecé a identificar los días por el tipo de refresco que quedaba en la nevera, pero fue en torno al tiempo en que la tía Audrey decidió regalarme un libro de autoayuda con el seductor título: “Sé tu ...
Había estado lloviendo durante tres días sin pausa, y la casa al final de la antigua Calle Gore era una isla mugrienta en mitad de un océano de fango y ramas arrastradas. Michael se arriesgó, bajo el amparo de una linterna de mano, a atravesar e...
Jamás olvidaré el látigo del viento que me recibió tras el naufragio, esa tarde tormentosa en la que el amanecer sólo era un concepto para hombres afortunados en tierras lejanas. Cuando la "Dama de Bristol" volcó, no tuve tiempo de despedirme ...
El cielo de la ciudad nunca oscurecía del todo. Permanecía ahí arriba, con su pálida claridad de neón, como una membrana lechosa que a veces parecía palpitar, como si la misma atmósfera respirase la ansiedad de los ciudadanos. Bajo esa semilu...
Las sirenas que cortaban el amanecer devolvían a todos a la frontera del sueño y el espanto. No era un toque de alarma más, sino el recordatorio diario: había que recordar el lugar y el peso de cada uno. En las primeras luces, cuando la neblina ...
El rocío aún no se había evaporado cuando Stacha empujó la puerta de su choza. Ni rastro del sol, sólo un cielo gris e indiferente. Las nubes se agolpaban densas sobre los tejados; algunas llevaban días sin moverse, como si el pueblo hubiera o...
Había una vez una noche tan larga que el neón de las constelaciones humanas se difuminaba con el gas brillante de las tormentas eléctricas. No eran rayos, sino hendijas de antimateria que despertaban en las tripas de Júpiter, a setenta mil milla...
Era un domingo de esos que llegan con resaca. Resaca de sábado, sí, pero también de esos días en que la vida parece buscarte para hacerte fotos mientras te caes por la escalera más áspera del ánimo. Yo ni siquiera iba a ir al estadio, pero me...
Todo comenzó en la séptima noche de la luna creciente, cuando las arenas de la lejana Kirm-Kalhel brillaban intensamente bajo un resplandor antinatural. Mis botas habían recorrido mil sendas, siempre guiadas por la sed de lo imposible, pero nunca...
En la neblina que cada crepúsculo se alzaba entre los matorrales junto al río, todos en la aldea de Vorozóvo sabían no alzar la vista hacia la mansión Levedinskii. Esta era una sombra vetusta, tan empapada de misterio que hasta los perros le la...
Tomás se despertó sintiendo que el techo vibraba. No era literal, claro, pero ese pequeño departamento alquilado en una boca calle de la ciudad siempre tenía alguna queja en el alma. Hoy le tocaba a la nevera, que se lamentaba con un zumbido mie...
El carruaje avanzaba despacio por el camino anegado, sacudiendo a Lady Beatrice Fleming en su asiento acolchado con cada bache del terreno. El otoño, hastiado de colores, parecía haber decidido teñir toda la campiña de un gris perenne. Al fondo,...
El aire en el Colorado esta mañana huele a polvo y a sal. Las primeras luces caen sobre la superficie de la tierra como centellas silentes, azules y doradas. Me arrodillo junto al arroyo, toco el barro, siento el latido imperturbable del agua que p...
En el pueblo donde la gente creía que los recuerdos podían ser domesticados, Clara vivía en una casa con ventanas de oro empañado. Por las mañanas, justo cuando el sol se levantaba, unos pájaros similares a cuervos pero iridiscentes se apostab...
En una aldea antigua, donde las noches eran tan oscuras como los misterios que arrastraban los hombres consigo, vivía Darpan, un hombre ya entrado en años, su espalda curvada y su mirada profunda sostenida por innumerables recuerdos. Su casa estab...
Al principio, al menos para los que habitamos este lado del tiempo, la oscuridad de Frith era apenas un matiz sobre la colina más antigua. Desde mi ventana, contemplaba el Mirador sumido en esa penumbra; parecía un secreto plegándose sobre sí mi...
Si me he aventurado a consignar para la posteridad esta historia, no es por orgullo, ni siquiera por la vanidad taimada que me atribuyen –con acierto, por cierto– algunos amigos de juventudes idas. Lo hago, quizá, como quien deja un testamento,...
Heidy se detuvo frente a la vieja puerta. La lluvia caía interminable, copando el aire de un aliento frío y pegajoso que no parecía natural, algo propio del lugar más que del clima. La casa la observaba, sentía Heidy, como si jamás hubiera sid...
Levanté la hoja: una página blanca pulsando luz mortecina contra mis costillas eyectadas. Inscrito, ya siendo, el relato me saluda con los ojos de Mutis, galleta de opio en la garganta, inclinándose sobre una Underwood fantasmática que nunca aca...
El atardecer teñía de carmesí y oro la vasta extensión de la sabana, mientras el tren de vapor ralentizaba su marcha a la entrada de un villorrio polvoriento, perdido en la frontera meridional del África desconocida. Los postes telegráficos, r Leer más...
El estruendo era sordo, y parecía llegarle desde dentro de los huesos. Desde aquella línea irregular de trincheras excavadas entre estructuras mutiladas, Lucas Sinn percibía el pulso de la guerra como un tambor en la médula, al ritmo de las bota Leer más...
Nací en un pequeño y caluroso poblado del Transkei, llamado Mvezo, en el corazón rural del África austral, en 1918. Yo era uno de los trece hijos de Henry Mphakanyiswa, un hombre que, aunque perdió sus tierras y su título por enfrentarse a la Leer más...
El primer destello ocurrió a las 05:17, hora estándar en la región de los antiguos Himalayas. Nadie en la estación científica Gama-8, empotrada en el flanco sur del macizo, había notado el cambio inmediato en la luminosidad, apenas un leve mat Leer más...
La neblina bajaba torcida aquella noche sobre el estadio, con la suficiente densidad como para que los reflejos de las luces se hicieran halos fantasmales en cada rincón de la grada. Casi nadie miraba el partido en ese instante: el drama ocurría l Leer más...
Aquella mañana, cuando Manuel despertó, la luz tenue filtrándose desde la ventana apenas parecía querer anunciar el día. Tenía la costumbre de quedarse unos minutos en la cama, contemplando la danza de las motas de polvo y escuchando su propia Leer más...
Cuando los reflejos de las pantallas se volvieron más familiares que los rostros, y los nombres propios se perdieron bajo avatares luminosos, la ciudad se replegó sobre sí misma como un sueño inhóspito. Era una urbe suspendida en la vigilia con Leer más...
Era lunes cuando finalmente decidiste quedarte en casa. La luz entraba desde la rendija de la cortina y el polvo bailaba en el haz del sol como si supiera que solo tú lo mirabas. A lo lejos, el ruido de los camiones que descargan víveres en la tie Leer más...
He caminado por la última salina del oeste, cuando el sol todavía filtra su luz dorada entre los dedos temblorosos de las nubes. La maleza alta toca mis pantorrillas; la brisa huele fuerte a sal y al sudor seco de la tierra. He venido sola, pero s Leer más...
El viejo André bajó al bosque esa mañana con la misma calma de siempre, aunque sentía que algo diferente flotaba en el aire. Sus pasos eran lentos pero decididos y la brisa jugaba con los cabellos que le quedaban, plateados como la luna de la no Leer más...
Trémula lámpara que cuelga tal médula impregnada de aire rancio, temblorosa, aquí, justo donde los dedos se arrinconan contra sí mismos, el jadeo lentamente creciendo como un musgo sobre superficies pulidas, repitiendo. Hay un espejo. No de los Leer más...
Hubo un tiempo anterior a los nombres y a los calendarios, en el que los hombres desconocían la distinción entre el vigilia y los sueños, y las ciudades se levantaban y desvanecían al compás de la imaginación de algún dios indolente. De ese a Leer más...
El reloj marcaba las dos de la madrugada cuando Pilar sintió, por fin, que la ciudad la dejaba respirar. Caminaba sola, la chaqueta desgastada abrazando su figura menuda, entre las aceras húmedas de una Madrid insomne. Sabía que al cruzar la esqu Leer más...
Hay una grieta en el suelo del dormitorio de Hélène, una línea tan delgada que podría confundirse con la sombra que lanza una aguja olvidada. Hélène la descubrió una madrugada, cuando la ciudad dormía bajo la quietud densa del verano y su pe Leer más...
El carruaje se fracturó contra un bache del sendero como la respiración súbita de un moribundo, y Estella empujó la puerta de terciopelo con una mano enguantada, su corazón batiendo con una mezcla deliciosa de recelo y ansia. La cerca de hierro Leer más...
La escarcha aún gobernaba la orilla del río Tíber cuando los mensajeros enlutados llegaron a la villa de Livia Aelia. Sus sandalias resonaban suavemente sobre los húmedos mosaicos mientras portaban en alto un pliego lacrado con cera púrpura: la Leer más...
Todo comenzó en el apartamento 17B, donde Vivian, gerente de recursos humanos con una afición por los croissants robados de las reuniones matutinas, descubrió que su gatita Odette había decidido usar el buzón de los vecinos como caja de arena. Leer más...
Aquella primavera, la ciudad de Butterwick olía a tomate frito y nieve derretida, un contraste imposible que sólo notaban quienes creían en lo improbable. Bajo el toldo rojo y desteñido del anticuario Keeble, un hombre menudito con gafas azules Leer más...
En una de las antiguas mansiones de Hampstead, donde los jardines se aferran a la niebla como su último respiro, la familia Cresswell se reunió una tarde de marzo para la lectura del testamento del difunto patriarca. Las habitaciones, retorcidas d Leer más...
En las profundas y frías entrañas de la noche helénica, mucho después de que los héroes hubieran sellado su destino en canciones y las labores de los mortales parecieran minúsculas en comparación con los trabajos de los dioses, se tejía una Leer más...
Manuela cerró la puerta del apartamento que acababa de alquilar, sabiendo instintivamente que el aire estaba demasiado quieto. Era un sexto piso en una de esas casas antiguas del centro, techos altos, vigas de madera a la vista y ventanas que respi Leer más...
Una noche en Los Ángeles nunca es completamente silenciosa, ni aún en esos barrios donde el asfalto brilla bajo los faroles cansados y los gatos miran desde las azoteas con esa sabiduría inquietante. El detective Raymond Valli está sentado al vo Leer más...
Madame Fardel llevaba el abrigo apretado contra el pecho, aunque el clima no lo requería. Era un gesto aprendido, uno de esos movimientos automáticos que el cuerpo adopta cuando la vida lo ha acostumbrado a cruzar el barrio con los ojos bajos y el Leer más...
Había algo en la manera en que Oliver Dempsey movía la ceja izquierda cuando se sentía incómodo que podría haber puesto nerviosa incluso a una estatua de Trafalgar Square. Pero a Gemma Parker, de 35 años, le resultaba entrañable. Lo había no Leer más...
En una ciudad que lamía sus propias heridas con algarabía, los habitantes habían aprendido el arte supremo de mirarse en el reflejo de los escaparates sin jamás descifrar su imagen. La calle principal era el escenario de una procesión diaria de Leer más...
Un relámpago fragmentó el cielo sobre la ciudad adormilada, iluminando por instantes las ventanas mugrosas de los edificios descuidados. El ruido del trueno calló la sirena que solía entonar su quejido cada noche, recordando a todos que la vigil Leer más...
Era una noche en que la bruma reptaba densa por las calles desiertas de Arkham, aferrándose a los faroles y difuminando la realidad en una maraña de formas indeterminadas. El reloj de la biblioteca universitaria acababa de marcar las tres cuando s Leer más...
La lluvia golpeaba con fuerza la cristalera del Penthouse de Tyler Cavanagh. Un perfil de confiado ejecutivo tecnológico, ojos que parecían escanear el entorno midiendo distancia y amenaza, Tyler repasaba los informes de acceso al servidor. No hab Leer más...
El día huía ya, derramando los últimos ríos de oro viejo sobre la frontera. Entre los álamos resecos y la vasta soledad que zumbaba de chicharras y polvo, Gregor yacía apoyado en la tapia desmoronada de la cantina. Una estación más y sólo q Leer más...
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