Cuando Julia Agripina, nieta de Augusto, regresó a Roma en la primavera del año 43 d.C., lo hizo envuelta en el mismo aroma de sándalo y promesas rotas que le había acompañado desde su primer exilio. Había dejado en la Galia no solo a un marid...
Las diez de la mañana. Adrien entra al pequeño apartamento de alquiler con las manos frías y un olor húmedo impregnado en la gabardina. No enciende la luz; la pálida claridad de noviembre atraviesa las cortinas polvorientas lo suficiente: ve el...
La neblina bajaba torcida aquella noche sobre el estadio, con la suficiente densidad como para que los reflejos de las luces se hicieran halos fantasmales en cada rincón de la grada. Casi nadie miraba el partido en ese instante: el drama ocurría l...
El sudor cae, salado y obstinado, por la frente de Roger McTavish justo antes de penetrar el cuadrilátero del viejo Templo de la Paz. Afuera, la ciudad consigue murmurar músicas más dulces, pero aquí dentro, bajo las lámparas colgantes, solo im...
El primer destello ocurrió a las 05:17, hora estándar en la región de los antiguos Himalayas. Nadie en la estación científica Gama-8, empotrada en el flanco sur del macizo, había notado el cambio inmediato en la luminosidad, apenas un leve mat...
Manuela cerró la puerta del apartamento que acababa de alquilar, sabiendo instintivamente que el aire estaba demasiado quieto. Era un sexto piso en una de esas casas antiguas del centro, techos altos, vigas de madera a la vista y ventanas que respi...
El reloj marcaba las dos de la madrugada cuando Pilar sintió, por fin, que la ciudad la dejaba respirar. Caminaba sola, la chaqueta desgastada abrazando su figura menuda, entre las aceras húmedas de una Madrid insomne. Sabía que al cruzar la esqu...
La noche se deslizaba, lenta y pegajosa, sobre las murallas de Sigr-Anhar, igual que una hoja oxidada quemando la piel de un condenado. En la quinta almena del extremo norte, entre parapetos resquebrajados y charcos de lluvia salobre, Beshir escupiÃ...
Aquella primavera, la ciudad de Butterwick olía a tomate frito y nieve derretida, un contraste imposible que sólo notaban quienes creían en lo improbable. Bajo el toldo rojo y desteñido del anticuario Keeble, un hombre menudito con gafas azules ...
Se dice en las tierras vivas de Erazin que hay una hora, apenas oída en las alas de los zorros alados y en la zambullida de los peces sin sombra, donde aún arde la posibilidad de la piedad. En esa hora, casi ningún mortal vela, casi ningún dios ...
El crepúsculo descendía como una maldición sobre las ruinas de Starn. Las nubes se arremolinaban, negras y preñadas de lluvias venenosas, sobre los tejados colapsados, las calles anegadas de charcos espesos y oscuros. Nadie que no estuviera dese...
Hubo un tiempo anterior a los nombres y a los calendarios, en el que los hombres desconocían la distinción entre el vigilia y los sueños, y las ciudades se levantaban y desvanecían al compás de la imaginación de algún dios indolente. De ese a...
Era una noche en la que el bosque yacía sumido en una atmósfera vaporosa, apenas rasgada por el blanco intenso de una luna repleta de secretos. El silencio era casi absoluto, salvo por el esporádico croar de una rana o el leve crujir de una rama ...
El atardecer teñía de carmesí y oro la vasta extensión de la sabana, mientras el tren de vapor ralentizaba su marcha a la entrada de un villorrio polvoriento, perdido en la frontera meridional del África desconocida. Los postes telegráficos, r...
Trémula lámpara que cuelga tal médula impregnada de aire rancio, temblorosa, aquí, justo donde los dedos se arrinconan contra sí mismos, el jadeo lentamente creciendo como un musgo sobre superficies pulidas, repitiendo. Hay un espejo. No de los...
El viejo André bajó al bosque esa mañana con la misma calma de siempre, aunque sentía que algo diferente flotaba en el aire. Sus pasos eran lentos pero decididos y la brisa jugaba con los cabellos que le quedaban, plateados como la luna de la no...
La noche se estrellaba violenta contra las paredes ruinosas de la posada. Afuera, los perros ya no aullaban; sabían, como saben los animales que aún tienen instinto, que es mejor ser cobarde cuando la luna brilla roja. Dentro, el aire olía a vino...
En una de las antiguas mansiones de Hampstead, donde los jardines se aferran a la niebla como su último respiro, la familia Cresswell se reunió una tarde de marzo para la lectura del testamento del difunto patriarca. Las habitaciones, retorcidas d...
En la ciudad de Curiosa, en la orilla del día, llegaron unos seres distintos, venían con mochilas repletas, ropas de algas y hilos, con gafas de ver lejos y linternas para brillos. No eran duendes, ni magos, ni pájaros raros, eran adult...
He caminado por la última salina del oeste, cuando el sol todavía filtra su luz dorada entre los dedos temblorosos de las nubes. La maleza alta toca mis pantorrillas; la brisa huele fuerte a sal y al sudor seco de la tierra. He venido sola, pero s...
Era lunes cuando finalmente decidiste quedarte en casa. La luz entraba desde la rendija de la cortina y el polvo bailaba en el haz del sol como si supiera que solo tú lo mirabas. A lo lejos, el ruido de los camiones que descargan víveres en la tie...
Madame Fardel llevaba el abrigo apretado contra el pecho, aunque el clima no lo requería. Era un gesto aprendido, uno de esos movimientos automáticos que el cuerpo adopta cuando la vida lo ha acostumbrado a cruzar el barrio con los ojos bajos y el...
Eran las dos y media de la madrugada cuando Paula abrió la puerta. El vestíbulo exhalaba un aire tibio, perfumado apenas con la memoria del whisky. Él la esperaba sentado en el pequeño sofá azul gastado, piernas cruzadas, ojos ausentes entre el...
La sala permanece oscura aunque es media tarde; ya nadie se acuerda de correr las cortinas en esta casa exánime. La tía Sigrid repasa, desde la butaca, los pliegues de un mantel bordado —el único destello blanco en el cuarto— mientras la lám...
El atardecer teñía de carmesí y oro la vasta extensión de la sabana, mientras el tren de vapor ralentizaba su marcha a la entrada de un villorrio polvoriento, perdido en la frontera meridional del África desconocida. Los postes telegráficos, r Leer más...
Olía a tierra mojada, a caballos muertos y a un aire agrio que dolía al respirar. Cuando desperté esa mañana debajo de la manta empapada, el ligero retumbar de los cañones alemanes anunciaba el amanecer, aunque el horizonte no mostrara otra cosa Leer más...
A veces el olor a rocío se mezclaba con el hedor del sudor y la ropa áspera antes del amanecer, cuando mi aliento temblaba en el aire húmedo del campo, y aún podía dudar de si el día sería mi último como hombre; o mejor dicho, como cosa a la Leer más...
Escucha ahora, lector invisible, el lento gemido que cruzó la geografía muerta de nuestra era, los vestigios callados de una humanidad que una vez creyó dominar la creación. La estación, un núcleo apenas funcional de concreto y hierro rasgado Leer más...
No podía recordar si el cielo siempre había sido tan pálido. Un azul desvaído, como la seda vieja de una bandera olvidada, colgaba sobre el estadio en aquel amanecer de verano. Algunas gradas estaban vacías, otras atestadas de gritos y banderas Leer más...
Era una tarde opaca en el pequeño pueblo de Osyra, cuando Ethan –un joven de cejas rebeldes y ojos llenos de tormenta– se detuvo frente al cristal empañado de la cafetería local. Sus diecinueve años colgaban pesados en su rostro, y aunque po Leer más...
Cuando los reflejos de las pantallas se volvieron más familiares que los rostros, y los nombres propios se perdieron bajo avatares luminosos, la ciudad se replegó sobre sí misma como un sueño inhóspito. Era una urbe suspendida en la vigilia con Leer más...
Era lunes cuando finalmente decidiste quedarte en casa. La luz entraba desde la rendija de la cortina y el polvo bailaba en el haz del sol como si supiera que solo tú lo mirabas. A lo lejos, el ruido de los camiones que descargan víveres en la tie Leer más...
En la bruma azul del amanecer, apenas perceptible frente al rumor del viento, avanzaba un caminante solitario por la maraña de senderos no hollados del bosque antiguo. El suelo, empapado de noche y de años, respiraba bajo sus pies, devolviéndole u Leer más...
Había un hombre que vivía en los márgenes de una ciudad grande y ruidosa. Su pequeño cuarto estaba siempre impregnado del aroma de los libros viejos, las paredes cubiertas de citas escritas a mano, algunas arrancadas de textos antiguos, otras sal Leer más...
Nadie ve el rascacielos azul reflejado sobre el parabrisas. Nadie, quizás salvo aquel hombre encorvado que, treinta y dos minutos antes de que estalle la bomba, cambia de acera con un ligero temblor en la mano. Porque esa clase de vibraciones —la Leer más...
En un tiempo anterior a la curvatura de los astros y al encaje de las montañas bajo los ojos húmedos de la aurora, vivía en el confín un hombre llamado Belario, cuyos días se arrastraban entre nieblas y memorias, y cuyas noches, extendidas y son Leer más...
El reloj marcaba las dos de la madrugada cuando Pilar sintió, por fin, que la ciudad la dejaba respirar. Caminaba sola, la chaqueta desgastada abrazando su figura menuda, entre las aceras húmedas de una Madrid insomne. Sabía que al cruzar la esqu Leer más...
En los confines de la ciudad, allí donde las antorchas no baten sus manos de fuego y la niebla se ciñe tenaz sobre las piedras gastadas, vivía un hombre que lo había visto todo y nada. Su nombre era Timo, y aunque los años curvaban su espalda y Leer más...
En el atardecer plomizo de aquel agosto, cuando la humedad parece colgar del aire como una cortina invisible, la señora Ada Beaumont se asomó al porche de la mansión, con un vaso de té helado entre las manos, sintiendo cómo el poso de la noche Leer más...
En la bruma dorada de una Inglaterra victoriana, Lady Eleanor Wynthrop alzaba la vista desde su ventana del tercer piso, donde las cortinas de muselina tamizaban la luz como si el día mismo fuera un secreto. Sus manos temblorosas acariciaron el alfà Leer más...
Imagina una oficina gubernamental a las 6:15 de la tarde, donde las luces fluorescentes parpadean con toda la sensualidad de un semáforo con ansiedad social. El clima es una mezcla entre calor de impresora recalentada y ese aroma embriagador de hoja Leer más...
Aquella tarde, la luz se filtraba entre las copas de los árboles como si las propias hojas supieran de algún misterio que, en días anteriores, no les preocupaba compartir. Había en el ambiente una expectación chispeante, una sensación de que a Leer más...
Cuando Martha Devlin recibió la carta, la lluvia caía a plomo sobre Dún Na Mara, golpeando el techo de zinc con la cadencia de un reloj impaciente. La carta, sin remitente, tenía una caligrafía anticuada, firmada sólo con las iniciales "S.C." N Leer más...
Había una región en la antigua Grecia donde las montañas parecían tocar las estrellas y las nieblas no se disipaban nunca del todo, aun en los días de mayor luz. Era una tierra que aún recordaba el paso lento y solemne de los titanes, cuyo hál Leer más...
La tarde cae como un telón de terciopelo sobre París. Allá afuera, las luces titilan como luciérnagas atrapadas y los bulevares murmuran secretos. En la penumbra de una buhardilla, Lisette contempla el reflejo de sus ojos en la ventana empañada. Leer más...
La tarde caía sobre París y una fina lluvia se arremolinaba en el empedrado del Quai des Orfèvres. En la comisaría, el inspector Luc Marcellin daba vueltas al último expediente, sin lograr decidir si la fatiga que sentía era debida al caso o al Leer más...
Nunca he contado esta historia, no porque careciera de credenciales para escribir sobre lo invisible, sino porque París no tolera lo extraordinario ni aun cuando se desliza, cauteloso, por las rendijas de la vida común. Aquí comienza, sin embargo, Leer más...
Había algo en la manera en que Oliver Dempsey movía la ceja izquierda cuando se sentía incómodo que podría haber puesto nerviosa incluso a una estatua de Trafalgar Square. Pero a Gemma Parker, de 35 años, le resultaba entrañable. Lo había no Leer más...
El teniente Casandro Yoyo se despertó sobresaltado, como cada mañana, por el crujido inquietante de su propio insomnio. Dormía con el uniforme bien puesto, excepto por los pantalones, que prefería usar en la cabeza; decía que así la guerra se l Leer más...
Nunca aprendí el verdadero significado de permanecer hasta la última luz. Las historias de mi abuelo, que me susurraba mientras la noche devoraba poco a poco el color del comedor, giraban siempre en torno a aquellos que insistieron en quedarse cuan Leer más...
Era una noche en que la bruma reptaba densa por las calles desiertas de Arkham, aferrándose a los faroles y difuminando la realidad en una maraña de formas indeterminadas. El reloj de la biblioteca universitaria acababa de marcar las tres cuando s Leer más...
La lluvia golpeaba con fuerza la cristalera del Penthouse de Tyler Cavanagh. Un perfil de confiado ejecutivo tecnológico, ojos que parecían escanear el entorno midiendo distancia y amenaza, Tyler repasaba los informes de acceso al servidor. No hab Leer más...
El día huía ya, derramando los últimos ríos de oro viejo sobre la frontera. Entre los álamos resecos y la vasta soledad que zumbaba de chicharras y polvo, Gregor yacía apoyado en la tapia desmoronada de la cantina. Una estación más y sólo q Leer más...
Copyrights © 2025 Ficcionalia.com. Todos los derechos reservados.
¿Te has leido el relato? Nos gustaría que lo valorases para que así otros lectores vean los relatos más interesantes.






