La mañana empezó con un silencio raro, lleno de presagios, como si el mundo mismo estuviera reteniendo el aliento ante algo imposible de nombrar. Desde la ventana, Esteban observó el horizonte y supo inmediatamente que algo en el aire había camb...
Charisse Malden jamás había visto la casa, pero la sintió antes de atravesar el umbral: esa cálida presión sobre la piel, un hormigueo sutil en la nuca, vestigios de una presencia demasiado fuerte, demasiado antigua. Se detuvo en el porche de m...
Fuera de mi ventana, la tarde se derrama como un líquido espeso, anaranjado y ambiguo, sobre los campos que una vez fueron verdes. El aire lleva consigo una pesadez nueva, un murmullo denso y opaco que, en los resquicios más quietos, suena casi co...
Nací en un pequeño y caluroso poblado del Transkei, llamado Mvezo, en el corazón rural del África austral, en 1918. Yo era uno de los trece hijos de Henry Mphakanyiswa, un hombre que, aunque perdió sus tierras y su título por enfrentarse a la ...
Las lluvias primaverales caían con violencia sobre la tierra lodosa y oscura de Northumbria, tan constantes como los suspiros de aquellos que aguardaban en la sombra de las empalizadas. Allí, bajo el peso de un cielo plomizo, me encontré por prim...
Las botas se hundían en el barro, ese barro denso, palpitante, mezclado de tierra, sangre y lluvia lanzada sin piedad. Nadie sabía cuántos días llevaban en la trinchera, ni qué sentido tenía el zafarrancho anunciado en cada silbato, ni el colo...
La entrada a la taberna es baja, exigiendo reverencia a todo el que traspasa el umbral, aunque sea sólo ante las vigas viejas que crujen con los inviernos. Afuera, la nieve sigue cayendo pesadamente, cubriendo el barrio obrero de una ciudad sin nom...
Había dejado atrás la ciudad una tarde gris de octubre, con una mochila a la espalda y una nota inconclusa en la mesa del comedor. Jamás había sentido un pulso tan fuerte, ese zumbido eléctrico desde el estómago hasta la punta de los dedos, co...
— La humedad de la niebla se pegaba a las barbas y a los jejenes, formando una capa viscosa sobre la piel curtida de Rudolf Steiner. El mundo a su alrededor era un mosaico de grises y esmeraldas, recortado a ratos por el destello de una bayoneta...
El crepúsculo incendiaba las vastas dunas, teñidas de escarlata y oro bajo el soplo cálido del viento sharawi. En la meseta de Iltan, conocida como el Confín del Mundo, el explorador Gabriel Renard ajustó la venda sobre su muñeca herida y dobl...
La noche caía con premura sobre la costa de Cornualles, y desde mi ventana elevada en la posada de Bristle, contemplaba el mar oscuro, inquieto por la promesa susurrada que me había traído hasta allí. Mi nombre es Arthur Balcombe, hijo de comerc...
Me llamo Primo Levi y escribo estas páginas en plena conciencia de estar jugando con la memoria, esa materia viscosa que se deforma bajo el peso de la razón y las emociones. Cuando repaso mi historia, noto que la memoria nunca es inocente: escoge,...
Había una vez (como si las veces pudieran medirse, y acaso esto fuese un reino donde los relojes se construyen de acuerdo con las leyes estrictas del sentido común) un imperio en el que el sol era una creencia, y las sombras, una ofensa personal. ...
En los días en que las estaciones no se reconocían en los frutos ni en las hojas, y la luz fluctuaba con indecisión entre la madrugada y el ocaso, hubo una villa edificada sobre las laderas de una colina olvidada por los mapas,...
Había una delicada luz filtrándose entre las cortinas, capaz de esbozar tenues caricias sobre el pecho de Gabriel, que despertó con una extraña mezcla de ansiedad y esperanza. Así empezaban muchas de sus mañanas desde que había dejado atrás ...
El día huía ya, derramando los últimos ríos de oro viejo sobre la frontera. Entre los álamos resecos y la vasta soledad que zumbaba de chicharras y polvo, Gregor yacía apoyado en la tapia desmoronada de la cantina. Una estación más y sólo q...
El sol caía a plomo sobre el desfiladero, arrancando destellos dorados de la cuerna seca y los guijarros. Nada se movía en la aldea de Crosscreek, salvo el humo que subía parsimonioso de la chimenea del saloon y dos halcones midiendo círculos en...
La luna ardía con un blanco espectral sobre las llanuras y no existía sonido salvo el roce lejano de las ramas de álamo contra la techumbre de la casa de Thomas Durrell. Hacía horas que había reunido a sus hijas en la única habitación de pare...
En la frontera, el polvo del crepúsculo era más denso, espeso como el humo de una hoguera de cosas prohibidas. Los hombres montaban por ese sendero sólo si tenían el alma marcada, porque en las Colinas Sangrantes se pagaba caro el derecho a resp...
Entre las viejas metrópolis portuarias, en la grieta perenne donde la bruma de la industria mezclaba el futuro con lo innombrado, Maceo deambuló por la noche de aluminio. La calle humeante, las lámparas autosuficientes devorando sus sombras como ...
Cuando por fin descendí en la dársena de Trieste, una luz oblicua y levemente mortecina envolvía el puerto, como si la tarde vacilase en marcharse y la noche esperara, indolente, su turno de gobierno. Llevaba días navegando con el mínimo equipa...
La comunidad se extendía bajo una nube de vidrio, vasta y reluciente. Bajo la cúpula, la luz del sol era regulada, filtrada hasta suavizar la realidad de los vivos. Programadores de clima alteraban la lluvia en finos intervalos, mares de casas id...
La lluvia golpeaba con fuerza la cristalera del Penthouse de Tyler Cavanagh. Un perfil de confiado ejecutivo tecnológico, ojos que parecían escanear el entorno midiendo distancia y amenaza, Tyler repasaba los informes de acceso al servidor. No hab...
David Tremaine esperaba solo una noche tranquila. Solo una, tan solo eso. A sus cuarenta y dos años, se había acostumbrado al chasquido del portón al cerrarse y al crujido de las paredes antiguas de aquella casa victoriana en el suburbio. Afuera,...
El atardecer teñía de carmesí y oro la vasta extensión de la sabana, mientras el tren de vapor ralentizaba su marcha a la entrada de un villorrio polvoriento, perdido en la frontera meridional del África desconocida. Los postes telegráficos, r Leer más...
El estruendo era sordo, y parecía llegarle desde dentro de los huesos. Desde aquella línea irregular de trincheras excavadas entre estructuras mutiladas, Lucas Sinn percibía el pulso de la guerra como un tambor en la médula, al ritmo de las bota Leer más...
Nací en un pequeño y caluroso poblado del Transkei, llamado Mvezo, en el corazón rural del África austral, en 1918. Yo era uno de los trece hijos de Henry Mphakanyiswa, un hombre que, aunque perdió sus tierras y su título por enfrentarse a la Leer más...
El primer destello ocurrió a las 05:17, hora estándar en la región de los antiguos Himalayas. Nadie en la estación científica Gama-8, empotrada en el flanco sur del macizo, había notado el cambio inmediato en la luminosidad, apenas un leve mat Leer más...
La neblina bajaba torcida aquella noche sobre el estadio, con la suficiente densidad como para que los reflejos de las luces se hicieran halos fantasmales en cada rincón de la grada. Casi nadie miraba el partido en ese instante: el drama ocurría l Leer más...
Aquella mañana, cuando Manuel despertó, la luz tenue filtrándose desde la ventana apenas parecía querer anunciar el día. Tenía la costumbre de quedarse unos minutos en la cama, contemplando la danza de las motas de polvo y escuchando su propia Leer más...
Cuando los reflejos de las pantallas se volvieron más familiares que los rostros, y los nombres propios se perdieron bajo avatares luminosos, la ciudad se replegó sobre sí misma como un sueño inhóspito. Era una urbe suspendida en la vigilia con Leer más...
Era lunes cuando finalmente decidiste quedarte en casa. La luz entraba desde la rendija de la cortina y el polvo bailaba en el haz del sol como si supiera que solo tú lo mirabas. A lo lejos, el ruido de los camiones que descargan víveres en la tie Leer más...
He caminado por la última salina del oeste, cuando el sol todavía filtra su luz dorada entre los dedos temblorosos de las nubes. La maleza alta toca mis pantorrillas; la brisa huele fuerte a sal y al sudor seco de la tierra. He venido sola, pero s Leer más...
El viejo André bajó al bosque esa mañana con la misma calma de siempre, aunque sentía que algo diferente flotaba en el aire. Sus pasos eran lentos pero decididos y la brisa jugaba con los cabellos que le quedaban, plateados como la luna de la no Leer más...
Trémula lámpara que cuelga tal médula impregnada de aire rancio, temblorosa, aquí, justo donde los dedos se arrinconan contra sí mismos, el jadeo lentamente creciendo como un musgo sobre superficies pulidas, repitiendo. Hay un espejo. No de los Leer más...
Hubo un tiempo anterior a los nombres y a los calendarios, en el que los hombres desconocían la distinción entre el vigilia y los sueños, y las ciudades se levantaban y desvanecían al compás de la imaginación de algún dios indolente. De ese a Leer más...
El reloj marcaba las dos de la madrugada cuando Pilar sintió, por fin, que la ciudad la dejaba respirar. Caminaba sola, la chaqueta desgastada abrazando su figura menuda, entre las aceras húmedas de una Madrid insomne. Sabía que al cruzar la esqu Leer más...
Hay una grieta en el suelo del dormitorio de Hélène, una línea tan delgada que podría confundirse con la sombra que lanza una aguja olvidada. Hélène la descubrió una madrugada, cuando la ciudad dormía bajo la quietud densa del verano y su pe Leer más...
El carruaje se fracturó contra un bache del sendero como la respiración súbita de un moribundo, y Estella empujó la puerta de terciopelo con una mano enguantada, su corazón batiendo con una mezcla deliciosa de recelo y ansia. La cerca de hierro Leer más...
La escarcha aún gobernaba la orilla del río Tíber cuando los mensajeros enlutados llegaron a la villa de Livia Aelia. Sus sandalias resonaban suavemente sobre los húmedos mosaicos mientras portaban en alto un pliego lacrado con cera púrpura: la Leer más...
Todo comenzó en el apartamento 17B, donde Vivian, gerente de recursos humanos con una afición por los croissants robados de las reuniones matutinas, descubrió que su gatita Odette había decidido usar el buzón de los vecinos como caja de arena. Leer más...
Aquella primavera, la ciudad de Butterwick olía a tomate frito y nieve derretida, un contraste imposible que sólo notaban quienes creían en lo improbable. Bajo el toldo rojo y desteñido del anticuario Keeble, un hombre menudito con gafas azules Leer más...
En una de las antiguas mansiones de Hampstead, donde los jardines se aferran a la niebla como su último respiro, la familia Cresswell se reunió una tarde de marzo para la lectura del testamento del difunto patriarca. Las habitaciones, retorcidas d Leer más...
En las profundas y frías entrañas de la noche helénica, mucho después de que los héroes hubieran sellado su destino en canciones y las labores de los mortales parecieran minúsculas en comparación con los trabajos de los dioses, se tejía una Leer más...
Manuela cerró la puerta del apartamento que acababa de alquilar, sabiendo instintivamente que el aire estaba demasiado quieto. Era un sexto piso en una de esas casas antiguas del centro, techos altos, vigas de madera a la vista y ventanas que respi Leer más...
Una noche en Los Ángeles nunca es completamente silenciosa, ni aún en esos barrios donde el asfalto brilla bajo los faroles cansados y los gatos miran desde las azoteas con esa sabiduría inquietante. El detective Raymond Valli está sentado al vo Leer más...
Madame Fardel llevaba el abrigo apretado contra el pecho, aunque el clima no lo requería. Era un gesto aprendido, uno de esos movimientos automáticos que el cuerpo adopta cuando la vida lo ha acostumbrado a cruzar el barrio con los ojos bajos y el Leer más...
Había algo en la manera en que Oliver Dempsey movía la ceja izquierda cuando se sentía incómodo que podría haber puesto nerviosa incluso a una estatua de Trafalgar Square. Pero a Gemma Parker, de 35 años, le resultaba entrañable. Lo había no Leer más...
En una ciudad que lamía sus propias heridas con algarabía, los habitantes habían aprendido el arte supremo de mirarse en el reflejo de los escaparates sin jamás descifrar su imagen. La calle principal era el escenario de una procesión diaria de Leer más...
Un relámpago fragmentó el cielo sobre la ciudad adormilada, iluminando por instantes las ventanas mugrosas de los edificios descuidados. El ruido del trueno calló la sirena que solía entonar su quejido cada noche, recordando a todos que la vigil Leer más...
Era una noche en que la bruma reptaba densa por las calles desiertas de Arkham, aferrándose a los faroles y difuminando la realidad en una maraña de formas indeterminadas. El reloj de la biblioteca universitaria acababa de marcar las tres cuando s Leer más...
La lluvia golpeaba con fuerza la cristalera del Penthouse de Tyler Cavanagh. Un perfil de confiado ejecutivo tecnológico, ojos que parecían escanear el entorno midiendo distancia y amenaza, Tyler repasaba los informes de acceso al servidor. No hab Leer más...
El día huía ya, derramando los últimos ríos de oro viejo sobre la frontera. Entre los álamos resecos y la vasta soledad que zumbaba de chicharras y polvo, Gregor yacía apoyado en la tapia desmoronada de la cantina. Una estación más y sólo q Leer más...
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