En las profundas y frías entrañas de la noche helénica, mucho después de que los héroes hubieran sellado su destino en canciones y las labores de los mortales parecieran minúsculas en comparación con los trabajos de los dioses, se tejía una ...
La noche había caído suavemente sobre el pequeño templo situado en la ladera de la colina. Las lámparas de aceite resplandecían con una luz delicada, titilante, que parecia danzar con cada brisa que pasaba entre las cortinas de papel. En el cen...
El aroma siempre la precedía: jazmines, un matiz de cuero viejo, cristales limpios días de tormenta. Cecilia se detenía cada mañana ante el espejo del recibidor, preguntándose quién sería hoy. Los lunes era más fácil: el cansancio, el terro...
La anciana Adela solía despertar antes de que el campanario cantara la primera hora, cuando la bruma aún era un manto espeso y blanco que cubría las piedras del pueblo. La soledad no era novedad: el eco de sus pasos servía como compañía en las...
La tarde lamía los cristales con la lengua gris de la llovizna pertinaz, esa que hace calar en los huesos un desasosiego semejante al de las cartas sin responder. En la casa del número 17, calle de Corredera Alta, don Vicente Fernández, funcionar...
Recostado contra el muro de concreto, el detective Artur Blando aguardaba. Afuera, la madrugada llovía sobre la ciudad y reventaba charcos donde sólo los taxis se atrevían a pasar. Artur pasaba el pulgar sobre el dorso de su carta de identificaci...
Capítulo 6: El Nuevo Pacto La primera mañana sin guerra fue, ante todo, un silencio. Ni los tambores sordos de alarma ni el clamor de la batalla llenaban las galerías subterráneas del Refugio de los Desterrados. Erya despertó bajo un tapiz de b...
Nadie recuerda el nombre exacto del hombre que llegó de refuerzo aquella madrugada de marzo, cuando la humedad se pegaba como una segunda piel y el mundo terminaba en el tronco podrido de un árbol muerto al borde de la trinchera. Cayó de rodillas...
El siamés de la ventana pelaba el lomo contra el vidrio sucio con la misma insistencia con que la ciudad martilleaba mi cráneo cada madrugada. Afuera, la lluvia mezclaba sangre y humo en los charcos del asfalto vencido. La sirena lejana me hizo re...
Se dice, y quien lo niegue sabrá de la ceguera voluntaria de la sociedad contemporánea, que la respetable Sociedad de Provechosos Inútiles se reunía todos los jueves en el vetusto salón de Willoughby, entre la indescriptible hedentina a cuero y...
Bernardina Rubio era una señora respetable de mediana edad, con tantos gatos como sombreros de copa (diecisiete, para quienes necesitan certezas). Vivía en la esquina de una ciudad donde los vecinos aún se saludaban y compartían memeces por deba...
Carla se despertó sudando, la fina sábana enredada en sus tobillos, el corazón retumbando un ritmo algo fuera de lo humano. Corrió las cortinas y una luna enorme y rojiza colgaba en el cielo, demasiado cerca, como si vigilara la ciudad en vez de...
El semáforo parpadeaba en rojo mientras la lluvia tejía hilos finos sobre los parabrisas sucios. El detective Gallagher odiaba el sonido de sus propios pasos, el grito distante de un autobús, y el fulgor metálico de las alcantarillas atascadas. ...
Cuando Emma Chilcott descendió del carruaje, aún se aferraba al guante derecho con una mano trémula, como si ese pequeño suceso albergara la clave para conservar su dignidad. Bajo el cielo blanco de noviembre, la mansión de Ryehill se erguía s...
Capítulo 5: El Retorno del Guardián La tierra vibró durante la noche, como si un corazón subterráneo padeciera el pulso de una guerra anunciada. Erya lo sintió en el fondo de sus huesos, acurrucada en una oquedad de piedra junto a Naor y los d...
Me llamo Malcolm Little, aunque ese nombre ya lo dejé atrás hace mucho, enterrado con los miedos y las cadenas de un pasado tejido con la brutalidad de la injusticia. Crecí escuchando las historias que mi madre me contaba sobre nuestros ancestros...
El sendero es angosto, serpenteando entre helechos gigantescos y troncos oscuros cubiertos de líquenes. La penumbra y el silencio parecen haber tejido un pacto en el que el corazón humano tiene dificultad para latir a su propio ritmo. Camino despa...
La noche recoge en su vientre los fragmentos disueltos del vapor amarillo que sube, como en sueños malhumorados. Hay un hombre –no lo hay– que camina; a la vez arrastra sus propias piernas echadas de mercurio, y éstas le devuelven la mirada, s...
Piezas de tiempo colgaban del techo cuando entré en la peluquería, como si alguien hubiese decidido que la gravedad era una sugerencia más que una ley. Dos sillas de barbero giraban solas en la penumbra, atadas a la pared con cadenas de caucho ag...
Miras las manos, y piensas que esas líneas antiguas, cruzando la piel como cauces secos, nunca te traicionarían. Las peleas —las verdaderas, no esas que se muestran en la pantalla, con coreografías estudiadas— dejan un sabor a miedo rancio y ...
En una época donde los dioses habían fatigado el trabajo de dar forma al mundo y se habían retirado a observarlos desde las sombras del tiempo, existió una ciudad llamada Syban, que ningún mapa se atrevió a registrar y cuyo nombre sólo se pro...
Era una noche en que los dioses giraban con lentitud las esferas de estrellas, y la luna, apenas visible tras los cendales de nubes, parecía un ojo cansado que observaba la tierra con fastidio. En la antigua Jonia, mucho antes de que los hombres es...
Capítulo 4: El Refugio de los Desterrados La entrada al Refugio de los Desterrados era casi invisible: una hendidura entre rocas cubiertas de musgo y helechos, vista únicamente por aquellos que sabían adónde mirar o que, como Erya, estaban guiad...
Cuando los vientos de la fortuna me arrojaron al umbral de mi cuarta década, lejos quedaban los días en que, con cuchara de madera y ansias ingenuas, creía poder hollar cada rincón de mi ciudad natal. Ahora, aceptando el encargo de la Sociedad G...
El atardecer teñía de carmesí y oro la vasta extensión de la sabana, mientras el tren de vapor ralentizaba su marcha a la entrada de un villorrio polvoriento, perdido en la frontera meridional del África desconocida. Los postes telegráficos, r Leer más...
El estruendo era sordo, y parecía llegarle desde dentro de los huesos. Desde aquella línea irregular de trincheras excavadas entre estructuras mutiladas, Lucas Sinn percibía el pulso de la guerra como un tambor en la médula, al ritmo de las bota Leer más...
Nací en un pequeño y caluroso poblado del Transkei, llamado Mvezo, en el corazón rural del África austral, en 1918. Yo era uno de los trece hijos de Henry Mphakanyiswa, un hombre que, aunque perdió sus tierras y su título por enfrentarse a la Leer más...
El primer destello ocurrió a las 05:17, hora estándar en la región de los antiguos Himalayas. Nadie en la estación científica Gama-8, empotrada en el flanco sur del macizo, había notado el cambio inmediato en la luminosidad, apenas un leve mat Leer más...
La neblina bajaba torcida aquella noche sobre el estadio, con la suficiente densidad como para que los reflejos de las luces se hicieran halos fantasmales en cada rincón de la grada. Casi nadie miraba el partido en ese instante: el drama ocurría l Leer más...
Aquella mañana, cuando Manuel despertó, la luz tenue filtrándose desde la ventana apenas parecía querer anunciar el día. Tenía la costumbre de quedarse unos minutos en la cama, contemplando la danza de las motas de polvo y escuchando su propia Leer más...
Cuando los reflejos de las pantallas se volvieron más familiares que los rostros, y los nombres propios se perdieron bajo avatares luminosos, la ciudad se replegó sobre sí misma como un sueño inhóspito. Era una urbe suspendida en la vigilia con Leer más...
Era lunes cuando finalmente decidiste quedarte en casa. La luz entraba desde la rendija de la cortina y el polvo bailaba en el haz del sol como si supiera que solo tú lo mirabas. A lo lejos, el ruido de los camiones que descargan víveres en la tie Leer más...
He caminado por la última salina del oeste, cuando el sol todavía filtra su luz dorada entre los dedos temblorosos de las nubes. La maleza alta toca mis pantorrillas; la brisa huele fuerte a sal y al sudor seco de la tierra. He venido sola, pero s Leer más...
El viejo André bajó al bosque esa mañana con la misma calma de siempre, aunque sentía que algo diferente flotaba en el aire. Sus pasos eran lentos pero decididos y la brisa jugaba con los cabellos que le quedaban, plateados como la luna de la no Leer más...
Trémula lámpara que cuelga tal médula impregnada de aire rancio, temblorosa, aquí, justo donde los dedos se arrinconan contra sí mismos, el jadeo lentamente creciendo como un musgo sobre superficies pulidas, repitiendo. Hay un espejo. No de los Leer más...
Hubo un tiempo anterior a los nombres y a los calendarios, en el que los hombres desconocían la distinción entre el vigilia y los sueños, y las ciudades se levantaban y desvanecían al compás de la imaginación de algún dios indolente. De ese a Leer más...
El reloj marcaba las dos de la madrugada cuando Pilar sintió, por fin, que la ciudad la dejaba respirar. Caminaba sola, la chaqueta desgastada abrazando su figura menuda, entre las aceras húmedas de una Madrid insomne. Sabía que al cruzar la esqu Leer más...
Hay una grieta en el suelo del dormitorio de Hélène, una línea tan delgada que podría confundirse con la sombra que lanza una aguja olvidada. Hélène la descubrió una madrugada, cuando la ciudad dormía bajo la quietud densa del verano y su pe Leer más...
El carruaje se fracturó contra un bache del sendero como la respiración súbita de un moribundo, y Estella empujó la puerta de terciopelo con una mano enguantada, su corazón batiendo con una mezcla deliciosa de recelo y ansia. La cerca de hierro Leer más...
La escarcha aún gobernaba la orilla del río Tíber cuando los mensajeros enlutados llegaron a la villa de Livia Aelia. Sus sandalias resonaban suavemente sobre los húmedos mosaicos mientras portaban en alto un pliego lacrado con cera púrpura: la Leer más...
Todo comenzó en el apartamento 17B, donde Vivian, gerente de recursos humanos con una afición por los croissants robados de las reuniones matutinas, descubrió que su gatita Odette había decidido usar el buzón de los vecinos como caja de arena. Leer más...
Aquella primavera, la ciudad de Butterwick olía a tomate frito y nieve derretida, un contraste imposible que sólo notaban quienes creían en lo improbable. Bajo el toldo rojo y desteñido del anticuario Keeble, un hombre menudito con gafas azules Leer más...
En una de las antiguas mansiones de Hampstead, donde los jardines se aferran a la niebla como su último respiro, la familia Cresswell se reunió una tarde de marzo para la lectura del testamento del difunto patriarca. Las habitaciones, retorcidas d Leer más...
En las profundas y frías entrañas de la noche helénica, mucho después de que los héroes hubieran sellado su destino en canciones y las labores de los mortales parecieran minúsculas en comparación con los trabajos de los dioses, se tejía una Leer más...
Manuela cerró la puerta del apartamento que acababa de alquilar, sabiendo instintivamente que el aire estaba demasiado quieto. Era un sexto piso en una de esas casas antiguas del centro, techos altos, vigas de madera a la vista y ventanas que respi Leer más...
Una noche en Los Ángeles nunca es completamente silenciosa, ni aún en esos barrios donde el asfalto brilla bajo los faroles cansados y los gatos miran desde las azoteas con esa sabiduría inquietante. El detective Raymond Valli está sentado al vo Leer más...
Madame Fardel llevaba el abrigo apretado contra el pecho, aunque el clima no lo requería. Era un gesto aprendido, uno de esos movimientos automáticos que el cuerpo adopta cuando la vida lo ha acostumbrado a cruzar el barrio con los ojos bajos y el Leer más...
Había algo en la manera en que Oliver Dempsey movía la ceja izquierda cuando se sentía incómodo que podría haber puesto nerviosa incluso a una estatua de Trafalgar Square. Pero a Gemma Parker, de 35 años, le resultaba entrañable. Lo había no Leer más...
En una ciudad que lamía sus propias heridas con algarabía, los habitantes habían aprendido el arte supremo de mirarse en el reflejo de los escaparates sin jamás descifrar su imagen. La calle principal era el escenario de una procesión diaria de Leer más...
Un relámpago fragmentó el cielo sobre la ciudad adormilada, iluminando por instantes las ventanas mugrosas de los edificios descuidados. El ruido del trueno calló la sirena que solía entonar su quejido cada noche, recordando a todos que la vigil Leer más...
Era una noche en que la bruma reptaba densa por las calles desiertas de Arkham, aferrándose a los faroles y difuminando la realidad en una maraña de formas indeterminadas. El reloj de la biblioteca universitaria acababa de marcar las tres cuando s Leer más...
La lluvia golpeaba con fuerza la cristalera del Penthouse de Tyler Cavanagh. Un perfil de confiado ejecutivo tecnológico, ojos que parecían escanear el entorno midiendo distancia y amenaza, Tyler repasaba los informes de acceso al servidor. No hab Leer más...
El día huía ya, derramando los últimos ríos de oro viejo sobre la frontera. Entre los álamos resecos y la vasta soledad que zumbaba de chicharras y polvo, Gregor yacía apoyado en la tapia desmoronada de la cantina. Una estación más y sólo q Leer más...
Copyrights © 2025 Ficcionalia.com. Todos los derechos reservados.
¿Te has leido el relato? Nos gustaría que lo valorases para que así otros lectores vean los relatos más interesantes.






