La ciudad no dormÃa, nunca lo hacÃa. Una niebla azulada reptaba entre los megabloques, filtrándose por rendijas y respiraderos, tragándose las luces más pálidas y dejando chispazos de neón a la deriva como medusas en un mar sombrÃo. Desde la...
Era el undécimo invierno desde que se abriera el paso —o el desgarro, según los fÃsicos más inclinados al drama—. Las rutas temporales se ramificaban desde la vieja estación de Mireille, una estructura circular de vigas oxidadas y cristales...
Nunca olvidaré el primer sonido que hizo la nave cuando cruzó el Cinturón de Thalassa. Fue algo más allá del crujido metálico común de las embarcaciones siderales: una resonancia de campanas ahogadas muy por debajo del umbral auditivo, pero q...
El viento ululaba sobre los vestigios de lo que alguna vez fue la calle mayor de la Ciudad Autónoma. Su sonido era la única compañÃa fiel de Cedric en una noche en que la temperatura se desplomaba sin remordimiento, como una condena para quienes...
Eran las tres de la mañana y la ciudad palpitaba bajo la costra de neón. Case, acodado sobre la mesa curva de un bar resonante, se ajustó la manga del jacket y observó los strings de datos flotando en el aire, proyecciones fantasmas que sólo po...
HabÃa nacido bajo un cielo ahumado, donde los zepelines acababan siendo cuervos sobrevolando las torres trémulas de la ciudad, y donde las calles exhalaban el aroma aceitoso de lo posible y la fatiga de lo que nunca llegó a ser. Rue du Arsenal, d...
La historia comienza en una oficina anodina del centro de Seattle, donde el aire acondicionado resopla como un animal viejo y enfermo. AllÃ, en una morgue de software donde los ingenieros mueren por dentro mientras sus proyectos son revividos para ...
La noche comenzaba a envolver los árboles con sombra lÃquida cuando Daniel notó el reblandecimiento de los ruidos domésticos. La taza sobre la mesa tembló ligeramente, como si una presencia invisible hubiese rozado el mantel. La más leve anoma...
El retumbar grave de los impulsores se dispersaba en el casco de la nave como las últimas vibraciones de un gong. AsÃ, cada uno de los oficiales de la August Natasha sabÃa que estaban a punto de penetrar la Zona de Transición, aquella frontera a...
Las autopistas de datos crecen donde antes sólo habÃa la lenta progresión de los pensamientos humanos. Roan, sentado en el borde astillado de una cama que no le pertenece, examina la ciudad que titila en el otro lado del vidrio. Los anuncios parp...
La lluvia caÃa, fina, persistente, un manto grisáceo que destiñó los últimos rastros de color del mundo. En los escombros de lo que alguna vez fue una avenida, los huesos blanqueados de un perro yacÃan entre botellas derretidas y cascotes de h...
El viento no cantaba ya sobre la piel del mundo como antes, cuando las estaciones eran reconocibles y la diferencia entre primavera y otoño estaba escrita en cada rama, en el pulso de las raÃces. Ahora, el viento arrastraba consigo sólo residuos ...
El olor acre del aceite sintético era más penetrante que nunca en la estación de transferencia de Orion Lane, como si la ciudad hubiera decidido sudar el miedo de un millón de habitantes en vez de simple sudor. Cinthya levantó la mirada cuando ...
AmanecÃa con la promesa oxidada de un dÃa improbable, y los hannafords ya habÃan copado los raÃles del distrito decimonónico. Entre las lanzaderas de cobre y la bruma envenenada de los lomos del Támesis, Harriet St. James bajaba la escalera de...
Cuando era niño y vivÃa en Tucson, las tardes se extendÃan en mi memoria como filamentos de metal fundido. Era 2042, y la gente hablaba de la quietud del aire, el polvo dorado y los rumores susurrados sobre los primeros saltos cronotrópicos: una...
La "Medusa" brillaba en la penumbra del ducto interestelar, deslizándose por la matriz espacio-temporal como una silueta en el agua turbia de un lago ancestral. El capitán Liem, de cabellos como sombra y ojos reflejando la última ruina conocida d...
Era la medianoche cuando Everett Alencar encendió, por última vez, el brillante anillo de cobre que rodeaba el acelerador en su laboratorio clandestino. HabÃa pasado ocho años en la penumbra de una ciudad que nunca dormÃa, pero que tampoco acab...
La ciudad respiraba con dificultad. Siempre habÃa escuchado la teorÃa de que las cosas vivas respiran, pero ¿y los lugares? Ahora, bajo el zumbido constante de los generadores y la luz estéril de los faroles volcados de energÃa solar, me parecÃ...
La ciudad estaba dormida bajo la palidez de un cielo violetáceo, tan quieta que sólo el zumbido sordo de los cañones neumáticos, en lo alto de las torres oxidadas, rompÃa la quietud. Abdiel Tern caminaba desnudo de memoria—nadie en sus tiem...
Las calles duermen bajo una capa de ceniza que, a cada paso, se levanta apenas un suspiro, como si la tierra respirara todavÃa, a pesar de todo. Robert camina despacio, sorteando charcos de agua aceitosa donde antes hubo parques y risas de niños. ...
El zeppelÃn de la Condesa se cernÃa sobre la ciudad, tan silencioso que solo los pájaros lo creÃan una nube extraviada. Desde las cubiertas henchidas de vapor, escudriñaba el Trammel, el laberinto de hierro que rodeaba la corte y la mantenÃa c...
La ciudad nunca duerme; exhala sus vahos cibernéticos por las miles de heridas que le infligen los arcokioscos, los drones emitiendo anuncios y la danza incesante de vehÃculos aerodeslizadores. Siento el hormigueo metálico en la nuca, una inquiet...
Las visiones regresaban cada vez con mayor nitidez. Al principio, era sólo un leve estremecimiento, como una carga estática en la lengua antes de la tormenta. Pero en las últimas noches, la realidad misma parecÃa perder densidad, y la lluvia, cu...
Lady Isolde Prescott observaba el cielo opaco de Londres tras los cristales de su torre, donde relámpagos lilas cortaban la bruma perpetua. La ciudad era un reloj enorme y enfermo, cada calle movida por nervios de vapor y dientes de bronce. Desde la...
El primer destello ocurrió a las 05:17, hora estándar en la región de los antiguos Himalayas. Nadie en la estación cientÃfica Gama-8, empotrada en el flanco sur del macizo, habÃa notado el cambio inmediato en la luminosidad, apenas un leve mat Leer más...
La lluvia caÃa en hilos tan finos que parecÃan rozar la piel como las notas de una melodÃa olvidada. Entre las torres de concreto y vidrio, allà donde la ciudad misma parecÃa retorcerse bajo el peso de sus propios sueños, Akira se deslizó a t Leer más...
El primer destello ocurrió a las 05:17, hora estándar en la región de los antiguos Himalayas. Nadie en la estación cientÃfica Gama-8, empotrada en el flanco sur del macizo, habÃa notado el cambio inmediato en la luminosidad, apenas un leve mat Leer más...
El viento atravesaba la avenida desierta, arrastrando jirones de papeles convertidos en filigrana blanca, repitiendo su giro ciego en torno a los huesos agrietados de un mundo que no terminaba nunca de morir. A lo lejos, encaramado sobre los cimient Leer más...
No puedo recordar el nombre que tuve antes de la dispersión. Sé que algún dÃa, tal vez en otra vida o en la matriz de una conciencia que apenas puedo calificar como mÃa, respondà al acento de un nombre breve Leer más...
En el corazón de la vetusta ciudad de Brastin, entre tejados encabalgados y torres de hierro cubiertas de hollÃn, la niebla refulgÃa bajo el sol postrero, mientras locomotoras de cobre lanzaban sus rugidos al atardecer. Era un tiempo en que el va Leer más...
Entre las viejas metrópolis portuarias, en la grieta perenne donde la bruma de la industria mezclaba el futuro con lo innombrado, Maceo deambuló por la noche de aluminio. La calle humeante, las lámparas autosuficientes devorando sus sombras como Leer más...
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