En el corazón de la vetusta ciudad de Brastin, entre tejados encabalgados y torres de hierro cubiertas de hollín, la niebla refulgía bajo el sol postrero, mientras locomotoras de cobre lanzaban sus rugidos al atardecer. Era un tiempo en que el va...
El reloj de la estación principal marcaba faltando cinco minutos para la medianoche, pero la niebla era tan densa que incluso los pájaros mecánicos habían dejado de trinar sus melodías de engranajes. Edwina Griffith, con los guantes de trabajo ...
Bajo un cielo siempre cubierto de vapores aceitosos y lejanas columnas de humo, la ciudad de Rástiga resplandecía con luces eléctricas opacas clavadas en la espesa bruma. Nadie podía decir exactamente dónde comenzaban los zócalos de hierro for...
Había nacido bajo un cielo ahumado, donde los zepelines acababan siendo cuervos sobrevolando las torres trémulas de la ciudad, y donde las calles exhalaban el aroma aceitoso de lo posible y la fatiga de lo que nunca llegó a ser. Rue du Arsenal, d...
Amanecía con la promesa oxidada de un día improbable, y los hannafords ya habían copado los raíles del distrito decimonónico. Entre las lanzaderas de cobre y la bruma envenenada de los lomos del Támesis, Harriet St. James bajaba la escalera de...
El zeppelín de la Condesa se cernía sobre la ciudad, tan silencioso que solo los pájaros lo creían una nube extraviada. Desde las cubiertas henchidas de vapor, escudriñaba el Trammel, el laberinto de hierro que rodeaba la corte y la mantenía c...
Lady Isolde Prescott observaba el cielo opaco de Londres tras los cristales de su torre, donde relámpagos lilas cortaban la bruma perpetua. La ciudad era un reloj enorme y enfermo, cada calle movida por nervios de vapor y dientes de bronce. Desde la...
El primer destello ocurrió a las 05:17, hora estándar en la región de los antiguos Himalayas. Nadie en la estación científica Gama-8, empotrada en el flanco sur del macizo, había notado el cambio inmediato en la luminosidad, apenas un leve mat Leer más...
La lluvia caía en hilos tan finos que parecían rozar la piel como las notas de una melodía olvidada. Entre las torres de concreto y vidrio, allí donde la ciudad misma parecía retorcerse bajo el peso de sus propios sueños, Akira se deslizó a t Leer más...
El primer destello ocurrió a las 05:17, hora estándar en la región de los antiguos Himalayas. Nadie en la estación científica Gama-8, empotrada en el flanco sur del macizo, había notado el cambio inmediato en la luminosidad, apenas un leve mat Leer más...
El viento atravesaba la avenida desierta, arrastrando jirones de papeles convertidos en filigrana blanca, repitiendo su giro ciego en torno a los huesos agrietados de un mundo que no terminaba nunca de morir. A lo lejos, encaramado sobre los cimient Leer más...
No puedo recordar el nombre que tuve antes de la dispersión. Sé que algún día, tal vez en otra vida o en la matriz de una conciencia que apenas puedo calificar como mía, respondí al acento de un nombre breve Leer más...
Entre las viejas metrópolis portuarias, en la grieta perenne donde la bruma de la industria mezclaba el futuro con lo innombrado, Maceo deambuló por la noche de aluminio. La calle humeante, las lámparas autosuficientes devorando sus sombras como Leer más...
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