— La humedad de la niebla se pegaba a las barbas y a los jejenes, formando una capa viscosa sobre la piel curtida de Rudolf Steiner. El mundo a su alrededor era un mosaico de grises y esmeraldas, recortado a ratos por el destello de una bayoneta...
La luna brillaba, pálida y distante, sobre la llanura arrasada. Era el año del Consulado de Servius y nadie desconocía la fama de Roma, pero más allá de sus fronteras latía un mundo indómito, henchido de sueños y traiciones, donde los hombre...
En la bruma dorada del alba, cuando las caravanas abandonan las sombras frescas del Valle del Nilo y los hombres grandes enterrados hace milenios susurran a través de las grietas de la arena, sir Edward Blackwood, caballero de fría mirada y coraz...
El viento lamía con gruñidos las colinas de la Vendée, trayendo consigo el olor a pólvora antigua y sangre fresca. Jean-Baptiste Charcot acomodó la bayoneta en el cinto y apretó el papel arrugado en su chaqueta, la carta lacrada con las palabr...
La noche era oscura como la conciencia de un hombre traicionado. En la inmensa llanura, bañada por la luz de una luna que apenas lograba atravesar las brumas del Éufrates, cabalgaba Friedrich von Hohenloh, con el corazón palpitando al ritmo de su...
Había una sala secreta excavada en la profundidad de los acantilados que abrazaban la costa del Adriático, donde la luz del mediodía se filtraba a través de los respiraderos de piedra, arrojando arabescos dorados sobre los mapas y cofres desperd...
Yo, Samuel Greeley, escribo estas líneas con la vehemencia de quien busca expiar los pecados que la memoria arrastra y el tiempo olvida. Era el año de 1714 cuando arribé a los terrenos septentrionales de Inglaterra, siendo un joven comerciante amb...
El atardecer teñía de carmesí y oro la vasta extensión de la sabana, mientras el tren de vapor ralentizaba su marcha a la entrada de un villorrio polvoriento, perdido en la frontera meridional del África desconocida. Los postes telegráficos, r Leer más...
El crepúsculo incendiaba las vastas dunas, teñidas de escarlata y oro bajo el soplo cálido del viento sharawi. En la meseta de Iltan, conocida como el Confín del Mundo, el explorador Gabriel Renard ajustó la venda sobre su muñeca herida y dobl Leer más...
El atardecer teñía de carmesí y oro la vasta extensión de la sabana, mientras el tren de vapor ralentizaba su marcha a la entrada de un villorrio polvoriento, perdido en la frontera meridional del África desconocida. Los postes telegráficos, r Leer más...
El viento aullaba como el grito desterrado de una bestia invisible, y todo cuanto antes fue tierra fértil y abundante, ahora era un yermo cruel y despojado de piedad. Arnold Deane, exfuncionario del gobierno colonial, despertó entre retazos de sac Leer más...
Cuando por fin descendí en la dársena de Trieste, una luz oblicua y levemente mortecina envolvía el puerto, como si la tarde vacilase en marcharse y la noche esperara, indolente, su turno de gobierno. Llevaba días navegando con el mínimo equipa Leer más...
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