Había algo en la manera en que Oliver Dempsey movía la ceja izquierda cuando se sentía incómodo que podría haber puesto nerviosa incluso a una estatua de Trafalgar Square. Pero a Gemma Parker, de 35 años, le resultaba entrañable. Lo había no...
Las luces de la casa de campo titilaban a través de la bruma azulada del atardecer, como si el viejo edificio, aferrado a su manto de hiedra, contuviera secretos que solo el tiempo entiende. Maite cruzó el sendero flanqueado de robles, dejando que...
El teléfono vibró en medio de la oscuridad, rompiendo el susurro de la tormenta que azotaba Londres aquella noche. Ella se aferró a la sábana, sintiendo las lágrimas mezclarse con el sudor helado de la duda mientras las gotas martillaban el cri...
La noche en la que la tormenta sacudió el pueblo, Elise supo que su vida estaba a punto de cambiar para siempre. Desde que llegó a Cedar Creek tras su divorcio, buscando paz en la cabaña heredada de su abuela, había sentido que algo la miraba en...
La tarde caía sobre la mansión Redbrook, entrelazando los jardines con la suavidad dorada de un sol de verano agotado. Caroline Ashcroft contemplaba la extensa pradera desde la ventana de la biblioteca, sus dedos inquietos trazando arabescos en el...
La ciudad nunca duerme, pero Clara se movía por ella como si caminara en sueños. Esa tarde, la lluvia amainaba sobre los ventanales de la cafetería en la esquina de Ocampo y Libertad, haciendo que las luces de neón flotaran en los charcos como p...
Cornelius P. Leclerc, hombre de costumbres tempranas y desayunos solitarios, tenía una barba perfectamente recortada y la costumbre de corregir con el lápiz cada carta publicitaria que le llegaba mal escrita. Vigilaba el vecindario a través de su...
El vapor ascendía delicadamente de la taza de té, dibujando efímeras formas en el aire quieto del atardecer. En la estancia había una luz dorada que jugaba a deslizarse sobre los muebles, a besar los pliegues de las cortinas, y a colarse por el ...
A la sombra de un bosque crepuscular, en un rincón apartado del mundo donde el tiempo parecía fluir de manera distinta, Isobel Deane aguardaba. El aire olía a tierra húmeda mientras la lluvia insistía en salpicar los altos helechos y el vapor t...
La noche caía sobre Londres con la silenciosa promesa de un secreto. Había algo en ese aire húmedo, algo bajo la piel de la ciudad que sólo emergía cuando la luna se deslizaba entre nubes oscuras. Dahlia caminaba deprisa, su abrigo abrazando su...
La luz de la tarde se filtraba tímidamente por los vitrales de la mansión Brentwell, lanzando destellos color ámbar sobre el papel rasgado de una carta que nadie debía leer. Eleanor mantenía los dedos ateridos sobre el sello delicadamente abier...
Hay noches extensas donde el silencio parece decir más que cualquier palabra. En una de esas, Clara volvió a encontrarse con su reflejo en el ventanal del apartamento diminuto que alquilaba en el centro de la ciudad. Desde que Mateo se había ido,...
La primera vez que Flora Pinkerton tropezó con Harry Lawless, llevaba una pila tan alta de libros que sólo podía ver la punta de su propia nariz... Y eso que la famosa magnolia azul de la entrada de la biblioteca municipal (un portento botánico ...
Antes de seguir, sería justo advertir que Emma no era una mujer a la que se le pudieran confiar tres cosas: una planta, un libro sin leer y el contenido de una taza de café sobre una alfombra blanca. Quizás fuera por su tendencia a soñar despier...
A la orilla de un lago tranquilo en las afueras de Yásnaya, una antigua finca se alzaba entre la bruma matutina. Entre sus paredes carcomidas y retratos cubiertos de polvo habitaban los recuerdos de una historia que nunca encontró su final, tan sÃ...
La noche aullaba sobre las vastas extensiones de los páramos, recubriendo de escarcha los matorrales retorcidos y los pajonales adormecidos, cuando la diligencia se detuvo ante las verjas oxidadas de la mansión Thornton. Un farol tembloroso apenas...
El viento de junio hacía deslizar las hojas por aquel largo andén donde Clara esperaba cada tarde. Lo que para otros era rutina –el silbido del tren, los pasos apresurados de viajeros ajenos, las ruedas que a veces chirriaban como un quejido vie...
El reloj de la posada vieja latía en la penumbra, sus golpes marcaban un tiempo que parecía flotar fuera del mundo, igual que las motas de polvo danzando en el aire denso del pasillo. Margot llegó a ese lugar una lluvia de marzo, con el vestido e...
El crepitar del fuego era apenas un murmullo frente al concierto incesante de la lluvia. Afuera, las ramas se arqueaban bajo el peso del agua y el mundo parecía tan lejano como un recuerdo. Ellen permanecía quieta, de pie junto a la ventana pequeÃ...
El atardecer de Thornbury Hall llegaba inquieto, tintado por un zafiro pálido que iba cediendo ante las primeras brasas del crepúsculo, y el aire, perfumado tras la reciente lluvia, llenaba el salón con sueños de campos y almizcle, mientras el r...
Era un martes de esos en los que la ciudad parecía más apagada, arrastrando la neblina por las aceras y filtrando el sol en pálidas pinceladas sobre los edificios antiguos. Ana cruzaba la plaza sin prisa, dejando a cada paso una estela de pensami...
El atardecer caía lento, con ese andar solemne y casi sagrado que envuelve las últimas luces antes de que el silencio de la noche reclame el campo. Afuera, los álamos susurraban entre ellos, altos, orgullosos, y la brisa traía la fragancia espes...
Llovía como si el cielo hubiera olvidado cerrar el grifo aquel lunes. Alyssa nunca caminaba de casa al trabajo, pero ese día su coche decidió descansar en silencio, sin más explicación que una batería muerta y la llamada incierta de una grúa ...
El sol se derramaba en la alfombra desteñida de la veranda de Halfield Manor, allí donde Catherine Lynwood se sentaba a leer las cartas amarillas de hacía tanto tiempo, cartas cuyas esquinas suaves aún desprendían leve fragancia de lavanda, una...
Había algo en la manera en que Oliver Dempsey movía la ceja izquierda cuando se sentía incómodo que podría haber puesto nerviosa incluso a una estatua de Trafalgar Square. Pero a Gemma Parker, de 35 años, le resultaba entrañable. Lo había no Leer más...
Había algo en la manera en que Oliver Dempsey movía la ceja izquierda cuando se sentía incómodo que podría haber puesto nerviosa incluso a una estatua de Trafalgar Square. Pero a Gemma Parker, de 35 años, le resultaba entrañable. Lo había no Leer más...
La ciudad nunca duerme, pero Clara se movía por ella como si caminara en sueños. Esa tarde, la lluvia amainaba sobre los ventanales de la cafetería en la esquina de Ocampo y Libertad, haciendo que las luces de neón flotaran en los charcos como p Leer más...
La tarde caía sobre la mansión Redbrook, entrelazando los jardines con la suavidad dorada de un sol de verano agotado. Caroline Ashcroft contemplaba la extensa pradera desde la ventana de la biblioteca, sus dedos inquietos trazando arabescos en el Leer más...
La noche en la que la tormenta sacudió el pueblo, Elise supo que su vida estaba a punto de cambiar para siempre. Desde que llegó a Cedar Creek tras su divorcio, buscando paz en la cabaña heredada de su abuela, había sentido que algo la miraba en Leer más...
El teléfono vibró en medio de la oscuridad, rompiendo el susurro de la tormenta que azotaba Londres aquella noche. Ella se aferró a la sábana, sintiendo las lágrimas mezclarse con el sudor helado de la duda mientras las gotas martillaban el cri Leer más...
Copyrights © 2025 Ficcionalia.com. Todos los derechos reservados.
¿Te has leido el relato? Nos gustaría que lo valorases para que así otros lectores vean los relatos más interesantes.






