El sudor cae, salado y obstinado, por la frente de Roger McTavish justo antes de penetrar el cuadrilátero del viejo Templo de la Paz. Afuera, la ciudad consigue murmurar músicas más dulces, pero aquí dentro, bajo las lámparas colgantes, solo im...
Lo llaman “El Discovery” porque nadie sabe su nombre verdadero. Bajó del bus en la esquina donde el Bronx y el sur se besan con mala leche y cruzó la ciudad cargando su único tesoro: una bolsa raída con un par de guantes de cuero, una sudade...
Nevaba afuera, pero la nevada era una excusa. Una justificación para el olor a sudor, cuero y linimento que empapaba el sótano hondo de la avenida Grant. El ring estaba quieto, como un animal dormido, y por la ventana de ventilación la noche empu...
No es la primera vez que Gerry siente el aire húmedo del gimnasio mezclarse con el polvillo de yeso que cae desde el techo rajado. A veces, piensa, más que un lugar para entrenar, este cuadrilátero es una lona donde los perdedores encuentran siti...
Cuando Lucas tiró del saco de viaje sobre el asfalto húmedo, supo que no regresaría igual. El hotel era barato y tenía la moqueta manchada, pero no buscaba comodidad; le bastaba la cama y el agua caliente, no mucho más. Había venido por trabaj...
Dicen que los lunes vienen con resaca hasta para quienes no bebieron el domingo. Pero a mí la resaca me empezó el viernes, cuando el viejo Tacho me llamó tres veces al móvil y yo ignoré a las tres. Es mi entrenador desde hace quince años y cad...
El gimnasio olía a madera envejecida, linimento y derrota. Afuera caía la noche como un peso sobre los hombros, pero dentro las bombillas desnudas—amarillas y tímidas—sólo lograban remarcar la oscuridad en vez de espantarla. Paulie D’Amato...
Harry Max temblaba en el vestuario como una hoja. No hacía frío, no allí, envuelto en esas cuatro paredes sudorosas del sótano del Gran Brío. Era la ansiedad, el olor de la brea sobre la lona húmeda, el crujido del vendaje mientras se apretaba...
Cuando las luces caen en el sótano del club Cano, los hombres se convierten en bestias y el ring en un altar. La humedad arrastra el hedor del río cercano, mezclado con sudores pasados, y bajo el cuadrilátero podrido se cuentan historias que jamá...
La neblina bajaba torcida aquella noche sobre el estadio, con la suficiente densidad como para que los reflejos de las luces se hicieran halos fantasmales en cada rincón de la grada. Casi nadie miraba el partido en ese instante: el drama ocurría l Leer más...
La neblina bajaba torcida aquella noche sobre el estadio, con la suficiente densidad como para que los reflejos de las luces se hicieran halos fantasmales en cada rincón de la grada. Casi nadie miraba el partido en ese instante: el drama ocurría l Leer más...
Siempre he creído que los Juegos Olímpicos son mucho más que la suma de saltos, carreras, raquetazos y abrazos sudorosos bajo un podio de bronce, plata o ensueño. Cuando uno se acerca sin el brillo adolescente en la mirada y ha visto bastantes i Leer más...
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